24/01/2018, 01:24
La chica ignoraba completamente lo que aquello que hacía podía significarle al contrario, por lo que siguió adelante hasta que no encontró más migajas y simplemente las dejó apiladas sobre la mesa justo delante suyo. Más tarde las tiraría a la basura, de momento estaban bien ahí.
Ante la pregunta, Ritsuko se quedó un momento en silencio, le miró fijamente durante todo ese rato y sus mejillas fueron adquiriendo lentamente un tono rojizo.
—Supongo —dijo antes de tragar saliva—. Si no quieres lo entenderé —añadió, desviando la vista a la mesa justo antes de ponerse a jugar con las migajas que le había quitado al chico.
Nuevamente, la falta de seguridad propia se hacía evidente.
Ante la pregunta, Ritsuko se quedó un momento en silencio, le miró fijamente durante todo ese rato y sus mejillas fueron adquiriendo lentamente un tono rojizo.
—Supongo —dijo antes de tragar saliva—. Si no quieres lo entenderé —añadió, desviando la vista a la mesa justo antes de ponerse a jugar con las migajas que le había quitado al chico.
Nuevamente, la falta de seguridad propia se hacía evidente.