26/03/2017, 14:56
Se llevó la mano a la frente. Se apretó las sienes, tratando de suavizar el dolor. Ayudaba, pero de igual manera se sentía como si le hubiera pasado por encima una manada de elefantes. Además, las asunciones de Yota se le estaban haciendo irritantes. No tenía ni mucha idea de lo que el ninja de Kusa le estaba diciendo, pero sabía que no era así.
—Mira, no he venido aquí a drogarme. No sé qué me ha pasado —expresó, malhumorado—. ¿Estos hongos son venenosos o algo?
Se volvió a echar. Por muy cerca que estuviera Tane-Shigai, no sentía que estuviera en condiciones de dar un solo paso.
—Creo que voy a descansar un rato aquí, sí...
—Mira, no he venido aquí a drogarme. No sé qué me ha pasado —expresó, malhumorado—. ¿Estos hongos son venenosos o algo?
Se volvió a echar. Por muy cerca que estuviera Tane-Shigai, no sentía que estuviera en condiciones de dar un solo paso.
—Creo que voy a descansar un rato aquí, sí...