30/01/2020, 22:31
Una vez por se mana, y cada semana un día diferente, mi padre cerraba la forja y se tomaba un día libre. Hoy era ese día. Hoy tocaba no trabajar.
Aproveché el día para seguir enseñándole Uzushogakure a Yuuna. Hoy habíamos ido al parque de los cerezos a dar una vuelta y a comer en plan pickninck.
Es cierto que en pleno otoño y con el invierno al caer, los arboles no eran tan bonitos como en plena primavera, pero aún así era un lugar apacible y agradable para pasar un día libre.
Como la forja estaba pegada a mi casa, no había mas remedio que pasar por delante, por eso, cuando regresábamos a casa para dejar la cesta del picknick antes de irnos a pasar la tarde en el barco, vimos a una muchacha esperando en la puerta.
—Hola, ¿Necesitas algo? Hoy estamos cerrados, pero bueno, si es algo rápido, quizás pueda ayudarte.
Si solo quería dejar su arma para reparación o dejar algún encargo, no había problema en apuntarla en la lista.
Aproveché el día para seguir enseñándole Uzushogakure a Yuuna. Hoy habíamos ido al parque de los cerezos a dar una vuelta y a comer en plan pickninck.
Es cierto que en pleno otoño y con el invierno al caer, los arboles no eran tan bonitos como en plena primavera, pero aún así era un lugar apacible y agradable para pasar un día libre.
Como la forja estaba pegada a mi casa, no había mas remedio que pasar por delante, por eso, cuando regresábamos a casa para dejar la cesta del picknick antes de irnos a pasar la tarde en el barco, vimos a una muchacha esperando en la puerta.
—Hola, ¿Necesitas algo? Hoy estamos cerrados, pero bueno, si es algo rápido, quizás pueda ayudarte.
Si solo quería dejar su arma para reparación o dejar algún encargo, no había problema en apuntarla en la lista.
