18/01/2018, 19:49
—No es mi intención irme a meter a mi tumba yo solito—. se cruzó de brazos, meditando sobre el sitio. Aunque la verdadera pregunta era, ¿por qué se la estaba jugando? —Además, esto es jurisdicción del País de la Tormenta. En parte, cómo shinobi de Ame tengo responsabilidad de arreglar problemas, aunque no me lo paguen. Por lo mismo puedes largarte si no te interesa—. No era mejor que un mercenario, o al menos ese era el pensamiento que suele defender respecto al oficio. No era realmente su responsabilidad por ser un shinobi, sino algo autoimpuesto por el hecho de creer que sí él no lo hacía, nadie más lo haría.
"Primero debo verificar si hay alguien o algo en las cercanías, pero sin arriesgarme a que me detecten." Trató de divisar atajos hacia el sitio del derrumbe, pero antes de partir hacia el lugar se acercó a uno de los edificios —Lo último que quisiera sería estar perdido aquí—. Extendió su dedo índice, en el cual se hizo notar un pequeño brillo de chakra en su punta para luego dibujar en la pared un garabato que trataba de asemejarse a un ratón de perfil, mirando hacia la izquierda. —Listo—. dijo antes de introducirse en un callejón, dando un rodeo para llegar a la zona del desastre.
Conforme avanzaba, cada cierta distancia repetía el proceso de dibujar animales con palitos, siempre mirando hacia la izquierda. Ya estando a unos 300 metros del lugar, disminuyó su ritmo de andar, caminando lo más silencioso posible hasta adentrarse dentro de uno de los edificios. Dentro, trató de subir hasta la planta más alta, con el fin de poder observar el área desde la lejanía. En este punto, sólo faltaba algo para confirmar la seguridad de la zona.
"La la~" Hizo tres sellos de aquel jutsu que muchos estudiantes de la academia solían aprender, pero no hubo ningún cambio aparentemente visible en el joven Isa. Simplemente se acercó a una de las ventanas y comenzó a... ¿ladrar? Sí, a ladrar cómo un perro, y luego regresó rápidamente al interior del edifico.
"Primero debo verificar si hay alguien o algo en las cercanías, pero sin arriesgarme a que me detecten." Trató de divisar atajos hacia el sitio del derrumbe, pero antes de partir hacia el lugar se acercó a uno de los edificios —Lo último que quisiera sería estar perdido aquí—. Extendió su dedo índice, en el cual se hizo notar un pequeño brillo de chakra en su punta para luego dibujar en la pared un garabato que trataba de asemejarse a un ratón de perfil, mirando hacia la izquierda. —Listo—. dijo antes de introducirse en un callejón, dando un rodeo para llegar a la zona del desastre.
Conforme avanzaba, cada cierta distancia repetía el proceso de dibujar animales con palitos, siempre mirando hacia la izquierda. Ya estando a unos 300 metros del lugar, disminuyó su ritmo de andar, caminando lo más silencioso posible hasta adentrarse dentro de uno de los edificios. Dentro, trató de subir hasta la planta más alta, con el fin de poder observar el área desde la lejanía. En este punto, sólo faltaba algo para confirmar la seguridad de la zona.
"La la~" Hizo tres sellos de aquel jutsu que muchos estudiantes de la academia solían aprender, pero no hubo ningún cambio aparentemente visible en el joven Isa. Simplemente se acercó a una de las ventanas y comenzó a... ¿ladrar? Sí, a ladrar cómo un perro, y luego regresó rápidamente al interior del edifico.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
