4/11/2018, 01:27
Palabras tranquilizadoras aquí y allá. Pidiendo calma. Cabeza. Tratando de evitar lo inevitable: cuando dos hombres desenvainaban sus aceros, la sangre debía correr. De lo contrario, se le estaba faltando el respeto a sus respectivas katanas. Dejaban de ser un instrumento de la muerte, para simplemente convertirse en algo para amedrentar. Para intimidar.
El Uchiha tenía los músculos tensos, y su corazón bombeaba con furia su cuerpo inmóvil, sabiendo que pronto llegaría la acción. Y así fue. De un rápido movimiento —tan rápido que le hizo saber que había subestimado a aquel hombre—, Bāndo lanzó sus cuchillas al entrecejo del Uchiha. Datsue flexionó las rodillas y se agachó justo a tiempo, notando la brisa mortal que dejaban sobre su cabello.
Se formó el caos. Gente gritando, corriendo. El Uchiha ni lo dudó, totalmente ajeno al resto del mundo. Centrado en su oponente. Con los ojos fijos en los de él. No solo porque era lo que se debía hacer en un combate, sino porque quería hacerle caer en su Saimingan.
De conseguirlo, Datsue recrearía aquel mismo hotel. Con las mismas personas, el ruido, el caos y todos los elementos que componían la realidad. Para hacerle creer que todavía se encontraba en ella.
—Voy a mostrarte el futuro —diría en la ilusión.
Acto seguido, desaparecería en un abrir y cerrar de ojos, estando de pronto a escasos centímetros de Bāndo. Su ninjato, inclemente, atravesaría el estómago del bocazas. Luego Datsue tiraría la katana al suelo, y atravesaría la herida abierta con una de sus manos. Rebuscaría entonces en sus tripas, como la naturalidad y tranquilidad de quien busca algo en un portaobjetos.
—Ah, aquí está.
Los intestinos. Tiró de ellos como quien tira del rollo del papel higiénico. Rugiéndole a la cara. Gritándole. Insultándole. Entonces le agarró por la nuca y le metió un intestino por la boca. Le dio una patada en el pecho y le tiró al suelo. Le fulminó con la mirada.
—Ahora que has visto el futuro…
La ilusión se rompió. La realidad volvió ante ellos. Datsue, con su katana todavía en la mano. Bāndo, de pie y sin ninguna herida mortal.
—… ¿de verdad quieres seguir por ese camino?
El Uchiha tenía los músculos tensos, y su corazón bombeaba con furia su cuerpo inmóvil, sabiendo que pronto llegaría la acción. Y así fue. De un rápido movimiento —tan rápido que le hizo saber que había subestimado a aquel hombre—, Bāndo lanzó sus cuchillas al entrecejo del Uchiha. Datsue flexionó las rodillas y se agachó justo a tiempo, notando la brisa mortal que dejaban sobre su cabello.
Se formó el caos. Gente gritando, corriendo. El Uchiha ni lo dudó, totalmente ajeno al resto del mundo. Centrado en su oponente. Con los ojos fijos en los de él. No solo porque era lo que se debía hacer en un combate, sino porque quería hacerle caer en su Saimingan.
De conseguirlo, Datsue recrearía aquel mismo hotel. Con las mismas personas, el ruido, el caos y todos los elementos que componían la realidad. Para hacerle creer que todavía se encontraba en ella.
—Voy a mostrarte el futuro —diría en la ilusión.
Acto seguido, desaparecería en un abrir y cerrar de ojos, estando de pronto a escasos centímetros de Bāndo. Su ninjato, inclemente, atravesaría el estómago del bocazas. Luego Datsue tiraría la katana al suelo, y atravesaría la herida abierta con una de sus manos. Rebuscaría entonces en sus tripas, como la naturalidad y tranquilidad de quien busca algo en un portaobjetos.
—Ah, aquí está.
Los intestinos. Tiró de ellos como quien tira del rollo del papel higiénico. Rugiéndole a la cara. Gritándole. Insultándole. Entonces le agarró por la nuca y le metió un intestino por la boca. Le dio una patada en el pecho y le tiró al suelo. Le fulminó con la mirada.
—Ahora que has visto el futuro…
La ilusión se rompió. La realidad volvió ante ellos. Datsue, con su katana todavía en la mano. Bāndo, de pie y sin ninguna herida mortal.
—… ¿de verdad quieres seguir por ese camino?
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado