29/11/2018, 20:59
Rōga negó con la cabeza y suspiró, seriándose. Ya había dejado salir demasiada debilidad y cordialidad con aquella muchacha, pero no podía compartir ese sentimiento de despreocupación que ella misma tenía. Lo hizo por que quiso, normalmente no se dejaría tan expuesto emocionalmente pero por alguna razón terminó de esa forma. Se pasó de confianza con ella y no le agradaba aquello. No era igual que con el peliverde de Kusagakure, el lugar de procedencia era distinto y ese hecho marcaba bastante diferencia, o al menos esa era la visión del Yotsuki. Se quedó observando la mano que le tendió la morena, con una mirada fría para luego alzar la vista y verla directamente a los ojos.
—¿No lo entiendes?— Sonaba a reclamo. —No se trata sólo de comportarse cómo un shinobi. Se trata de que nuestras aldeas están en muy malos términos y todo apunta más a empeorar que a arreglarse—. Enderezó la espalda y se cruzó de brazos, pero en lugar de mostrar su habitual soberbia, el semblante era solemne. —No se tú, pero a mí me preocupa. Simplemente, no quiero hacer amigos solo para luego terminar peleando por la agenda política de nuestros países. Para mí no es tan fácil, créeme que si por mí fuera nme importaría un pepino, pero no puedo ignorar la tensión que impera en estos días y que el relacionarme con tal o cuál persona puede acarrearme consecuencias—. Recordó las palabras de Daigo, aquella soñadora frase de que ellos debían hacer todo lo posible para restaurar la paz, pero que aún se le antojaban lejanas, por ahora.
—Además, tras todo este ajetreo me he dado cuenta que no estoy listo para llegar a la cima. Aún me falta bastante condición para aguantar este peregrinaje, y si a mí me falta a ti aún más—. No lo dijo con intención de picarla, simplemente era honesto.
—¿No lo entiendes?— Sonaba a reclamo. —No se trata sólo de comportarse cómo un shinobi. Se trata de que nuestras aldeas están en muy malos términos y todo apunta más a empeorar que a arreglarse—. Enderezó la espalda y se cruzó de brazos, pero en lugar de mostrar su habitual soberbia, el semblante era solemne. —No se tú, pero a mí me preocupa. Simplemente, no quiero hacer amigos solo para luego terminar peleando por la agenda política de nuestros países. Para mí no es tan fácil, créeme que si por mí fuera nme importaría un pepino, pero no puedo ignorar la tensión que impera en estos días y que el relacionarme con tal o cuál persona puede acarrearme consecuencias—. Recordó las palabras de Daigo, aquella soñadora frase de que ellos debían hacer todo lo posible para restaurar la paz, pero que aún se le antojaban lejanas, por ahora.
—Además, tras todo este ajetreo me he dado cuenta que no estoy listo para llegar a la cima. Aún me falta bastante condición para aguantar este peregrinaje, y si a mí me falta a ti aún más—. No lo dijo con intención de picarla, simplemente era honesto.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
