17/08/2017, 20:26
Qué inapropiado de parte de Koko, muy pero muy inapropiado.
La dependiente estiró la cara y sus ojos se abrieron de par en par. La diseñadora, por detrás, se llevó las manos a la cabeza, y el resto de personas, bueno...
—¡¡¡Quéeeeeeeeeeeeeee, ¿Yuriko-neesan?!!!
—¿En dónde, en dónde?
—Yuriko-senpai: ¡TE AMO!
—¡¡déjanos verte!!!
Lo que fue en un principio una fila bien organizada se convirtió en una marea agobiante de fanáticos desesperados por encontrar a Saritama Yuriko, sin saber que el mensaje era del todo erróneo. Si tan sólo supieran que Yuriko no estaba ahí, y sin embargo, parecían poco reacios a escuchar nada de nadie. La dependiente intentó calmarles, las costureras comenzaron a proteger sus diseños, y Koko, pues tendría que vérselas con la estampida que se le venía encima luego de haber cruzado la muchedumbre.
La euforia de apoderó de ellos.
La dependiente estiró la cara y sus ojos se abrieron de par en par. La diseñadora, por detrás, se llevó las manos a la cabeza, y el resto de personas, bueno...
—¡¡¡Quéeeeeeeeeeeeeee, ¿Yuriko-neesan?!!!
—¿En dónde, en dónde?
—Yuriko-senpai: ¡TE AMO!
—¡¡déjanos verte!!!
Lo que fue en un principio una fila bien organizada se convirtió en una marea agobiante de fanáticos desesperados por encontrar a Saritama Yuriko, sin saber que el mensaje era del todo erróneo. Si tan sólo supieran que Yuriko no estaba ahí, y sin embargo, parecían poco reacios a escuchar nada de nadie. La dependiente intentó calmarles, las costureras comenzaron a proteger sus diseños, y Koko, pues tendría que vérselas con la estampida que se le venía encima luego de haber cruzado la muchedumbre.
La euforia de apoderó de ellos.