29/01/2018, 01:44
Ya es sabido que llegas con un elegante retraso a las reuniones, claramente esta no es la excepción, sin embargo, vas calmada a tu primera junta para la misión, caminas bajo la lluvia usando un hermoso paraguas floreado con tonos violetas y azules. Pisas las pozas con alegría – la la la – dices de forma melodiosa mientras te aproximas al edificio más importante de la aldea, esperando que tus compañeros y sensei hayan llegado, así te evitas esperar. Imaginas que clase de misión será. Tal vez sea un rescate o un asesinato a sangre fría, aunque, si consideramos que es una gesta de rango D, será algo tan sencillo o aburrido como sacar a pasear a un caracol.
Sea como fuere, ya divisas a Shikanori y a Yato. No sabes si te han visto, aun así, alzas tu mano izquierda, la que tienes libre, pero pierdes el control por la fuerte brisa. Tu accesorio se lo lleva el viento por los aires, perdiéndose en algún lugar de la aldea – ooww era mi paraguas favorito – dices sin sorprenderte del evento, estás acostumbrada a que te sucedan esta clase de situaciones. Empiezas a empaparte. No le prestas la más mínima atención, tu objetivo es llegar hasta los muchachos.
Los vuelves a saludar alzando la mano diestra, ya no tienes nada más que perder – hola chicos ¿Listos para la super duper misión? – les cuestionas alegre, emocionada por la sorpresa que les debe tener preparo el destino – ¿Ya llegó Jirobo-sensei? – vuelves a interrogar, esperanzada en que la respuesta sea un “Sí”. Posas tu mirada sobre el rostro del Nara – hey Nori, se te ve alegre – esperas la respuesta y la llegada del líder del grupo.
Sea como fuere, ya divisas a Shikanori y a Yato. No sabes si te han visto, aun así, alzas tu mano izquierda, la que tienes libre, pero pierdes el control por la fuerte brisa. Tu accesorio se lo lleva el viento por los aires, perdiéndose en algún lugar de la aldea – ooww era mi paraguas favorito – dices sin sorprenderte del evento, estás acostumbrada a que te sucedan esta clase de situaciones. Empiezas a empaparte. No le prestas la más mínima atención, tu objetivo es llegar hasta los muchachos.
Los vuelves a saludar alzando la mano diestra, ya no tienes nada más que perder – hola chicos ¿Listos para la super duper misión? – les cuestionas alegre, emocionada por la sorpresa que les debe tener preparo el destino – ¿Ya llegó Jirobo-sensei? – vuelves a interrogar, esperanzada en que la respuesta sea un “Sí”. Posas tu mirada sobre el rostro del Nara – hey Nori, se te ve alegre – esperas la respuesta y la llegada del líder del grupo.