20/06/2019, 21:34
No sabía si le costaba más subir la carreta vacía hasta el valle de los ricachones de la villa o ir tirando de ella para que no la atropellara al ganar velocidad al bajar la calle, pero lo cierto es que aquella misión empezaba a tenerla hasta las narices -Seguro que hay una manera aún más absurda de desperdiciar mis cualidades como kunoichi, simplemente es que no soy lo suficiente …imaginativa - dijo la última palabra con esfuerzo, subiendo la carreta hasta la entrada.
Nada más acercarse, podía ver a sus sensei con la actitud típica que adoptaba cuando iba a regañarla, podía ser una kunoichi novata y recién graduada, pero a aquella mujer la conocía ya mejor que a ella misma, no es que pudiera hacer nada para evitarla y tampoco iba a mejorar nada hacerlo, así que al menos se preparó para lo que ya sabía que le iba a decir. Suspiró, contando hasta diez, luego hasta 20 mentalmente y como aquel silencio empezaba a ser demasiado incómodo, decidió hablar antes de llegar a cuarenta o cincuenta. - El cliente estaba un poco mal de los nervios, su mayordomo me ha explicado amablemente la situación de su familia. Pienso acabar esta misión aunque acabe a media noche, se lo prometo. - respondió con su aplomo característico.
Nada más acercarse, podía ver a sus sensei con la actitud típica que adoptaba cuando iba a regañarla, podía ser una kunoichi novata y recién graduada, pero a aquella mujer la conocía ya mejor que a ella misma, no es que pudiera hacer nada para evitarla y tampoco iba a mejorar nada hacerlo, así que al menos se preparó para lo que ya sabía que le iba a decir. Suspiró, contando hasta diez, luego hasta 20 mentalmente y como aquel silencio empezaba a ser demasiado incómodo, decidió hablar antes de llegar a cuarenta o cincuenta. - El cliente estaba un poco mal de los nervios, su mayordomo me ha explicado amablemente la situación de su familia. Pienso acabar esta misión aunque acabe a media noche, se lo prometo. - respondió con su aplomo característico.