4/04/2017, 07:23
El trabajo ya estaba prácticamente hecho, solo restaba llevar a cabo la parte sencilla que era la de pintar todo, aunque para cuando tomó el bote de pintura una voz conocida se hizo presente muy cerca así que no tardó en voltearse y encontrarse nuevamente con el empleado que le había vendido el barniz momentos atrás.
—Hola de nuevo. —Saludó con una sonrisa y una pequeña reverencia.
Pero para cuando quiso acordarse, la persona ya prácticamente había hecho todo lo que había ido a hacer y fue bastante curioso que cargase consigo una puerta similar a la dañada aunque claro, para cuando ella reaccionó ya era un poco tarde para ir a reclamar o lo que sea, y por si fuera poco, si realmente era inteligente, ese hombre no haría absolutamente nada que pudiera llegar a afectarla negativamente a la rubia puesto que ya le conocía la cara y también la ubicación de su local, así que sería sencillo ir a cobrarse venganza por cualquier cosa.
Aunque claro que Noemi primero prefirió analizar un poco más a detalle la puerta nueva para tener al menos una mínima idea de cómo debía de ajustarla al vallado, con un poco de suerte ya estaba todo listo y bastaba con calzar las bisagras y poner las guías para que no se salga nada. A saber.
«Cosas raras que una se encuentra. »Pensó antes de dejarse caer de culo al piso y cruzar las piernas para estar más cómoda mientras estudiaba la puerta nueva. «¿Habrá dicho en serio lo de la pintura y el barniz? Suena raro lo de mezclar todo. »Se decía a sí misma sin darse cuenta que había fruncido el entrecejo como si estuviese frustrada mientras pensaba.
—Hola de nuevo. —Saludó con una sonrisa y una pequeña reverencia.
Pero para cuando quiso acordarse, la persona ya prácticamente había hecho todo lo que había ido a hacer y fue bastante curioso que cargase consigo una puerta similar a la dañada aunque claro, para cuando ella reaccionó ya era un poco tarde para ir a reclamar o lo que sea, y por si fuera poco, si realmente era inteligente, ese hombre no haría absolutamente nada que pudiera llegar a afectarla negativamente a la rubia puesto que ya le conocía la cara y también la ubicación de su local, así que sería sencillo ir a cobrarse venganza por cualquier cosa.
Aunque claro que Noemi primero prefirió analizar un poco más a detalle la puerta nueva para tener al menos una mínima idea de cómo debía de ajustarla al vallado, con un poco de suerte ya estaba todo listo y bastaba con calzar las bisagras y poner las guías para que no se salga nada. A saber.
«Cosas raras que una se encuentra. »Pensó antes de dejarse caer de culo al piso y cruzar las piernas para estar más cómoda mientras estudiaba la puerta nueva. «¿Habrá dicho en serio lo de la pintura y el barniz? Suena raro lo de mezclar todo. »Se decía a sí misma sin darse cuenta que había fruncido el entrecejo como si estuviese frustrada mientras pensaba.