21/02/2019, 17:37
—Daría lo que fuera por conocer a una mujer así. Me encantaría aprender de ella —suspiró la chica.
—Yo también, Sora-san, yo también —concedió dando un largo y tenue suspiro—: me sorprende el valor que tuvo aquella mujer para desafiar la voluntad de los dioses, que viene a ser lo mismo que llamamos destino. Y no lo hizo por un amor romántico, ni por alguien más; toda la empresa surgió de ella y de sus propios deseos… Para compartir un tesoro que creía merecedor de ser compartido, recorriendo su camino hasta las últimas consecuencias y sin arrepentimientos.
Diferentes personas llegan a diferentes moralejas a partir de una misma historia. Para Kazuma el relato se trató de lo brillante que fue la voluntad de aquella mujer, movida por sus ideales y por la lealtad hacia los mismos. Algunos quizás se balanceasen entre el lado de Haru y el de los dioses, buscando quien tenían mayor razón… Pero para él sus actos y su vida estuvieron mucho más allá del bien y el mal, como una voluntad que trasciende.
—En todo caso, a mí me bastaría con conocerle y escuchar la historia de sus labios —confeso, siendo honesto en sus intereses—. Y tú, Sora-san, ¿Qué querrías de ella si te la encontraras?
—Yo también, Sora-san, yo también —concedió dando un largo y tenue suspiro—: me sorprende el valor que tuvo aquella mujer para desafiar la voluntad de los dioses, que viene a ser lo mismo que llamamos destino. Y no lo hizo por un amor romántico, ni por alguien más; toda la empresa surgió de ella y de sus propios deseos… Para compartir un tesoro que creía merecedor de ser compartido, recorriendo su camino hasta las últimas consecuencias y sin arrepentimientos.
Diferentes personas llegan a diferentes moralejas a partir de una misma historia. Para Kazuma el relato se trató de lo brillante que fue la voluntad de aquella mujer, movida por sus ideales y por la lealtad hacia los mismos. Algunos quizás se balanceasen entre el lado de Haru y el de los dioses, buscando quien tenían mayor razón… Pero para él sus actos y su vida estuvieron mucho más allá del bien y el mal, como una voluntad que trasciende.
—En todo caso, a mí me bastaría con conocerle y escuchar la historia de sus labios —confeso, siendo honesto en sus intereses—. Y tú, Sora-san, ¿Qué querrías de ella si te la encontraras?
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)