26/05/2017, 06:05
Estaba ya dormitando en las pocas cómodas escaleras, cuando escucho una voz lejana decirle cosas que no entendió. Bostezo un poco y abrió los ojos despacio encontrándose con la figura del pelinegro cerca suyo – mmm – se tallo los ojos perezosamente mientras se sentaba en el escalón – Eso fue rápido – comento dándole una mirada detallada al jovencito que bajaba por las escaleras, acercándose cada vez mas – si te quedo la ropa, más o menos – se rio divertida por algunos segundos y se quedó callada, solo dibujando una sonrisa en sus labios.
Se levantó lentamente de su lugar y tras estirarse un poco, le dio un golpecito en el hombro – ve con el abuelo y el señor Iwata – dijo inicialmente subiendo un par de escalones – iré a ducharme rápidamente, no tardo~ -canturreo para subir corriendo y observarle desde lo alto - ¿si sabes cómo llegar cierto? – y aunque se quedó unos minutos ahí, como si quisiera explicarle como llegar nuevamente al pequeño cuarto, lo cierto fue que tras esperar en silencio alguna respuesta suya se alejó y desapareció por el pasillo del segundo piso.
Esperaba que tuviera buena memoria, no es como si aquella casa fuera demasiado grande. Se detuvo frente a una puerta, que resultó ser su cuarto, entro en este y tomo lo que necesitaba para luego salir y encaminarse al baño. Tardo unos minutos ahí, lavaba ese esponjoso cabello que tanto trabajo le exigía.
Mucho tiempo después, la de ojos azules salió del baño renovada, se veía limpia ahora y bastante cómoda. Lucia pantalones blancos hasta los tobillos y una blusa rosa, su cabello estaba despeinado como siempre pero aplacado apenas por el agua.
Esperaba que el muchacho hubiera podido llegar a donde se suponía le había dicho que fuera.
Se levantó lentamente de su lugar y tras estirarse un poco, le dio un golpecito en el hombro – ve con el abuelo y el señor Iwata – dijo inicialmente subiendo un par de escalones – iré a ducharme rápidamente, no tardo~ -canturreo para subir corriendo y observarle desde lo alto - ¿si sabes cómo llegar cierto? – y aunque se quedó unos minutos ahí, como si quisiera explicarle como llegar nuevamente al pequeño cuarto, lo cierto fue que tras esperar en silencio alguna respuesta suya se alejó y desapareció por el pasillo del segundo piso.
Esperaba que tuviera buena memoria, no es como si aquella casa fuera demasiado grande. Se detuvo frente a una puerta, que resultó ser su cuarto, entro en este y tomo lo que necesitaba para luego salir y encaminarse al baño. Tardo unos minutos ahí, lavaba ese esponjoso cabello que tanto trabajo le exigía.
Mucho tiempo después, la de ojos azules salió del baño renovada, se veía limpia ahora y bastante cómoda. Lucia pantalones blancos hasta los tobillos y una blusa rosa, su cabello estaba despeinado como siempre pero aplacado apenas por el agua.
Esperaba que el muchacho hubiera podido llegar a donde se suponía le había dicho que fuera.