5/06/2019, 09:31
Por lo menos esta vez, cuando hablé de los malos, no se encerró de nuevo en su burbuja, si no que se rió como si hubiese dicho algo gracioso. Esta broma si la había pillado.
—¡Anda, anda, no digas bobadas! —El viaje era largo y tedioso, había que amenizarlo de alguna manera, aunque fuese bromeando—. Curiosos y turistas. Como mucho, alguien que se está escondiendo, eso sí es verdad. Una vez tuvimos que sacar de ahí a un fugitivo del Señor Feudal.
Bueno, entonces mi alocada teoría no era tan descabellada, pese a ser una broma. Si podía usarlo un fugitivo, podía usarlo una organización criminal como base secreta.
»Pero casi siempre está vací...
Un grito de auxilio interrumpió a Katsudon cuando estaba a punto de decir que aquél castillo no solía tener habitantes. Por instinto, lleve mi mano a la empuñadura de mi espada y busque con la mirada el origen de aquel grito.
Antaño, cuando solo era un arrogante, erróneamente hubiera salido corriendo en dirección al grito. Pero ya no. Yo no era ningún heroe.
De cualquier modo, quien tomaba las decisiones era Katsudon. El era el shinobi de mayor rango en aquella misión y yo solo estaba a su cargo. Decidiera lo que decidiera, mi deber como ninja era obedecerle.
—¿Que tenemos que hacer? Parece que hay alguien en peligro...
Si decidía que teníamos que seguir adelante e ignorar la llamada de auxilio, por mucho que me remordiese la conciencia en el futuro, no me quedaría mas remedio que hacerlo.
—¡Anda, anda, no digas bobadas! —El viaje era largo y tedioso, había que amenizarlo de alguna manera, aunque fuese bromeando—. Curiosos y turistas. Como mucho, alguien que se está escondiendo, eso sí es verdad. Una vez tuvimos que sacar de ahí a un fugitivo del Señor Feudal.
Bueno, entonces mi alocada teoría no era tan descabellada, pese a ser una broma. Si podía usarlo un fugitivo, podía usarlo una organización criminal como base secreta.
»Pero casi siempre está vací...
¡¡AAAAAAAAAAAAAAH, SOCORROOOOOOOOOOOOOO!!
Un grito de auxilio interrumpió a Katsudon cuando estaba a punto de decir que aquél castillo no solía tener habitantes. Por instinto, lleve mi mano a la empuñadura de mi espada y busque con la mirada el origen de aquel grito.
Antaño, cuando solo era un arrogante, erróneamente hubiera salido corriendo en dirección al grito. Pero ya no. Yo no era ningún heroe.
De cualquier modo, quien tomaba las decisiones era Katsudon. El era el shinobi de mayor rango en aquella misión y yo solo estaba a su cargo. Decidiera lo que decidiera, mi deber como ninja era obedecerle.
—¿Que tenemos que hacer? Parece que hay alguien en peligro...
Si decidía que teníamos que seguir adelante e ignorar la llamada de auxilio, por mucho que me remordiese la conciencia en el futuro, no me quedaría mas remedio que hacerlo.
