29/11/2018, 23:38
La sonrisa se atenuó y la mano que le hubiera extendido cayó a su costado suavemente. Quiso decir algo pero no supo ponerlo en palabras y se vio obligada a callar, al menos en un comienzo – Supongo que tienes razón - desvió la vista del frente y vio hacia otro lugar, algún punto fijo lejos de allí. Que fácil podía arruinarse un buen momento, era cierto lo que el chico decía pero no podía evitar molestarse por ello ¿porque debían pagar por los errores de otros? suspiro pesadamente y cerró los ojos - Creo que tienes razón, pero al menos voy a intentarlo - sonrió grande, aunque no tuviera los ánimos para ello.
- Al menos quiero poder decirle que subí un poco más de 20 escalones - se aferró a las corres de su mochila he hizo una pronunciada reverencia en la dirección en donde Roga se encontraba. Su cabello callo hacia el frente y sus ojos vieron el suelo - Si será la última vez que nos veamos, quiero decir que fue un gusto conocerte, fue divertido si te soy sincera - ahogo una pequeña carcajada y luego volvió a enderezarse.
Era curioso, Su encuentro parecía estar por terminar, tan rápido y sin previo aviso como se originó. No quiso ahondar más en el tema, prefirió quedarse callada y dejarlo irse si así lo había decidido, porque aunque no estuviese de acuerdo, si era cierto que si llegaban a sorprenderlos juntos, se generarían malos entendidos que eran preferible evitar. De no decir nada más, la morena se daría vuelta y se pondría en marcha nuevamente, llegaría hasta donde sus piernas se lo permitieran.
- Al menos quiero poder decirle que subí un poco más de 20 escalones - se aferró a las corres de su mochila he hizo una pronunciada reverencia en la dirección en donde Roga se encontraba. Su cabello callo hacia el frente y sus ojos vieron el suelo - Si será la última vez que nos veamos, quiero decir que fue un gusto conocerte, fue divertido si te soy sincera - ahogo una pequeña carcajada y luego volvió a enderezarse.
Era curioso, Su encuentro parecía estar por terminar, tan rápido y sin previo aviso como se originó. No quiso ahondar más en el tema, prefirió quedarse callada y dejarlo irse si así lo había decidido, porque aunque no estuviese de acuerdo, si era cierto que si llegaban a sorprenderlos juntos, se generarían malos entendidos que eran preferible evitar. De no decir nada más, la morena se daría vuelta y se pondría en marcha nuevamente, llegaría hasta donde sus piernas se lo permitieran.