10/08/2017, 18:40
En la cabeza de aquel hombre retumbó, una y otra vez, la frase de la muchacha. Abrió los ojos de par en par y comenzó a sudar mogollones al verse directamente avergonzado por la mujer, que habría señalado un vergonzoso detalle.
Tenía un pedazo de pastel entre los dientes. El guarda sonrió nervioso y se tapó la cara mientras intentaba chuparse cada uno de los dientes, intentando remover con la lengua lo que fuera que tuviera ahí dentro. Más para su sorpresa, la joven rubia aceptó —a pesar de un descuido que generalmente mata pasiones— la invitación, pero cuando ésta hubiera terminado de trabajar.
El hombre asintió, ya no tan envalentonado, y se dispuso luego a buscar el registro de entradas, habiendo escuchado ya de quién se trataba y el por qué buscaba ella a esa tal Yuriko. Era una misión, por supuesto.
—Vale, a ver... R, S... Saritama, sí, debe estar llegando en cualquier momento.
Poco después, Suremu volvió de su inspección. Detrás de él, el vehículo se detuvo, expectante.
—Eh, ¿Buscabas a la señorita Yuriko, no es así? —increpó, señalando el carruaje—. acaba de llegar, son ellos. ¿Es una misión, sí? claro. Acérquese, vaya.
Tenía un pedazo de pastel entre los dientes. El guarda sonrió nervioso y se tapó la cara mientras intentaba chuparse cada uno de los dientes, intentando remover con la lengua lo que fuera que tuviera ahí dentro. Más para su sorpresa, la joven rubia aceptó —a pesar de un descuido que generalmente mata pasiones— la invitación, pero cuando ésta hubiera terminado de trabajar.
El hombre asintió, ya no tan envalentonado, y se dispuso luego a buscar el registro de entradas, habiendo escuchado ya de quién se trataba y el por qué buscaba ella a esa tal Yuriko. Era una misión, por supuesto.
—Vale, a ver... R, S... Saritama, sí, debe estar llegando en cualquier momento.
Poco después, Suremu volvió de su inspección. Detrás de él, el vehículo se detuvo, expectante.
—Eh, ¿Buscabas a la señorita Yuriko, no es así? —increpó, señalando el carruaje—. acaba de llegar, son ellos. ¿Es una misión, sí? claro. Acérquese, vaya.