8/09/2017, 22:19
—Como tú desees, puedes acompañarme, sí.
Y con lo dicho, la mujer se puso en marcha. Se dirigió al espejo más cercano, observó esperanzada su reflejo y sonrió, con el alivio de quien se sabe, de nuevo, protegida por su propia mentira. Una mentira que le había mantenido en la cúspide de la moda y de la belleza, y que ese día, después de tanto tiempo, terminaría con un desfile triunfal. Para quedar como un símbolo en los cánones del mundo del que tanto le había costado separarse.
Después de aquella noche, podría vivir en paz.
Koko lo vio todo en primera fila. Un puesto privilegiado para la pequeña expatriada Sakamoto, quien tendría el escenario justo al frente. El evento empezó con la presentación de varios grupos musicales tradicionales, algunos bailes clásicos de la aldea, y la presentación de alguno que otro shinobi que formaban parte de aquel mundo tan ostentoso, aunque falso.
Poco después, la presentación de varios diseñadores, y finalmente; el desfile.
Alrededor de 12 bellas mujeres, tan distintas unas de las otras, pasearon por el largo pabellón de desfile deslumbrando a la gente con hermosos diseños. Yuriko fue la última en salir, gloriosa, y vistió el modelo más hermoso de todos: un vestido épico y que sería galardonado durante más de una temporada.
Los aplausos se hicieron del lugar, y la admiración, de nuevo, se dejó entrever para Saritama Yuriko. Quien, ahí, al final de todo, vio por última vez a Kageyama Koko.
Un guiño de ojo, y el agradecimiento.
Esos aplausos también eran para ella, y para Yonji. Por su tarea bien cumplida, y por guardar su secreto.
Y con lo dicho, la mujer se puso en marcha. Se dirigió al espejo más cercano, observó esperanzada su reflejo y sonrió, con el alivio de quien se sabe, de nuevo, protegida por su propia mentira. Una mentira que le había mantenido en la cúspide de la moda y de la belleza, y que ese día, después de tanto tiempo, terminaría con un desfile triunfal. Para quedar como un símbolo en los cánones del mundo del que tanto le había costado separarse.
Después de aquella noche, podría vivir en paz.
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Koko lo vio todo en primera fila. Un puesto privilegiado para la pequeña expatriada Sakamoto, quien tendría el escenario justo al frente. El evento empezó con la presentación de varios grupos musicales tradicionales, algunos bailes clásicos de la aldea, y la presentación de alguno que otro shinobi que formaban parte de aquel mundo tan ostentoso, aunque falso.
Poco después, la presentación de varios diseñadores, y finalmente; el desfile.
Alrededor de 12 bellas mujeres, tan distintas unas de las otras, pasearon por el largo pabellón de desfile deslumbrando a la gente con hermosos diseños. Yuriko fue la última en salir, gloriosa, y vistió el modelo más hermoso de todos: un vestido épico y que sería galardonado durante más de una temporada.
Los aplausos se hicieron del lugar, y la admiración, de nuevo, se dejó entrever para Saritama Yuriko. Quien, ahí, al final de todo, vio por última vez a Kageyama Koko.
Un guiño de ojo, y el agradecimiento.
Esos aplausos también eran para ella, y para Yonji. Por su tarea bien cumplida, y por guardar su secreto.
Misión finalizada con éxito