![]() |
|
[Misión D] Las aventuras de MouKou - Versión para impresión +- NinjaWorld (https://ninjaworld.es) +-- Foro: Kusagakure (https://ninjaworld.es/foro-kusagakure) +--- Foro: Edificio del Morikage (https://ninjaworld.es/foro-edificio-del-morikage) +--- Tema: [Misión D] Las aventuras de MouKou (/tema-mision-d-las-aventuras-de-moukou) |
RE: [Misión D] Las aventuras de MouKou - Sasagani Yota - 2/12/2017 Solamente los ninken se interpusieron ante el fatal destino. Lo hiceron con valentía y justo a tiempo. Tokaro ni siquiera se había movido, aquella mujer era habilidosa y Tokaro... bueno, él era un anciano. Intercambiaron una serie de gruñidos y entonces sentí la mirada de Yachara sobre mi cabeza como si se tratará de la espada de Damocles, afilada y preparada para realizar la última estocada. Pero no llegó. Alcé la cabeza dudoso viendo qué era lo que la hacía vacilar. —Lo de tu padre y yo fue sólo una rivalidad por el amor de una mujer, Yachara. Sé que te hizo pasar malos momentos durante tu juventud, y por eso me disculpo. ¡Pero ha pasado tanto! ¿por qué no le damos la bienvenida a los cachorros y hacemos las paces? —Urh, maldita sea Tokaro. ¡Maldita sea! no va a ser sencillo, pero... —Haré el jodido intento, por Kiriya. Es primera vez que se atreve a enfrentarme, y eso sólo lo hace una madre que defiende a sus cachorros. Sólo por eso, voy a dejarlo pasar. Suspiré de puro alivio y pude notar como mis hombros se desplazaban hacia abajo tras liberar toda la tensión. Debido a la alegría de las palabras de Yachara en mi rostro se esbozó una inevitable sonrisa. «Objetivo cumplido» — En ese caso debo darte las gracias, Kiriya. Ya nada se interpondrá entre vosotros — dije observando a los ninken — Te dije que lo entenderían Yiruchi-chan Le tendí la mano a la joven para que se levantase, como cuando nos conocimos hacia unas horas. RE: [Misión D] Las aventuras de MouKou - Amekoro Yui - 2/12/2017 Yiruchi, entre todo, no se lo podía creer. Pero estaba enormemente agradecida. Con Yota, y con Kotaro. Porque sin ellos, probablemente nunca hubiese podido revelar la verdad y quitarse aquel peso de los hombros. Aceptó la mano de Yota, y se levantó del suelo aún con la cara roja. —Te estaré siempre agradecida, Yota-kun. Sin tu ayuda, no habríamos podido lograrlo. Yachara se acercó a ella, y le sobó la cabeza. Gruñó para sus adentros, y bastó una mirada entre madre e hija para perdonarse mutuamente. Era la primera vez que la tocaba, y desde entonces iba a proponerse que fuese la última. Kiriya también se acercó a ellos, y se acicaló entre las piernas de su familia. MouKou, al lado de Tokaro, observaba aquella linda escena, satisfecho. El viejo sonrió, tumbándose en el suelo, e inquirió a Yota. —Oh, Yota-nii. Entonces: ¿qué es lo que le sucede a MouKou? —bromeó, como si no hubiesen podido descubrir el por qué de las actitudes de su perro, que en teoría, era la razón de aquella misión. . . .
Ambas familias volvieron a casa, por separado. Aún necesitaban tiempo, tiempo para acostumbrarse y para reparar esas heridas y rencillas del pasado. Pero el primer paso para una reconciliación entre familias rivales ya estaba dado y todo gracias a Yota, quien actuó apropiadamente a lo largo de la misión. Tomó decisiones correctas y ayudó, nuevamente, a que la aldea continuase en paz. Por eso, y sólo por eso, su misión había resultado: Exitosa. |