5/03/2017, 00:10
El chico siguió de vuelta al camarero al interior de la terraza, por su forma de caminar parecía un tanto nervioso. Mientras cruzaba la terraza hasta la posición de Izumi, el chico fue desatando sus armas de su cintura
"No está nada mal..." la joven valoraba al chico mientras este se aproximaba "Sobre todo si lo comparo con otros..." la kunoichi intuía que ese chico era unos años mayor que ella, pues estaba bastante más formado que los piltrafillas de su edad que había tenido por compañeros en la academia "Si ya se puede hablar con él..." pero la joven no quería hacerse ilusiones, su abuela y Tomoe le habían advertido que la mayoría de hombres suelen ser bastante simplones
El muchacho se detuvo frente a la joven, parecía un tanto dubitativo, quizás le incomodaba estar ante una chica o tal vez no encontrase las palabras.
-Ummm... ¿Qué tal Sanshōo-San? ¿Necesita algo?- la peliverde observó al muchacho de arriba a abajo mientras daba un sorbo a su bebida
"¿Sanshōo-San?" le llamó la atención la manera de referirse a ella "Curiosa manera..."
—Nada en especial— respondió la joven mientras dejaba la bebida sobre la mesa y se acomodaba sobre el sofá —Te vi observando a través del cristal y me llamaste la atención— Izumi fue bastante sincera y directa, por lo general no le gustaban los rodeas —Y me preguntaba ¿cómo es que no te conozco?— se llevó la mano izquierda hasta la mejilla en un gesto bastante femenino —Entonces le pedí al Sr Fujita que te invitase a entrar— la peliverde esbozó una leve sonrisa —Así podría pedirte que me acompañases un rato... para... poder conocernos— se retiró con suavidad un mechón de pelo que caía sobre su rostro —Si no te importa, por supuesto—
El espigado camarero que había guiado hasta allí al muchacho, reapareció con una cómoda butaca de piel que arrimó a la mesa
—Caballero— retiró la silla para invitar al muchacho a que se sentase en la misma
"Vaya... hubiese preferido que se sentase junto a mí en el sofá..." la chica lanzó una fugaz mirada al camarero que fue devuelta por el mismo, la chica entendió perfectamente que significaba "Abuela..."
—Por favor— pidió la joven con suavidad al joven, para que aceptase la oferta del camarero
"No está nada mal..." la joven valoraba al chico mientras este se aproximaba "Sobre todo si lo comparo con otros..." la kunoichi intuía que ese chico era unos años mayor que ella, pues estaba bastante más formado que los piltrafillas de su edad que había tenido por compañeros en la academia "Si ya se puede hablar con él..." pero la joven no quería hacerse ilusiones, su abuela y Tomoe le habían advertido que la mayoría de hombres suelen ser bastante simplones
El muchacho se detuvo frente a la joven, parecía un tanto dubitativo, quizás le incomodaba estar ante una chica o tal vez no encontrase las palabras.
-Ummm... ¿Qué tal Sanshōo-San? ¿Necesita algo?- la peliverde observó al muchacho de arriba a abajo mientras daba un sorbo a su bebida
"¿Sanshōo-San?" le llamó la atención la manera de referirse a ella "Curiosa manera..."
—Nada en especial— respondió la joven mientras dejaba la bebida sobre la mesa y se acomodaba sobre el sofá —Te vi observando a través del cristal y me llamaste la atención— Izumi fue bastante sincera y directa, por lo general no le gustaban los rodeas —Y me preguntaba ¿cómo es que no te conozco?— se llevó la mano izquierda hasta la mejilla en un gesto bastante femenino —Entonces le pedí al Sr Fujita que te invitase a entrar— la peliverde esbozó una leve sonrisa —Así podría pedirte que me acompañases un rato... para... poder conocernos— se retiró con suavidad un mechón de pelo que caía sobre su rostro —Si no te importa, por supuesto—
El espigado camarero que había guiado hasta allí al muchacho, reapareció con una cómoda butaca de piel que arrimó a la mesa
—Caballero— retiró la silla para invitar al muchacho a que se sentase en la misma
"Vaya... hubiese preferido que se sentase junto a mí en el sofá..." la chica lanzó una fugaz mirada al camarero que fue devuelta por el mismo, la chica entendió perfectamente que significaba "Abuela..."
—Por favor— pidió la joven con suavidad al joven, para que aceptase la oferta del camarero