26/03/2021, 12:03
Todos escucharon con atención el plan que propuso Yoishi como alternativa a la búsqueda de los caballos que, si bien era cierto que no sabían si estarían cerca, era la manera más rápida de moverse en aquellos momentos, sobre todo teniendo en cuenta que tendrían que cargar con Sora y, al menos el genin de Uzushio, no destacaba por su gran fuerza física y dudaba poder con la mujer.
—Mmm... Es cierto que el hospital no está demasiado lejos... — comenzó Home, rascándose el mentón, pensativo. —Pero el cargamento... — Miró al carro, algo desesperado. —¡Bah! ¡Que le den! Vamos Sora, yo te llevo.
Entonces el hombre la agarró entre sus dos fornidos brazos, como una pareja de recién casado entrando a la habitación nupcial por primera vez.
—Gracias... Home. Y a vosotros también. — Dijo dedicándoles una mirada cariñosa, con los ojos vidriosos.
Los cuatro comenzaron el camino, pasando por el puesto de comida en el que, no hacía mucho, Yoishi y Saori disfrutaban de su cena y de una charla agradable. Si seguían el sendero pronto llegarían al centro del pueblo, donde era más fácil guiarse gracias a las luces que iluminaban el camino.
—El hospital está allí delante. — Dijo Saori señalando un edificio.
No era ni mucho menos un hospital enorme, estaba acorde con el tamaño del pueblo y se veía que era prácticamente el único edificio con luz de la zona, aparte de los bares que seguían abiertos y de los que se escuchaba el barullo de las reuniones de gente y las risotadas de algunos.
—Mmm... Es cierto que el hospital no está demasiado lejos... — comenzó Home, rascándose el mentón, pensativo. —Pero el cargamento... — Miró al carro, algo desesperado. —¡Bah! ¡Que le den! Vamos Sora, yo te llevo.
Entonces el hombre la agarró entre sus dos fornidos brazos, como una pareja de recién casado entrando a la habitación nupcial por primera vez.
—Gracias... Home. Y a vosotros también. — Dijo dedicándoles una mirada cariñosa, con los ojos vidriosos.
Los cuatro comenzaron el camino, pasando por el puesto de comida en el que, no hacía mucho, Yoishi y Saori disfrutaban de su cena y de una charla agradable. Si seguían el sendero pronto llegarían al centro del pueblo, donde era más fácil guiarse gracias a las luces que iluminaban el camino.
—El hospital está allí delante. — Dijo Saori señalando un edificio.
No era ni mucho menos un hospital enorme, estaba acorde con el tamaño del pueblo y se veía que era prácticamente el único edificio con luz de la zona, aparte de los bares que seguían abiertos y de los que se escuchaba el barullo de las reuniones de gente y las risotadas de algunos.
Hablo / Narro / «Pienso»