4/11/2018, 22:58
—Adelante.
Aquella fue la clara indicación de que podía acceder al interior de la estancia. Así que, tragué saliva un par de veces, puse la mano en el pomo y abrí la puerta para posteriormente cruzar la puerta. aunque pudiese aparentar seguridad desde fuera, por dentro todo temblaba, no descartaba que algún que otro órgano se hubiese movido por dentro y se hubiese desplazado de su ubicación natural.
Una vez dentro vi al Morikage, tras aquel escritorio, visiblemente agotado de una exigente jornada. En especial, su cuello parecía realmente agotado y los movimientos que realizaba con él daban buena prueba de ello. Sin embargo, mientras realizaba una reverencia para presentarme...
—Oh, Yota-kun. Cuánto tiempo. Llegas en el momento perfecto
— El momento... ¿perfecto? — me preguntaba a mi mismo en voz alta, entre confuso y extrañado.
. ¿Qué te parece si ayudas a este viejo saco de huesos a estirar un poco los músculos? No me vendría mal una peleilla después de pasarme el día aquí sentado.
Como si de un mecanismo se tratase, abrí los ojos de par en par. Aquello debía tratarse de una broma.
— Esto... ¿una peleilla, Morikage-sama? — pregunté, todavía intentaba asimilar el porque de todo aquello — En realidad venía a verle por otra cosa
«Y yo que pensaba que el único graciosillo de esta aldea en las altas esferas era Yubiwa-dono...»
Aquella fue la clara indicación de que podía acceder al interior de la estancia. Así que, tragué saliva un par de veces, puse la mano en el pomo y abrí la puerta para posteriormente cruzar la puerta. aunque pudiese aparentar seguridad desde fuera, por dentro todo temblaba, no descartaba que algún que otro órgano se hubiese movido por dentro y se hubiese desplazado de su ubicación natural.
Una vez dentro vi al Morikage, tras aquel escritorio, visiblemente agotado de una exigente jornada. En especial, su cuello parecía realmente agotado y los movimientos que realizaba con él daban buena prueba de ello. Sin embargo, mientras realizaba una reverencia para presentarme...
—Oh, Yota-kun. Cuánto tiempo. Llegas en el momento perfecto
— El momento... ¿perfecto? — me preguntaba a mi mismo en voz alta, entre confuso y extrañado.
. ¿Qué te parece si ayudas a este viejo saco de huesos a estirar un poco los músculos? No me vendría mal una peleilla después de pasarme el día aquí sentado.
Como si de un mecanismo se tratase, abrí los ojos de par en par. Aquello debía tratarse de una broma.
— Esto... ¿una peleilla, Morikage-sama? — pregunté, todavía intentaba asimilar el porque de todo aquello — En realidad venía a verle por otra cosa
«Y yo que pensaba que el único graciosillo de esta aldea en las altas esferas era Yubiwa-dono...»
![[Imagen: K1lxG4r.png]](https://i.imgur.com/K1lxG4r.png)
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