1/02/2020, 01:54
— Muchas gracias, herrero-san. Lo cierto era que me preocupaba que mis padres se hubiesen dejado demasiado dinero en ella. Me llamo Himura Hana, por cierto. Perdón por interrumpir vuestra ci... vuestro día libre.
—Sendo Yuuna, encantada y no te preocupes, ya volvíamos a casa.
Yuuna sonrió amablemente a la chica. Verla sonreir era como una dosis de energía que recargaba todas mis fuerzas. Así era el amor.
—Sasaki Reiji, Encantado. Aunque supongo que ya conocerás mi apellido si has venido hasta aquí.
Básicamente mi padre era el mejor. Sin más. No era por tirarle flores a mi familia, pero donde había calidad... Pues la había. Y oye... aquella chica podía convertirse en cliente.
—Aunque hoy estemos cerrados, te puedes pasar mañana si necesitas una espada mejor o mejorar esa que ya tienes.
Aunque mejorar quizás significaba cambiarle la hoja por completo por una nueva.
—Sendo Yuuna, encantada y no te preocupes, ya volvíamos a casa.
Yuuna sonrió amablemente a la chica. Verla sonreir era como una dosis de energía que recargaba todas mis fuerzas. Así era el amor.
—Sasaki Reiji, Encantado. Aunque supongo que ya conocerás mi apellido si has venido hasta aquí.
Básicamente mi padre era el mejor. Sin más. No era por tirarle flores a mi familia, pero donde había calidad... Pues la había. Y oye... aquella chica podía convertirse en cliente.
—Aunque hoy estemos cerrados, te puedes pasar mañana si necesitas una espada mejor o mejorar esa que ya tienes.
Aunque mejorar quizás significaba cambiarle la hoja por completo por una nueva.
