13/04/2017, 04:50
—No sabes cuánto te odio Keisuke, este clima es horrible...Podría estar en casa...— Argumento Haze un poco ofuscado al sentir el sudor debido a la calor del ambiente, aunque aquello no era lo que más le molestaba. Lo que le sacaba el mal genio fue la mentira en la cual cayó ingenuo, ¿como rayos habría helado de tarako en un sitio tan caluroso? y lo peor fue que lo creyó tan emocionado,jugaron con sus sueños.
No alcanzo a terminar la oración cuando pensó en que quizás se habría quedado en casa solo, viendo la tele y entrenando a ratos, no tenía muchos amigos a los que visitar realmente y tampoco le gustaba hacer visitas.
—Trata de que no nos quedemos sin dinero...— Dijo el joven ojiblanco, llevándose ambas manos tras la nuca y soltando un bufido, a el le daba realmente muy igual el sitio donde se quedarán a pasar el resto del día y posiblemente la noche.
Al paso entre la multitud tomo un folleto, se lo extendió una anciana de cabellos blanquecinos que cumplía con la tarea de repartirlos a la entrada. Haze le echo una mirada fugaz a los textos más llamativos, una casa de bellezas exóticas e inclusive una guía de varios restaurantes tradicionales.
—Camas individuales...Deberíamos tú sabes, ir a cazar unas cuantas bellezas exóticas—dijo el joven ojiblanco soltando una risotada bastante irónica, a sabiendas de que ambos eran en extremo patéticos en cuestiones de ligoteo.
Keisuke iba a la delantera y había delimitado la que parecía ser el sitio donde descansarían, Haze iba bastante menos ataviado que su hermano. Con tan solo un pantalón de color oscuro y una camisa blanca de manga larga con el símbolo de su clan a espaldas, caminaba sobre sus típicos zapatos ninja de color oscuro al igual que sus pantalones, para aquel viaje se había dejado el cabello largo. Contrario a como lo suele llevar y muy a su pesar ya que aquello le causaba más calor.
El Hyuga se limitó a seguirlo ansioso de darse una ducha con agua fria.
No alcanzo a terminar la oración cuando pensó en que quizás se habría quedado en casa solo, viendo la tele y entrenando a ratos, no tenía muchos amigos a los que visitar realmente y tampoco le gustaba hacer visitas.
—Trata de que no nos quedemos sin dinero...— Dijo el joven ojiblanco, llevándose ambas manos tras la nuca y soltando un bufido, a el le daba realmente muy igual el sitio donde se quedarán a pasar el resto del día y posiblemente la noche.
Al paso entre la multitud tomo un folleto, se lo extendió una anciana de cabellos blanquecinos que cumplía con la tarea de repartirlos a la entrada. Haze le echo una mirada fugaz a los textos más llamativos, una casa de bellezas exóticas e inclusive una guía de varios restaurantes tradicionales.
—Camas individuales...Deberíamos tú sabes, ir a cazar unas cuantas bellezas exóticas—dijo el joven ojiblanco soltando una risotada bastante irónica, a sabiendas de que ambos eran en extremo patéticos en cuestiones de ligoteo.
Keisuke iba a la delantera y había delimitado la que parecía ser el sitio donde descansarían, Haze iba bastante menos ataviado que su hermano. Con tan solo un pantalón de color oscuro y una camisa blanca de manga larga con el símbolo de su clan a espaldas, caminaba sobre sus típicos zapatos ninja de color oscuro al igual que sus pantalones, para aquel viaje se había dejado el cabello largo. Contrario a como lo suele llevar y muy a su pesar ya que aquello le causaba más calor.
El Hyuga se limitó a seguirlo ansioso de darse una ducha con agua fria.