26/07/2020, 02:06
—. Si ha transcurrido tanto tiempo, seguro que en los registros de la villa apareces como “se presume muerta”; así que eres, metafórica y literalmente, libre, supongo.
Violeta esbozó media sonrisa. La forma de hablar y las cosas que decía Kazuma eran directas y toscas, no se lo pensaba dos veces en decir lo que pensaba. Solo una persona así era capaz de soltar que era "literalmente" libre de no volver a la villa. Cualquier otra persona instaría a la mujer a que debía volver a su villa de inmediato, Kazuma le sugería que igual la consideraban muerta.
—En cuanto al gas, es raro: se supone que el lugar esta colmado de él, pero aquí no parece haber ¿Me pregunto si se podrá salir por el techo de la galería?
Alzó la mirada un segundo. El techo estaba demasiado alto y apenas había huecos suficientemente grande ni para que se colase un moscardón.
— Hay más zonas abiertas al aire libre y el veneno no se va. — contestó seria ella.
—Es primavera
Le aclaró la dulce e inocente Ranko. Violeta se puso de pie y le dedicó una sonrisa sincera para agradecer su respuesta. En la mano, llevaba un trozo de planta que había arrancado.
—¿S-se refiere Kazuma-san a si el gas saldrá por allí? . ¿P-podrían ser las plantas? N-no sé si hay plantas porque no hay gas o e-es que no hay gas porque hay plantas… ¿Habrá otras salidas de esta galería?
— El gas se lo han ventilado las plantas. Son venenosas, por eso no hay bichos ni animales por aquí, aunque haya plantas. Y no, no hay salida a esta galería.
Soltó el trozo de planta que cayó al suelo lentamente.
—M-me a-a-alegra que Violeta-san se-sea Kusajin c-como nosotros. ¿Re… Regresará a Kusagakure cu-cuando salgamos d-de aquí?
Ahí estaba la pregunta que Kazuma había sorteado sutilmente y que Violeta había dejado pasar sin más. ¿Cómo iba a contestarle algo así a la pobre Ranko? Que la miraba con los ojos llenos de ilusión, que estaba segura que si le decía que la llamase Violeta-senpai o Violeta-sensei, Ranko lo haría sin dudarlo ni un instante. Ella solía ser una chica directa, igual que lo era el bueno de Kazuma, sin embargo, se desinfló con la chica de la trenza. Tal vez era por ella o por los diez años metida en un pergamino.
— No lo sé, Ranko-chan. No lo sé.
Violeta se quedó mirando el pasillo por donde habían llegado los ninjas, pensando en que debería salir de ahí y tomar algo de aire fresco.
— Voy a salir.
Estaba informando. Sin sonar brusca ni amenazante. Simplemente daba una información y empezaba a caminar hacia el pasillo en cuestión.
Violeta esbozó media sonrisa. La forma de hablar y las cosas que decía Kazuma eran directas y toscas, no se lo pensaba dos veces en decir lo que pensaba. Solo una persona así era capaz de soltar que era "literalmente" libre de no volver a la villa. Cualquier otra persona instaría a la mujer a que debía volver a su villa de inmediato, Kazuma le sugería que igual la consideraban muerta.
—En cuanto al gas, es raro: se supone que el lugar esta colmado de él, pero aquí no parece haber ¿Me pregunto si se podrá salir por el techo de la galería?
Alzó la mirada un segundo. El techo estaba demasiado alto y apenas había huecos suficientemente grande ni para que se colase un moscardón.
— Hay más zonas abiertas al aire libre y el veneno no se va. — contestó seria ella.
—Es primavera
Le aclaró la dulce e inocente Ranko. Violeta se puso de pie y le dedicó una sonrisa sincera para agradecer su respuesta. En la mano, llevaba un trozo de planta que había arrancado.
—¿S-se refiere Kazuma-san a si el gas saldrá por allí? . ¿P-podrían ser las plantas? N-no sé si hay plantas porque no hay gas o e-es que no hay gas porque hay plantas… ¿Habrá otras salidas de esta galería?
— El gas se lo han ventilado las plantas. Son venenosas, por eso no hay bichos ni animales por aquí, aunque haya plantas. Y no, no hay salida a esta galería.
Soltó el trozo de planta que cayó al suelo lentamente.
—M-me a-a-alegra que Violeta-san se-sea Kusajin c-como nosotros. ¿Re… Regresará a Kusagakure cu-cuando salgamos d-de aquí?
Ahí estaba la pregunta que Kazuma había sorteado sutilmente y que Violeta había dejado pasar sin más. ¿Cómo iba a contestarle algo así a la pobre Ranko? Que la miraba con los ojos llenos de ilusión, que estaba segura que si le decía que la llamase Violeta-senpai o Violeta-sensei, Ranko lo haría sin dudarlo ni un instante. Ella solía ser una chica directa, igual que lo era el bueno de Kazuma, sin embargo, se desinfló con la chica de la trenza. Tal vez era por ella o por los diez años metida en un pergamino.
— No lo sé, Ranko-chan. No lo sé.
Violeta se quedó mirando el pasillo por donde habían llegado los ninjas, pensando en que debería salir de ahí y tomar algo de aire fresco.
— Voy a salir.
Estaba informando. Sin sonar brusca ni amenazante. Simplemente daba una información y empezaba a caminar hacia el pasillo en cuestión.