29/10/2018, 23:26
Y la pobre ilusa se quedo esperando un "Hola" que nunca llego. También se mostró sorprendida al encontrarse con que el otro, era un ninja, y mejor aun, que era de Amegakure. Lo entendió de inmediato y se detuvo en el último escalón que logro pisar antes de que el se girara y le dedicara tan crías palabras. Misma frase que no hizo mas que arrebatarle una carcajada que no pudo callar - ¿Disculpa? - que no buscaba problemas, pero no por ello perderia su humor usual - yo solo saludaba, pero por lo visto, de modales no sabes nada~ - se cruzo de brazos, llevándose antes la golosina que hubiera estado guardando, hasta entonces, en una de sus manos - " Hola linda, ¿como estas?" - dijo, imitandolo- "Oh muy bien, muy bien, gracias por preguntar" - agrego a su monologo, moviendo las manos en busca de dramatismo.
Volvió entonces, después de unos minutos, a retomar su caminar. En cuestión de segundos estuvo al lado del chico, al cual pudo detallar mejor, su cabello era raro pero lo dejo pasar por ese instante. había algo mas importante de lo que hablar, se detuvo entonces por segunda vez - relajate, ¿realmente crees que, de querer iniciar una pelea te habría siquiera saludado? - enarco una ceja y luego con un movimiento de sus manos, quiso restarle importancia al asunto - mas importante...- le vio por el rabillo del ojo, con un rostro sereno - ¿No tienes hambre? - se dio vuelta rápidamente, girando sobre su propio eje con ambas manos en la cintura - porque yo si, además - le dedico una mirada minuciosa - niño, estas muy flaco -
Descolgó su mochila y la tomo entre sus manos, abriéndola y buscando dentro de esta una de las muchas frituras que había llevado consigo para el tortuoso camino - mira- saco paquetito de papas y se lo restregó en la cara - no agradezcas~ - canturreo ella, giñandole un ojo.
Volvió entonces, después de unos minutos, a retomar su caminar. En cuestión de segundos estuvo al lado del chico, al cual pudo detallar mejor, su cabello era raro pero lo dejo pasar por ese instante. había algo mas importante de lo que hablar, se detuvo entonces por segunda vez - relajate, ¿realmente crees que, de querer iniciar una pelea te habría siquiera saludado? - enarco una ceja y luego con un movimiento de sus manos, quiso restarle importancia al asunto - mas importante...- le vio por el rabillo del ojo, con un rostro sereno - ¿No tienes hambre? - se dio vuelta rápidamente, girando sobre su propio eje con ambas manos en la cintura - porque yo si, además - le dedico una mirada minuciosa - niño, estas muy flaco -
Descolgó su mochila y la tomo entre sus manos, abriéndola y buscando dentro de esta una de las muchas frituras que había llevado consigo para el tortuoso camino - mira- saco paquetito de papas y se lo restregó en la cara - no agradezcas~ - canturreo ella, giñandole un ojo.