15/01/2017, 00:40
Pero entre las miradas furtivas que propinaba no pude ver nada que despertase mi interés. Salvo una chica bastante mona de pelo morado que andaba ahí, sentada despreocupada leyendo alguna cosa de chiscas, y a su frente un montón de gente imitando a unos panolis que más que a enseñar a dar mamporros, parecía que daban lecciones de algún tipo de baile la mar de femenino. La decepción fue mayúscula, yo quería combates de verdad.
¿A caso se piensa ésta gente que eso les servirá en mitad de una refriega? Eso es baile de salón... Pero algo me sacó de mis frustrados pensamientos. Era la chica de pelo morado que se dirigió hacía mi, y eso sin duda palió un poco mi decepción. Las chicas me gustaban mucho, y esta parecía una chica de familia adinerada.
Esto si que sería ganar la lotería
—Lo siento, si vienes a entrenar llegas tarde— informó la joven sin quitar la vista de su cómic —Las clases empezaron hace una hora—
-Ya... Dije sin saber muy bien que decir, no buscaba un Dojo en dónde se impartieran clases de baile. -No lo sientas chica, yo venía a un dojo de pelear, no a uno de danza. Solté sin reparos mientras volvía a por mi querido y macizo tronco que abandoné para nada.
-Buscaré el Dojo en dónde entrenan los ANBUS... Hasta que caí en la cuenta que quizás la chica pelimorada podría saber algo al respecto. -Oye disculpa, quizás sepas donde está eso que busco. ¿Podrías indicarme el lugar?
¿A caso se piensa ésta gente que eso les servirá en mitad de una refriega? Eso es baile de salón... Pero algo me sacó de mis frustrados pensamientos. Era la chica de pelo morado que se dirigió hacía mi, y eso sin duda palió un poco mi decepción. Las chicas me gustaban mucho, y esta parecía una chica de familia adinerada.
Esto si que sería ganar la lotería
—Lo siento, si vienes a entrenar llegas tarde— informó la joven sin quitar la vista de su cómic —Las clases empezaron hace una hora—
-Ya... Dije sin saber muy bien que decir, no buscaba un Dojo en dónde se impartieran clases de baile. -No lo sientas chica, yo venía a un dojo de pelear, no a uno de danza. Solté sin reparos mientras volvía a por mi querido y macizo tronco que abandoné para nada.
-Buscaré el Dojo en dónde entrenan los ANBUS... Hasta que caí en la cuenta que quizás la chica pelimorada podría saber algo al respecto. -Oye disculpa, quizás sepas donde está eso que busco. ¿Podrías indicarme el lugar?