12/02/2018, 10:09
- ¿Lo primero que van a hacerle a nuestro futuro sensei es molestarlo? ¿Les parece realmente buena idea? - Interrogó Shikanori sin despegar la cabeza de sus brazos y sin siquiera molestarse en abrir los ojos para observar a quienes él se estaba dirigiendo. - Yo no me atrevería a hacerlo. Estamos hablando de un jounin. Quizás fue un miembro de ANBU. Si lo fue, entonces se trataría de alguien con conocimientos de técnicas de tortura, las cuales podría utilizar para vengarse de quienes le jueguen una broma - Shikanori abrió lentamente sus ojos y contempló a ambos genin con una mirada absolutamente fría y penetrante. Pretendía que reconsideraran, asustarlos un poco y que desistieran de realizar una travesura. Si ellos tres eran efectivamente un equipo, entonces sería arrastrado a un verdadero problema si sus compañeros le faltaban el respeto al sensei. No sería torturado, pero era bastante probable que recibiera un buen castigo si era visto como un complice. « Iniciar la relación con el sensei con el pie izquierdo sería muy problemático » Los escalofríos recorrieron la espalda de Shikanori al imaginar duras sesiones de entrenamiento para disciplinar a genins insolentes y la elección de las misiones más laboriosas a modo de escarmiento. Rascó la parte de atrás de su cabeza y suspiró profundamente. - Por nuestro bien, será mejor que nos olvidemos de esta enorme demora y recibamos a quien cruce esa puerta con una radiante sonrisa y los ojos destellando con el brillo de una adoración ciega. Confién en mí - Les aconsejó Shikanori, quien en todo caso no se sentía con el derecho de increpar al sensei por su impuntualidad cuando él también había llegado tarde al aula y, para colmo, se durmió mientras el profesor explicaba como serían las cosas. Prefería inclinarse hacia una falsa idolatría si esta le ahorraba un conflicto.