2/04/2018, 05:30
En mi paso apurado hacia la ciudad fantasma, terminé llegando en primer lugar a lo que parecía ser el punto de encuentro con quien o quienes fueran. Todo resultaba de lo más extraño: se habían colado en mi casa y dejado un mensaje de venir Hasta aquí y yo lo acepto como si fuera la mejor de las ideas.
Pasaron minutos y nadie apareció, aunque tenía mi capa impermeable decidí mantenerme cobijada por la arboleda, no sólo de la lluvia eterna, también de cualquier situación poco agradable, como por ejemplo, la aparición de un grupo de individuos encapuchados
—¡UNA TORTUGA, UNA PUTA TORTUGA ARRIBA DE UN LEÓN!— de todo lo que pude haber escuchado eso fue lo único que logré entender salido del hombres de voz ronca.
-«¿Y esto?¿Serán quienes dejaron la nota en casa?» me pregunté mientras me movi lo más sigilosamente posible para mantenerme oculta de aquellas personas, claramente ignorando que en las cercanías había un compatriota Amejin también observando todo.
Pasaron minutos y nadie apareció, aunque tenía mi capa impermeable decidí mantenerme cobijada por la arboleda, no sólo de la lluvia eterna, también de cualquier situación poco agradable, como por ejemplo, la aparición de un grupo de individuos encapuchados
—¡UNA TORTUGA, UNA PUTA TORTUGA ARRIBA DE UN LEÓN!— de todo lo que pude haber escuchado eso fue lo único que logré entender salido del hombres de voz ronca.
-«¿Y esto?¿Serán quienes dejaron la nota en casa?» me pregunté mientras me movi lo más sigilosamente posible para mantenerme oculta de aquellas personas, claramente ignorando que en las cercanías había un compatriota Amejin también observando todo.
- Hablo - Pienso -