30/11/2018, 02:17
Kenzou-sama alzó una ceja ante la llamativa respuesta de Kumopansa. Su mano quiso moverse sola, y antes de que se diese cuenta, su otra ceja se había alzado, ante la aseveración de Yota. No le quedó más remedio que tirar de destreza y ejecutar dos sendas collejas al mismo tiempo.
¡Plaff, plaff! Los Dioses sabían que le dolía más a él que a ellos.
Cómo había pasado de estar sentado a de pie para poder dárselas, y de nuevo sentado, era algo que nunca sabrían. Sus ojos tan solo vislumbraron un simple parpadeo.
—No sé qué tipo de rencillas guardas con los ninjas de Uzu, Yota-kun, pero debes aparcarlas. Estamos en una etapa tensa, y debemos mantener buenas relaciones con ellos. Y con Ame —añadió, por si acaso—. Además, todavía no sabemos quién es el responsable. En principio sucedió antes del Examen Chunin.
Pero aquella no era la única razón por la que se había visto obligado a pegarles una colleja. No, porque también estaba lo de…
—La próxima vez que veas un shinobi extranjero que tiene atemorizado a un grupo de personas, y que actúa de forma sospechosa, primero pregunta a dichas personas por qué están asustadas. Y luego, si crees que lo merece, acompáñale amigablemente hasta la frontera. —Intuía que no sería nada, pero si realmente fuese grave, ¿cómo se le había ocurrido abandonar a aquellas gentes sin siquiera preguntarles por sus temores? Porque no, la niña no contaba. Si quisiesen actuar, ahora mismo no tendrían nada. Ni un rastro al que seguir, ni una muestra de olor para localizarle… Nada—. Estás en tu país, Yota-kun. Debes ser tú quien lleve las riendas.
¡Plaff, plaff! Los Dioses sabían que le dolía más a él que a ellos.
Cómo había pasado de estar sentado a de pie para poder dárselas, y de nuevo sentado, era algo que nunca sabrían. Sus ojos tan solo vislumbraron un simple parpadeo.
—No sé qué tipo de rencillas guardas con los ninjas de Uzu, Yota-kun, pero debes aparcarlas. Estamos en una etapa tensa, y debemos mantener buenas relaciones con ellos. Y con Ame —añadió, por si acaso—. Además, todavía no sabemos quién es el responsable. En principio sucedió antes del Examen Chunin.
Pero aquella no era la única razón por la que se había visto obligado a pegarles una colleja. No, porque también estaba lo de…
—La próxima vez que veas un shinobi extranjero que tiene atemorizado a un grupo de personas, y que actúa de forma sospechosa, primero pregunta a dichas personas por qué están asustadas. Y luego, si crees que lo merece, acompáñale amigablemente hasta la frontera. —Intuía que no sería nada, pero si realmente fuese grave, ¿cómo se le había ocurrido abandonar a aquellas gentes sin siquiera preguntarles por sus temores? Porque no, la niña no contaba. Si quisiesen actuar, ahora mismo no tendrían nada. Ni un rastro al que seguir, ni una muestra de olor para localizarle… Nada—. Estás en tu país, Yota-kun. Debes ser tú quien lleve las riendas.
