25/01/2017, 13:57
-Claro, si esto sale bien podríamos tomar una misión juntos y todo. Je je je-
¿Misión dices?
Conocía de sobra la fama que tenían las misiones que se le asignaban a los gennins recién graduados. Misiones absurdas que rozaban la más absoluta indignidad. Y el colmo era que había que hacerla por cojones, por que para ascender y empezar a hacer cosas divertidas. Había que acumular unas cuantas misiones, si es que se podían llamar así. Para mi cazar gatitos, o aguantar a bebés repelentes era hacer gilipolleces.
-Mientras sea una misión de las buenas. Que ya sabrás que las misiones de clase D son una auténtica basura ¿Verdad? Comentaba a mi nuevo amigo con un desanimo, que parecía que acaba de fallecer un ser querido.
Y volviendo a lo importante, estábamos muy cerca de donde queríamos ¿Por que lo estábamos? Sencillo, había a ambos lados del camino un sin fin de cajas rotas, fragmentos de vasijas abandonadas, y alimentos y telas tiradas por todas partes. Parecía un puñetero vertedero.
-Joder macho, además de ladrones son unos cerdos de cuidado Advertí a Toshio con enfado, como era costumbre en mi.
Seguimos con cuidado por el camino, y de repente de entre el bambú, a lo lejos, aparecieron cuatro siluetas de unos tipos un tanto extraña. Tenían una pinta de matones de cuidado.
¿Serán esos mamones? Pensaba mientras forcé la vista para ver con claridad. Aún estaban un poco lejos y quizás se tratara de gente honrada...quizás...
-Toshio, mejor que hables tu a ver si son los tipos que buscamos. Que yo estoy muy caliente y como digan algo que no me guste...Les voy a partir la cara pero a la de ya. Me crujía los nudillos de impaciencia.
¿Misión dices?
Conocía de sobra la fama que tenían las misiones que se le asignaban a los gennins recién graduados. Misiones absurdas que rozaban la más absoluta indignidad. Y el colmo era que había que hacerla por cojones, por que para ascender y empezar a hacer cosas divertidas. Había que acumular unas cuantas misiones, si es que se podían llamar así. Para mi cazar gatitos, o aguantar a bebés repelentes era hacer gilipolleces.
-Mientras sea una misión de las buenas. Que ya sabrás que las misiones de clase D son una auténtica basura ¿Verdad? Comentaba a mi nuevo amigo con un desanimo, que parecía que acaba de fallecer un ser querido.
Y volviendo a lo importante, estábamos muy cerca de donde queríamos ¿Por que lo estábamos? Sencillo, había a ambos lados del camino un sin fin de cajas rotas, fragmentos de vasijas abandonadas, y alimentos y telas tiradas por todas partes. Parecía un puñetero vertedero.
-Joder macho, además de ladrones son unos cerdos de cuidado Advertí a Toshio con enfado, como era costumbre en mi.
Seguimos con cuidado por el camino, y de repente de entre el bambú, a lo lejos, aparecieron cuatro siluetas de unos tipos un tanto extraña. Tenían una pinta de matones de cuidado.
¿Serán esos mamones? Pensaba mientras forcé la vista para ver con claridad. Aún estaban un poco lejos y quizás se tratara de gente honrada...quizás...
-Toshio, mejor que hables tu a ver si son los tipos que buscamos. Que yo estoy muy caliente y como digan algo que no me guste...Les voy a partir la cara pero a la de ya. Me crujía los nudillos de impaciencia.