17/01/2017, 13:05
Efectivamente el shinobi quería algo, se trataba de un muchacho que daría por seguro que lo había visto antes de pasada. Su color pelo rojizo sería algo difícil de olvidar, además tenía unos aires de confianza tan exagerados que a mí personalmente me hacía dudar de sus verdaderas intenciones, solía ser más bien desconfiado, pero no era por capricho, es a lo que estaba acostumbrado por desgracia.
-Ayer sus compañeros tuvieron problemas para transportar la mercancía ¿no? Pues yo estoy aquí para ayudar-
-Joder que si tuvieron problemas, la gente está loca. Piensan que pueden quedarse con lo que no les pertenece, pero no les basta con eso, sino que además lo que no roban, lo echan a perder... Respondí airado al pensar en aquello, y de lo que me hubiera gustado estar cuando pasó para que la cosa estuviera ya solucionada. Y final resultó que el chico se enteró de aquello y venía de buen grado a echar una mano, y claro, yo no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas...
Parece ser que la gente civilizada acostumbra ayudar a otros...
-¿Y dices que has venido a ayudar? No quisiera que te vieras involucrado por algo que ni te va ni te viene ¿Sabes? Pero como shinobi que eres, si no tienes nada mejor que hacer...no me parece mal que quieras venir a ayudar. Pero si tienes cosas mejor que hacer no pasa nada, ya me ocupo yo. Dije al shinobi, pues si sabía algo de esta vida es que si uno aceptaba favores, luego tenía que devolverlos, tarde o temprano...
-No me malinterpretes, los escuché por casualidad y pensé que sería buena idea echar un cable-
-No tranquilo, aquí las noticias vuelan. Y la verdad que ayudar buena idea si que es...así mi madre se podrá quedar en casa, ella no entiende de diplomacia...Añadí mientras me crujía los nudillos. -Tu ya me entiendes...
Vamos que les quiero quitar las ganas de robar a hostias...
-Yoshi no quiero que te metas en problemas... Mi madre comentó preocupada, pues se olía el desenlace del asunto.
-No te preocupes mamá, si los que están en problemas son ellos... Le respondí encogiendo los hombros. -Que lo hubieran pensado antes de hacer el capullo...
-Bueno...si este apuesto shinobi te quiere acompañar, yo podría aprovechar y no dejar desatendida la granja...Pero por lo que mas quieras, no mates a nadie...¿De acuerdo? Rogó antes de volver a casa.
Siiiii madre, solo les daré una pequeña tunda...nada más...
Y les romperé las piernas...
Finalmente mi madre se marchó no sin antes agradecer al shinobi genial su ayuda. -Muchas gracias shinobi-san, si algún necesitáis alimentos de primera calidad, solo tiene que venir a la granja de Ayaka, osea servidora. Hizo una reverencia.
-Hasta luego mamá. Me despedí con ella levantando el brazo, después me dirigí al shinobi genial. -Vamos al tajo tío...por cierto me llamo Yoshi ¿y tú?. Le pregunté por su nombre quizás un poco tarde, pero tenía aún un asignatura pendiente con los modales...
¿Que se le va a hacer? Nadie es perfecto...
-Ayer sus compañeros tuvieron problemas para transportar la mercancía ¿no? Pues yo estoy aquí para ayudar-
-Joder que si tuvieron problemas, la gente está loca. Piensan que pueden quedarse con lo que no les pertenece, pero no les basta con eso, sino que además lo que no roban, lo echan a perder... Respondí airado al pensar en aquello, y de lo que me hubiera gustado estar cuando pasó para que la cosa estuviera ya solucionada. Y final resultó que el chico se enteró de aquello y venía de buen grado a echar una mano, y claro, yo no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas...
Parece ser que la gente civilizada acostumbra ayudar a otros...
-¿Y dices que has venido a ayudar? No quisiera que te vieras involucrado por algo que ni te va ni te viene ¿Sabes? Pero como shinobi que eres, si no tienes nada mejor que hacer...no me parece mal que quieras venir a ayudar. Pero si tienes cosas mejor que hacer no pasa nada, ya me ocupo yo. Dije al shinobi, pues si sabía algo de esta vida es que si uno aceptaba favores, luego tenía que devolverlos, tarde o temprano...
-No me malinterpretes, los escuché por casualidad y pensé que sería buena idea echar un cable-
-No tranquilo, aquí las noticias vuelan. Y la verdad que ayudar buena idea si que es...así mi madre se podrá quedar en casa, ella no entiende de diplomacia...Añadí mientras me crujía los nudillos. -Tu ya me entiendes...
Vamos que les quiero quitar las ganas de robar a hostias...
-Yoshi no quiero que te metas en problemas... Mi madre comentó preocupada, pues se olía el desenlace del asunto.
-No te preocupes mamá, si los que están en problemas son ellos... Le respondí encogiendo los hombros. -Que lo hubieran pensado antes de hacer el capullo...
-Bueno...si este apuesto shinobi te quiere acompañar, yo podría aprovechar y no dejar desatendida la granja...Pero por lo que mas quieras, no mates a nadie...¿De acuerdo? Rogó antes de volver a casa.
Siiiii madre, solo les daré una pequeña tunda...nada más...
Y les romperé las piernas...
Finalmente mi madre se marchó no sin antes agradecer al shinobi genial su ayuda. -Muchas gracias shinobi-san, si algún necesitáis alimentos de primera calidad, solo tiene que venir a la granja de Ayaka, osea servidora. Hizo una reverencia.
-Hasta luego mamá. Me despedí con ella levantando el brazo, después me dirigí al shinobi genial. -Vamos al tajo tío...por cierto me llamo Yoshi ¿y tú?. Le pregunté por su nombre quizás un poco tarde, pero tenía aún un asignatura pendiente con los modales...
¿Que se le va a hacer? Nadie es perfecto...