30/03/2017, 00:40
—Ehh… Sí, eso —Dudaba mucho que el Sabio hubiese dicho tal cosa, pero no era momento de discutirlo. Algo más le estaba llamando la atención—. Oye, no notas esto demasiado… —Haskoz miró a un lado y a otro, extrañado—. ¿Silencioso?
Nunca había navegado en un barco, pero se los imaginaba con hombres sudorosos dando brazadas en los remos y gruñendo, al capitán gritando improperios a sus hombres y, de vez en cuando, sonando alguna canción soez de boca de algún marinero.
Sin embargo, aquel parecía un barco fantasma. Por no haber, no había ni marineros. Es más, ¿dónde demonios se había metido el capitán? ¿Y el timonel? Porque ahora que se fijaba, ¡sobre el castillo de popa no había nadie al timón!
—Qué narices… —su murmullo se vio eclipsado por un trueno, precedido por un haz de luz. Un rayo había caído a no muchos kilómetros de allí, y el viento de pronto se levantó, arremolinándose en la cubierta del barco y empujando a los jóvenes gennins.
La Pequeña Blanca —el pequeño barco sobre el que navegaban— se estaba adentrando en una tormenta, y lo que era peor, hacia algo mucho más peligroso que se elevaba por encima de las furiosas olas que se estaban levantando. Algo que Haskoz y Nabi tenían complicado de ver en su posición, pero que las kunoichis, en plena proa, era difícil que no viesen: una enorme y afilada piedra que sobresalía por encima de la mar.
Y el barco se desplazaba justo en su dirección…
Nunca había navegado en un barco, pero se los imaginaba con hombres sudorosos dando brazadas en los remos y gruñendo, al capitán gritando improperios a sus hombres y, de vez en cuando, sonando alguna canción soez de boca de algún marinero.
Sin embargo, aquel parecía un barco fantasma. Por no haber, no había ni marineros. Es más, ¿dónde demonios se había metido el capitán? ¿Y el timonel? Porque ahora que se fijaba, ¡sobre el castillo de popa no había nadie al timón!
—Qué narices… —su murmullo se vio eclipsado por un trueno, precedido por un haz de luz. Un rayo había caído a no muchos kilómetros de allí, y el viento de pronto se levantó, arremolinándose en la cubierta del barco y empujando a los jóvenes gennins.
La Pequeña Blanca —el pequeño barco sobre el que navegaban— se estaba adentrando en una tormenta, y lo que era peor, hacia algo mucho más peligroso que se elevaba por encima de las furiosas olas que se estaban levantando. Algo que Haskoz y Nabi tenían complicado de ver en su posición, pero que las kunoichis, en plena proa, era difícil que no viesen: una enorme y afilada piedra que sobresalía por encima de la mar.
Y el barco se desplazaba justo en su dirección…
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado