24/10/2016, 04:05
Aquella mañana en la aldea haze se despertó temprano a pesar del clima que hacía que dormir fuese tan placentero, no le apetecía estar en casa todo el día como hacía de costumbre aquellos días y tampoco quedar a comer con familiares como siempre hacia, aquello le aburría demasiado.
A tempranas horas tras darse un baño a duras penas con lo helada que estaba el agua, se vistió con ropa abrigada y salió del conjunto residencial sin mediar palabra alguna con sus familiares, la mayoría estaban en sus labores diarias, Hana dormía plácidamente y prefirió no despertarla.
Su atuendo era uno de color blanco, su pantalón habitual acompañado de en un sweater de color blanco con el símbolo de su clan en la espalda, cogió una bufanda de color azul y se encamino a salir del conjunto residencial, con las manos en los bolsillos recorrió las calles a paso lento, observando a las personas caminar, paso por aquella tienda de dulces que siempre abría desde temprano y se compró aquello que tanto gustaba, su dulce de cerezos y otros más, acabando con una bolsa entera llena de estos, ahora debía encontrar un buen lugar donde degustar su botín.
Camino un largo rato sin un rumbo, hasta llegar a la entrada del estadio de las celebraciones, observo que había un sujeto con un disfraz bastante extraño en la entrada, no sabía definir si era un disfraz de pulpo o de camarón, haze no le dio muchas vueltas simplemente acepto el papelito que estaba entregando, haciendo invitación a una representación cultural.
Haze no era el tipo de personas que se interesa por aquella clase de cosas, pero lo pensó detenidamente observando el estadio desde afuera, aquella representación era gratuita y en las gradas quizás encontraría cierta comodidad, después de todo no tenía nada mejor que hacer, tras pensarlo entro en el estadio y se dirigió a las gradas estas estaban un poco vacías, como era de esperarse aquella representación quizás no era tan conocida o los actores no eran tan buenos.
Se adelantó a ir hacia una zona bastante despejada y tomo asiento, con su botín en manos y comenzó a degustar sus dulces, sin pensar en otra cosa realmente <Al fin, algo de paz y tranquilidad> Dijo al tomar asiento y coger algo de dulce, llevándolo a sus labios.
A tempranas horas tras darse un baño a duras penas con lo helada que estaba el agua, se vistió con ropa abrigada y salió del conjunto residencial sin mediar palabra alguna con sus familiares, la mayoría estaban en sus labores diarias, Hana dormía plácidamente y prefirió no despertarla.
Su atuendo era uno de color blanco, su pantalón habitual acompañado de en un sweater de color blanco con el símbolo de su clan en la espalda, cogió una bufanda de color azul y se encamino a salir del conjunto residencial, con las manos en los bolsillos recorrió las calles a paso lento, observando a las personas caminar, paso por aquella tienda de dulces que siempre abría desde temprano y se compró aquello que tanto gustaba, su dulce de cerezos y otros más, acabando con una bolsa entera llena de estos, ahora debía encontrar un buen lugar donde degustar su botín.
Camino un largo rato sin un rumbo, hasta llegar a la entrada del estadio de las celebraciones, observo que había un sujeto con un disfraz bastante extraño en la entrada, no sabía definir si era un disfraz de pulpo o de camarón, haze no le dio muchas vueltas simplemente acepto el papelito que estaba entregando, haciendo invitación a una representación cultural.
Haze no era el tipo de personas que se interesa por aquella clase de cosas, pero lo pensó detenidamente observando el estadio desde afuera, aquella representación era gratuita y en las gradas quizás encontraría cierta comodidad, después de todo no tenía nada mejor que hacer, tras pensarlo entro en el estadio y se dirigió a las gradas estas estaban un poco vacías, como era de esperarse aquella representación quizás no era tan conocida o los actores no eran tan buenos.
Se adelantó a ir hacia una zona bastante despejada y tomo asiento, con su botín en manos y comenzó a degustar sus dulces, sin pensar en otra cosa realmente <Al fin, algo de paz y tranquilidad> Dijo al tomar asiento y coger algo de dulce, llevándolo a sus labios.