30/04/2018, 10:13
—Pues, si te soy sincero, Amedama, ahora sólo me dan más ganas de dejarte encerrado en la habitación del hospital. Atado con correas a la cama. E inmovilizado. Sólo por asegurar —replicó Zetsuo, pero aún así le liberó de su atadura. Daruu quiso reírse, pero tuvo que aguantarse las ganas, porque de seguro volvían a inmovilizarlo—. Ve, anda. Y nada de esfuerzos innecesarios.
—Ni uno sólo —aseguró Daruu.
»Y no dejes que Ayame haga ninguna estupidez de nuevo. Esa niña...
—Eso ya va a ser más difícil... —dijo Daruu, tomando el pomo de la puerta—. Pero haré todo lo posible por impedírselo.
Daruu, contrariamente a todos lo que sería razonable, corría por los pasillos del hospital jadeando, buscando una habitación en concreto. Ya había ido a buscarla a su casa, pero la muchacha no estaba allí. Y Kori-sensei le había dicho que...
—UUuuaaaau, freeena —se advirtió a sí mismo, cuando de la velocidad que llevaba pasó de largo de la habitación donde Kiroe practicaba la técnica de ecolocalización junto a Ayame. La mano de Daruu apareció en el marco de la puerta, y luego lo hizo él, que se agachó y se agarró los muslos, sudando y jadeante—. Hola, mamá. Hola, Ayame.
—¡Daruu-kun! ¿Pero qué haces, hombre? —dijo su madre, que acababa de chocar con la pared—. ¿No deberías estar descansando? Ayame me estaba contando cómo te pateó el culo —rio con tono burlón.
—¡No me pate... bueno, sí me pateó el culo! ¡Pero no he venido a hablar de la pelea! —Daruu miró a Ayame—. Mamá, te robo a Ayame un segundo. Ayame-chan, por favor, ¿puedes salir al pasillo un segundo? Quiero comentarte una cosa.
—Uy uy uy, que aquí hay tem...
—¡Mamá, tú te callas!
—Jiji...
—Ni uno sólo —aseguró Daruu.
»Y no dejes que Ayame haga ninguna estupidez de nuevo. Esa niña...
—Eso ya va a ser más difícil... —dijo Daruu, tomando el pomo de la puerta—. Pero haré todo lo posible por impedírselo.
· · ·
Daruu, contrariamente a todos lo que sería razonable, corría por los pasillos del hospital jadeando, buscando una habitación en concreto. Ya había ido a buscarla a su casa, pero la muchacha no estaba allí. Y Kori-sensei le había dicho que...
—UUuuaaaau, freeena —se advirtió a sí mismo, cuando de la velocidad que llevaba pasó de largo de la habitación donde Kiroe practicaba la técnica de ecolocalización junto a Ayame. La mano de Daruu apareció en el marco de la puerta, y luego lo hizo él, que se agachó y se agarró los muslos, sudando y jadeante—. Hola, mamá. Hola, Ayame.
—¡Daruu-kun! ¿Pero qué haces, hombre? —dijo su madre, que acababa de chocar con la pared—. ¿No deberías estar descansando? Ayame me estaba contando cómo te pateó el culo —rio con tono burlón.
—¡No me pate... bueno, sí me pateó el culo! ¡Pero no he venido a hablar de la pelea! —Daruu miró a Ayame—. Mamá, te robo a Ayame un segundo. Ayame-chan, por favor, ¿puedes salir al pasillo un segundo? Quiero comentarte una cosa.
—Uy uy uy, que aquí hay tem...
—¡Mamá, tú te callas!
—Jiji...
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)