25/06/2016, 02:40
A ella tampoco le hacía mucha gracia el tener que compartir una misión tan sencilla como atrapar gallinas en un corral, es decir, había un lugar bastante reducido para que se escapasen y son animales pequeños, no hay manera que se le escape si logra acorralarlas pero aun así, aquel que les dio el pergamino les habrá visto la cara de inútiles o tal vez reconoció a ambas como simples genin, con cualquiera de las posibilidades ya iban muertas.
—Ni idea. —Respondió de mala gana la rubia que caminaba junto a la pelirroja sin dejar de jugar con un mechón de su cabello al cual anudaba reiteradas veces como si fuese algo realmente productivo.
~Para colmo con ella, ese tipo se va a enterar… ~Pensaba sin dejar la marcha. No reconocía a Ritsuko como tal, ni siquiera sabía cómo se llamaba pero sí que había escuchado los mil y un rumores acerca de que estaba mal de la cabeza y para colmo va y se aparece con esa máscara y el maquillaje. Sin mencionar la vestimenta esa extraña principalmente la gabardina.
Por su parte Noemi iba más que preparada para soportar climas fríos y a diferencia de su compañera desistió de la idea de llevarse algo ajustado aunque. ~Supongo que podría hacer un cambio en el guardarropa. ~Pensó mientras analizaba la silueta de la contrario solo con una mirada disimulada.
Una vez llegadas a la granja que no parecía tan alegre como solían dibujarlas en los cuentos, un hombretón de unos cuarenta años y mala cara se hizo presente dándoles algunas indicaciones a las kunoichis mientras se despojaban de sus herramientas shinobi puesto que no las iban a necesitar. La Senju de paso, siguiendo el ejemplo de su compañera se despojó también de la capa para evitar que le estorbase y con eso supuso sería suficiente, el resto de cosas como el portaobjetos o la katana las dejó junto con las cosas de la pelirroja.
—Son gallinas, que tanto problema podrán dar. —Soltó confiada ante el comentario de la pelirroja y aprovechó ese instante para justamente adelantarse acelerando el paso.
Los animales que parecían muy despreocupados ni se molestaron en escaparse de Noemi casi como si supieran lo que le esperaba y finalmente, cuando estuvo al alcance la chica extendió sus manos y se inclinó hacia adelante con la intención de atrapar aunque sea una sola de todas las gallinas. El único problema fue que no tuvo en consideración el terreno inestable en el que se movía por lo que sus pies patinaron y cayó de cara al piso, aunque en la caída atrapó a una de las aves.
Negándose a soltarla, la kunoichi de ojos verdes se vio obligada a revolcarse un poco más en el lodo y en consecuencia su ropa se terminó por pegar a su cuerpo. —¡Es un puto asco! —Soltó ni bien sacó la cara del barro y se levantó como buenamente podía para luego caerse nuevamente pero hacia atrás, es decir de culo. —¡MIERDA! —
—Ni idea. —Respondió de mala gana la rubia que caminaba junto a la pelirroja sin dejar de jugar con un mechón de su cabello al cual anudaba reiteradas veces como si fuese algo realmente productivo.
~Para colmo con ella, ese tipo se va a enterar… ~Pensaba sin dejar la marcha. No reconocía a Ritsuko como tal, ni siquiera sabía cómo se llamaba pero sí que había escuchado los mil y un rumores acerca de que estaba mal de la cabeza y para colmo va y se aparece con esa máscara y el maquillaje. Sin mencionar la vestimenta esa extraña principalmente la gabardina.
Por su parte Noemi iba más que preparada para soportar climas fríos y a diferencia de su compañera desistió de la idea de llevarse algo ajustado aunque. ~Supongo que podría hacer un cambio en el guardarropa. ~Pensó mientras analizaba la silueta de la contrario solo con una mirada disimulada.
Una vez llegadas a la granja que no parecía tan alegre como solían dibujarlas en los cuentos, un hombretón de unos cuarenta años y mala cara se hizo presente dándoles algunas indicaciones a las kunoichis mientras se despojaban de sus herramientas shinobi puesto que no las iban a necesitar. La Senju de paso, siguiendo el ejemplo de su compañera se despojó también de la capa para evitar que le estorbase y con eso supuso sería suficiente, el resto de cosas como el portaobjetos o la katana las dejó junto con las cosas de la pelirroja.
—Son gallinas, que tanto problema podrán dar. —Soltó confiada ante el comentario de la pelirroja y aprovechó ese instante para justamente adelantarse acelerando el paso.
Los animales que parecían muy despreocupados ni se molestaron en escaparse de Noemi casi como si supieran lo que le esperaba y finalmente, cuando estuvo al alcance la chica extendió sus manos y se inclinó hacia adelante con la intención de atrapar aunque sea una sola de todas las gallinas. El único problema fue que no tuvo en consideración el terreno inestable en el que se movía por lo que sus pies patinaron y cayó de cara al piso, aunque en la caída atrapó a una de las aves.
Negándose a soltarla, la kunoichi de ojos verdes se vio obligada a revolcarse un poco más en el lodo y en consecuencia su ropa se terminó por pegar a su cuerpo. —¡Es un puto asco! —Soltó ni bien sacó la cara del barro y se levantó como buenamente podía para luego caerse nuevamente pero hacia atrás, es decir de culo. —¡MIERDA! —