9/07/2019, 01:17
”Eres demasiado impaciente niña. Espera siempre un tiempo prudencial antes de abandonar tu escondite” le había dicho siempre su sensei mientras entrenaban. Y exactamente eso hizo la joven kunoichi, dejando que las voces y pisadas del pasillo se extinguieran por completo antes de dejar caer la colcha al suelo para después saltar sobre ella delicadamente, amortiguando de esa manera el posible ruido, aterrizando sobre sus manos y sus pies antes de incorporarse.
-Por el bien de la aldea esos niños necesitan una señora paliza - dijo para si misma tirando la colcha a una de las camas. Al menos estaba claro que el cuaderno estaba en aquella habitación y que la versión de aquellos niños era cierta. - Solo me queda saber dónde es “acá” o al menos quién robó el dichoso cuaderno- gruñó pensando en su mala suerte manteniéndose lejos de las ventanas por si alguien la veía desde fuera.
Se arrascó la cabeza pensativa unos instantes mientras paseaba la mirada por las mesillas de noche. -A no ser… - se dijo a si misma pensando en la posibilidad de que ese acá no implicara al cuarto en el que estaban si no el armario donde se estaba cambiando, por lo que se dirigió al mismo para mirar en su interior.
-Por el bien de la aldea esos niños necesitan una señora paliza - dijo para si misma tirando la colcha a una de las camas. Al menos estaba claro que el cuaderno estaba en aquella habitación y que la versión de aquellos niños era cierta. - Solo me queda saber dónde es “acá” o al menos quién robó el dichoso cuaderno- gruñó pensando en su mala suerte manteniéndose lejos de las ventanas por si alguien la veía desde fuera.
Se arrascó la cabeza pensativa unos instantes mientras paseaba la mirada por las mesillas de noche. -A no ser… - se dijo a si misma pensando en la posibilidad de que ese acá no implicara al cuarto en el que estaban si no el armario donde se estaba cambiando, por lo que se dirigió al mismo para mirar en su interior.