12/03/2020, 03:45
La atención era importante. Desde luego ese chico venía preparadito para defenderse de cualquier cosa, como una coreografía ensayada durante horas o una kata de un arte marcial la cual siempre te salía bien si la habías practicado. No obstante, estaba bastante claro que aquello le había descolocado un montón y tuvo que improvisar de mala manera. Seguramente Kisame no fuese la persona más observadora del mundo, pero al menos lo intentaba, y logró descifrar la mentira que encerraban sus palabras. Le tenía... Ahora solo había que decidir como hacer las cosas... ¿Bien o mal? Seguramente a Yui no le gustaría que hiciesen las cosas mal y lo cierto es que el pelinegro no tenía ninguna forma de amedrentar al chico sin destrozarle media casa a la señora...
-Lo tenemos, pero... Necesitamos que confiese y creo que torturarle no le iba a gustar a Amekoro-sama, aunque para mí sea la opción mas eficaz. Propongo entonces vigilarle esta noche, que uno de los dos vaya con el para que acompañe a su supuesta madre y si no se producen los fenómenos tendremos una prueba razonable... ¿Te gusta la idea? -Pensó para su compañero.
Volvió a mirar al tipo y se levantó de su silla como había hecho él. comenzó a caminar lentamente hasta que se colocó justo detrás de él, con las manos bajo sus mangas, pero juntas entre ellas, por si intentase hacer alguna tontería, ahora si que no iba a bajar la guardia por nada del mundo, ahora que ya casi lo tenían...
-¿Por quien nos tomas? ¿De verdad crees que somos imbéciles? Te voy a decir una cosa... Para los tres es mas fácil que digas la verdad... Así que déjate de tonterías -Increpó con tono frío. No pretendía intimidarle, en lo mas mínimo, solo pretendía sonar serio.
Miró a su compañero desde la espalda del joven y asintió con la cabeza en señal de aprobación, para que continuase él, quizás Karamaru pudiera intimidarle, aportar algo o simplemente persuadirle de que dijera la verdad. Desde luego, para Kisame era casi imposible, a menos que aquellas palabras le hicieran reaccionar de alguna manera inesperada.
-Lo tenemos, pero... Necesitamos que confiese y creo que torturarle no le iba a gustar a Amekoro-sama, aunque para mí sea la opción mas eficaz. Propongo entonces vigilarle esta noche, que uno de los dos vaya con el para que acompañe a su supuesta madre y si no se producen los fenómenos tendremos una prueba razonable... ¿Te gusta la idea? -Pensó para su compañero.
Volvió a mirar al tipo y se levantó de su silla como había hecho él. comenzó a caminar lentamente hasta que se colocó justo detrás de él, con las manos bajo sus mangas, pero juntas entre ellas, por si intentase hacer alguna tontería, ahora si que no iba a bajar la guardia por nada del mundo, ahora que ya casi lo tenían...
-¿Por quien nos tomas? ¿De verdad crees que somos imbéciles? Te voy a decir una cosa... Para los tres es mas fácil que digas la verdad... Así que déjate de tonterías -Increpó con tono frío. No pretendía intimidarle, en lo mas mínimo, solo pretendía sonar serio.
Miró a su compañero desde la espalda del joven y asintió con la cabeza en señal de aprobación, para que continuase él, quizás Karamaru pudiera intimidarle, aportar algo o simplemente persuadirle de que dijera la verdad. Desde luego, para Kisame era casi imposible, a menos que aquellas palabras le hicieran reaccionar de alguna manera inesperada.