Este foro utiliza cookies
Este foro utiliza cookies para guardar tu información de inicio de sesión si estás registrado, y tu última visita si no lo estás. Las cookies son pequeños documentos de texto guardados en tu ordenador; las cookies establecidas por este foro sólo pueden ser utilizadas en este mismo sitio y no poseen riesgos de seguridad. Las cookies de este foro también llevan un registro de los temas que has leído y cuándo fue la última vez que los leíste. Los administradores NO tienen acceso a esta información, sólo TU NAVEGADOR. Por favor confirma si aceptas el establecimiento de estas cookies.

Se guardará una cookie en tu navegador sea cual sea tu elección para no tener que hacerte esta pregunta otra vez. Podrás cambiar tus ajustes sobre cookies en cualquier momento usando el link en el pie de página.
Cargando..., Cargando... de Cargando...
Situación actual: Tras la reunión mantenida por los Kage en el Valle de los Dojos, se ha firmado una renovada Alianza de las Tres Grandes. Uzushiogakure, Kusagakure y Amegakure unen fuerzas contra la invisible amenaza de los Ocho Generales de Kurama. Así, sus ninjas prometen velar por la paz y colaborar compartiendo cualquier información que obtengan de estos, tanto como garantizar la seguridad de los tres Guardianes jinchuuriki, Uchiha Datsue, Eikyuu Juro y Aotsuki Ayame.

Se está construyendo un complejo circuito de vías de ferrocarril a lo largo y ancho de Oonindo. Se prevee que el servicio de trenes del continente se inaugure a principios de Viento Gris. Al mismo tiempo, en secreto, se está instalando una red de telefonía internacional para altos cargos. Este es un secreto que los shinobi han jurado guardar para sí mismos. El teléfono está disponible de forma local en cada una de las aldeas, y aunque en Amegakure ya existía, en Uzushiogakure y Kusagakure está suponiendo toda una revolución.
De vagancia va la cosa
Yamanaka Karamaru Sin conexión
Genin de Ame
Ninjas de Ame
Nivel: 3
Exp: 0 puntos
Dinero: 0 ryōs
#1
Largos años se había pasado Karamaru en la misma academia repitiendo las mismas materias con casi los mismos profesores y finalmente había perdido esa obligación. Pero el humano es un ser de costumbre. Conociendo poco Amegakure, y poco el país, no tenía mucho lugares hacia donde ir, y quedarse en casa no era una opción ante el aburrimiento. Las mismas calles que había transitado tantas las volvía a caminar.

En la academia por la mañana, nuevamente, en aquel banco cerca de unas áreas de entrenamiento que ya tanto conocía. Un termo con agua caliente a su lado, un buen mate en su mano y con eso y el entretenimiento que le daban los que de verdad iban allí a entrenar él podría estar todo el día en aquel lugar.

Que paja estos wachos, todo el día acá metidos...— hablaba consigo mismo mientras los veía, sin siquiera tener un conocimiento suficiente para juzgarlos ni aprender al verlos.

Igual... como que debería de estar haciendo lo mismo— lo pensó durante unos segundos, levantarse y mover el culo un poco, ser un buen shinobi— Nah, ni en pedo.

Se acomodó en su lugar, le pegó una chupada al mate, soltó el aire y se relajó.
Hablo ◘  Pienso ◘  Telepatía
1
Responder