15/08/2018, 18:54
La joven tenía el centro del rostro enrojecido y de su cavidad nasal derecha caía un hilillo de sangre. Karma estaba bien, pero se había llevado un doloroso tortazo tanto a la cara como al orgullo. Reika incluso se había caído al suelo, pero la médica no había gozado de tiempo para echarle una mano dado su estado y la confusión ocasionada por el golpe. También se sentía un poco mareada, al haber recibido el daño principalmente en la nariz; a ello se sumó su dolor de cabeza y malestar físico en general, que reaparecieron con potencia renovada.
—S-Sí, estoy bien... —musitó la pelivioleta, que no se había percatado de que estaba sangrando un pelín—. Que arrebato más violento, ¡espero que lleguemos a puerto bien!
Resultaba obvio que el vaivén del barco había empeorado. Ahora se mecía con más fuerza, lo cual, a su vez, mareaba todavía más a la genin. Pero por el momento, seguía entero y de camino a La Pequeña Blanca; si es que la tormenta no les obligaba a cambiar el rumbo por las malas...
—¿Es esto normal...? N-Nunca he estado montada en un barco con tormenta, llegaremos bien, ¿no? —le preguntó a su compañera, visiblemente insegura.
—S-Sí, estoy bien... —musitó la pelivioleta, que no se había percatado de que estaba sangrando un pelín—. Que arrebato más violento, ¡espero que lleguemos a puerto bien!
Resultaba obvio que el vaivén del barco había empeorado. Ahora se mecía con más fuerza, lo cual, a su vez, mareaba todavía más a la genin. Pero por el momento, seguía entero y de camino a La Pequeña Blanca; si es que la tormenta no les obligaba a cambiar el rumbo por las malas...
—¿Es esto normal...? N-Nunca he estado montada en un barco con tormenta, llegaremos bien, ¿no? —le preguntó a su compañera, visiblemente insegura.