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Versión completa: Ambientación: País del Rayo
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País del Rayo


Breve historia

El Señor Feudal del País del Rayo, Yōgan Raitsumi, último de su dinastía y sin descendencia, ha muerto... y a nadie parece importarle en absoluto. Durante mucho tiempo, este territorio fue muy beligerante contra otra nación que ocupaba las zonas occidentales: el País del Sonido. Con la ayuda de Moyashi Kenzou y las fuerzas de Kusagakure, fue capaz de erradicarlo, a cambio de la entrega de uno de los suministros de comida más importantes de Oonindo: los Arrozales del Silencio. Desde entonces, los fuertes contactos comerciales del Rayo con la Aldea Oculta de la Hierba y con el País del Bosque han permitido al país prosperar económicamente con relativa tranquilidad. Desde Yugakure, la capital, gobernaba la dinastía Yōgan hasta la muerte de Raitsumi, pero el antiguo Señor era viejo y todo el mundo sabía que su círculo de Consejeros Feudales más cercano era quien de verdad controlaba el país... y ahora lo sigue haciendo.

A nadie parece importarle... quizás porque nadie sabe la verdad. Los Consejeros Feudales insistieron desde el primer momento en que el Raitsumi que acudió al Torneo de los Dojos en el verano de 220 y que fue asesinado no era más que un títere, que el real sigue en Palacio, vivo y coleando. La realidad es que el auténtico doble es el que ahora lleva el sombrero.

A nadie parece importarle... quizás porque aunque la verdad es una razonable sospecha, el país sigue siendo un centro económico próspero, y eso es lo que importa, ¿verdad? En Yugakure, tienen suficiente con el negocio de las famosas aguas termales, y el resto del país es un refugio de parajes naturales turísticos: playas de increíble belleza, praderas verdes de extensión infinita, riscos y terrenos rocosos, el Valle de Unraikyō, con gran valor histórico...



Mitología

En construcción



Ambientación

El País del Rayo, al noreste de Oonindo, es uno de los más grandes del continente, pero también uno de los más deshabitados, con parajes extensos y vírgenes: costas de playas inmaculadas, riscos y montañas elevadas en el centro, praderas, bosques de coníferas... El sur y el centro del país es más seco y caluroso, y el norte es más frío, con tundra y taiga disputándose el paisaje. La mayor parte de la población se concentra en Yugakure —la capital— y alrededores. En las playas y en la entrada del Valle de Unraikyō se suelen concentrar algunos habitantes que viven, principalmente, del turismo de naturaleza. Pocos son los que viven más al norte o bien son cazadores y ganaderos independientes, o expatriados que buscan un refugio discreto. Los honestos suelen ser extremadamente reservados, si no directamente hostiles, dadas las experiencias con bandidos —y cosas peores— que han tenido durante sus duras vidas.

En el sur predomina la fauna pequeña, como roedores y reptiles, quizás algunos jabalíes en los bosques cercanos a Yugakure. En el norte, algunos afirman haber visto criaturas grandes que se creían extinguidas, como mamuts o dientes de sable, pero lo más común es encontrar lobos, osos, zorros, y otros felinos menos legendarios, como los pumas o los linces.