2/08/2017, 13:22
Su pequeña confesión pareció triunfar con Nabi. Este rebajó mucho más la desconfianza, hasta dejarle hablar sin que Juro notase la tensión en el ambiente. Sin embargo, hizo el efecto contrario con Eri, quien cada vez se mostró más avergonzada y cabizbaja, como si no quisiese mirarle.
— Juro, me alegro de que hayas sido sincero con nosotros. Pero yo me siento en la obligación de decirte la verdad sobre nuestros poderes, aunque no podrás decirselo a nadie nunca. Yo... soy capaz de freir el bacon sin que salte el aceite y Eri te puede enamorar con un guiño del ojo. Así que ten cuidado si te emparejan con nosotros.
Pestañeó exageradamente. Después, soltó una carcajada.
— Me encantaría verte freír bacon en una pelea — contestó, siguiéndole la broma, con su sonrisa habitual.
Quizá lo de Eri fuese en serio, pero desde luego Nabi estaba mintiendo. Pero no de una manera descarada. Simplemente estaba bromeando. El Nabi bufón había vuelto. Ahora si que se sentía mejor; con esa broma, Nabi le había tendido una mano imaginaria, directa a la reconciliación.
Pero mientras que Nabi reducía su frialdad asesina, Eri también se transformaba, pasando de la calidez y la alegría a la depresión suicida.
— ¿Qu-é?¡Eso no es verdad! Yo no enamoro con un guiño de ojo... Además, Nabi y yo nunca hemos combatido juntos, ni si quiera sé lo que es capaz de hacer porque...Es cierto, ¡no sé lo que haces! Ay, soy una deshonra para todo.
Joder si era dificil tratar con esta gente. Pasaban de un estado anímico a otro al momento.
— Venga Eri, no te preocupes, estoy seguro de que... — comenzó a decir, haciendole ver que no estaba molesto ni nada por el estilo. Sin embargo, en mitad de su diálogo, la chica decidió por cuenta propia tirarse al lago —. ¡Eri!
Alzó los brazos, haciendo ademán de cogerla, pero ni era rápido ni estaba a su lado. Agarró el aire, mientras la chica se lanzaba de cabeza a nadar con los peces.
— Sabe nadar, ¿Verdad? — le preguntó Nabi, conmocionado por la duda.
— Juro, me alegro de que hayas sido sincero con nosotros. Pero yo me siento en la obligación de decirte la verdad sobre nuestros poderes, aunque no podrás decirselo a nadie nunca. Yo... soy capaz de freir el bacon sin que salte el aceite y Eri te puede enamorar con un guiño del ojo. Así que ten cuidado si te emparejan con nosotros.
Pestañeó exageradamente. Después, soltó una carcajada.
— Me encantaría verte freír bacon en una pelea — contestó, siguiéndole la broma, con su sonrisa habitual.
Quizá lo de Eri fuese en serio, pero desde luego Nabi estaba mintiendo. Pero no de una manera descarada. Simplemente estaba bromeando. El Nabi bufón había vuelto. Ahora si que se sentía mejor; con esa broma, Nabi le había tendido una mano imaginaria, directa a la reconciliación.
Pero mientras que Nabi reducía su frialdad asesina, Eri también se transformaba, pasando de la calidez y la alegría a la depresión suicida.
— ¿Qu-é?¡Eso no es verdad! Yo no enamoro con un guiño de ojo... Además, Nabi y yo nunca hemos combatido juntos, ni si quiera sé lo que es capaz de hacer porque...Es cierto, ¡no sé lo que haces! Ay, soy una deshonra para todo.
Joder si era dificil tratar con esta gente. Pasaban de un estado anímico a otro al momento.
— Venga Eri, no te preocupes, estoy seguro de que... — comenzó a decir, haciendole ver que no estaba molesto ni nada por el estilo. Sin embargo, en mitad de su diálogo, la chica decidió por cuenta propia tirarse al lago —. ¡Eri!
Alzó los brazos, haciendo ademán de cogerla, pero ni era rápido ni estaba a su lado. Agarró el aire, mientras la chica se lanzaba de cabeza a nadar con los peces.
— Sabe nadar, ¿Verdad? — le preguntó Nabi, conmocionado por la duda.
Hablo / Pienso
Avatar hecho por la increible Eri-sama.
...
Sellos implantados: Hermandad intrepida
- Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60