12/12/2017, 00:03
Era literalmente lo único que se le pudo ocurrir a la pelirroja en relación al gato, jamás había tenido uno como mascota y lo del pescado es una de las cosas que más se dicen respecto a aquellos animales, así que técnicamente, estaba hablando desde la más absoluta ignorancia. ¿Estaba bien? Tal vez, otra cosa era que realmente funcionara así como se lo estaba planteando en su cabeza.
Aunque no dijo nada a la contraria, sencillamente asintió con un ligero gesto de la cabeza y poco más, no tenía la suficiente confianza como para estar diciendo nada y en cualquier caso, si lo hacía terminaría por negarle todo para tirarse abajo a sí misma nuevamente. La costumbre.
Mientras hablaban, ambas seguían marchando, como si supieran a donde iban y al final, la Sarutobi soltó la pregunta del millón, aquella con la que Ritsuko se paró en seco mirando a la nada con los ojos entre-cerrados, parecía haber salido de una especie de trance.
—Ah… —soltó vagamente antes de voltearse—. Al otro lado —indicó antes de comenzar a caminar justo por donde habían venido.
Si Rika miraba en esa dirección, vería un letrero bastante grande en medio de la calle que indicaba precios de distintos peces y otros animales que se pudieran obtener pescando. No estaba lejos, pero si se hubiesen dignado a pensar en la comida antes hubiesen llegado en menos de un minuto, puesto que prácticamente habían pasado por al lado.
Aunque no dijo nada a la contraria, sencillamente asintió con un ligero gesto de la cabeza y poco más, no tenía la suficiente confianza como para estar diciendo nada y en cualquier caso, si lo hacía terminaría por negarle todo para tirarse abajo a sí misma nuevamente. La costumbre.
Mientras hablaban, ambas seguían marchando, como si supieran a donde iban y al final, la Sarutobi soltó la pregunta del millón, aquella con la que Ritsuko se paró en seco mirando a la nada con los ojos entre-cerrados, parecía haber salido de una especie de trance.
—Ah… —soltó vagamente antes de voltearse—. Al otro lado —indicó antes de comenzar a caminar justo por donde habían venido.
Si Rika miraba en esa dirección, vería un letrero bastante grande en medio de la calle que indicaba precios de distintos peces y otros animales que se pudieran obtener pescando. No estaba lejos, pero si se hubiesen dignado a pensar en la comida antes hubiesen llegado en menos de un minuto, puesto que prácticamente habían pasado por al lado.