26/02/2017, 22:26
La peliverde disfrutaba de la comodidad de su sofá, un rico refresco y una suave brisa que traía consigo los dulces aromas del jardín posterior del establecimiento en pleno florecimiento. Sin lugar a dudas, aquella terraza era uno de sus lugares favoritos en toda Kusagakure... Lejos de casa, de las broncas de su abuela, de la mirada desaprobadora de Tomoe... sin lugar a dudas lo más cercano al paraíso en aquellos momentos.
"Ya pensaré más adelante dónde conseguir una buena katana... hoy es mi día de relax" la joven se estiro sin ninguna contemplación antes de volver a recuperar su refresco "Me pasaría los años bajo esta sombrilla" dio un sorbo a su bebida mientras observaba la cristalera que separaba la terraza al aire libre del camino de entrada a la torre.
Entre toda la marabunta de gente que iba y venía, un joven llamó la atención de Izumi. Se había detenido frente a la puerta del local y parecía observar el interior, ¿quizás estaba dudando si entrar? Normalmente a la kunoichi no le hubiese importado lo más mínimo, pero había algo en aquel chico se cabellera rojiza que hacia que no pudiese evitar mantener la mirada fija sobre él
"¿Quién demonios es?" la joven juraría no haber visto nunca antes a aquel muchacho. El chico parecía llevar bandana, por lo que debía de ser un shinobi como ella, lo que le hacía aún más raro no recordarle "Interesante... creía que no se me escapaba nada, veo que estaba equivocada" la peliverde levantó la mano y apenas unos instantes después, un camarero apareció a su lado
—¿Necesita algo, señorita?— preguntó servicialmente el soumelier, un hombre de unos cincuenta años, muy alto y escúalido.
—Sí, me gustaría hacerle una pregunta— dirigió la mirada hacia el punto donde estaba el muchacho —¿Conoce a ese chico?—
El camarero dirigió sus pequeños ojos hacia el mismo punto que la chica, se atuso su pequeño bigotillo —Me temo que no, señortia ¿le está incomodando? sí lo desea puedo echarlo—
—No, no...— la chica negó con la cabeza suavemente —Preferiría que le invitase a entrar, tengo interés en conocerle—
—Entendido, señorita— hizo una pequeña reverencia antes de ponerse en camino hacia la puerta, en unas cuantas zancadas se plantó delante de la misma. La abrió de par en par y cruzó el umbral, para después dirigirse hasta donde se encontraba el pelirrojo, se detuvo frente a él con un semblante impertérrito. Lo observó unos segundos de arriba a abajo —Disculpe caballero, a la señorita Sanshōo desearía que la acompañase a la mesa—
Izumi observaba toda la escena desde la distancia, no sabía muy porque pero tenía un especial interés por conocer a aquel chico. Seguramente le parecía en cierta forma atractivo, tenía que reconocer que comparado con el resto de chicos que había conocido este era bastante diferente.
"Ya pensaré más adelante dónde conseguir una buena katana... hoy es mi día de relax" la joven se estiro sin ninguna contemplación antes de volver a recuperar su refresco "Me pasaría los años bajo esta sombrilla" dio un sorbo a su bebida mientras observaba la cristalera que separaba la terraza al aire libre del camino de entrada a la torre.
Entre toda la marabunta de gente que iba y venía, un joven llamó la atención de Izumi. Se había detenido frente a la puerta del local y parecía observar el interior, ¿quizás estaba dudando si entrar? Normalmente a la kunoichi no le hubiese importado lo más mínimo, pero había algo en aquel chico se cabellera rojiza que hacia que no pudiese evitar mantener la mirada fija sobre él
"¿Quién demonios es?" la joven juraría no haber visto nunca antes a aquel muchacho. El chico parecía llevar bandana, por lo que debía de ser un shinobi como ella, lo que le hacía aún más raro no recordarle "Interesante... creía que no se me escapaba nada, veo que estaba equivocada" la peliverde levantó la mano y apenas unos instantes después, un camarero apareció a su lado
—¿Necesita algo, señorita?— preguntó servicialmente el soumelier, un hombre de unos cincuenta años, muy alto y escúalido.
—Sí, me gustaría hacerle una pregunta— dirigió la mirada hacia el punto donde estaba el muchacho —¿Conoce a ese chico?—
El camarero dirigió sus pequeños ojos hacia el mismo punto que la chica, se atuso su pequeño bigotillo —Me temo que no, señortia ¿le está incomodando? sí lo desea puedo echarlo—
—No, no...— la chica negó con la cabeza suavemente —Preferiría que le invitase a entrar, tengo interés en conocerle—
—Entendido, señorita— hizo una pequeña reverencia antes de ponerse en camino hacia la puerta, en unas cuantas zancadas se plantó delante de la misma. La abrió de par en par y cruzó el umbral, para después dirigirse hasta donde se encontraba el pelirrojo, se detuvo frente a él con un semblante impertérrito. Lo observó unos segundos de arriba a abajo —Disculpe caballero, a la señorita Sanshōo desearía que la acompañase a la mesa—
Izumi observaba toda la escena desde la distancia, no sabía muy porque pero tenía un especial interés por conocer a aquel chico. Seguramente le parecía en cierta forma atractivo, tenía que reconocer que comparado con el resto de chicos que había conocido este era bastante diferente.