13/05/2021, 22:36
Juro esbozó una tenue sonrisa al escuchar hablar a Yota. Sí, claro que lo conocía. Juro recordaba otro tiempo, donde habían pasado todos juntos una agradable tarde en la playa. Afortunadamente, Yota también parecía tenerlo en estima. Eso quería decir que habían encontrado a su primer candidato.
Se frotó las muñecas, con algo de nerviosismo. ¿De verdad iba a ser una buena idea? Trató de imaginar lo que le diría Daigo si se lo encontrara de frente... pero no pudo concebirlo. No tenía ni idea.
— Sí, el mismo — respondió a la araña —. Tú intenta tantear el terreno primero, ¿vale? Desconozco cómo están las cosas por ahí, pero quizá Daigo también tenga dudas, igual que tú. Si es así, entonces es un candidato perfecto. Pero si algo en él te hiciera desconfiar... no podemos arriesgarnos, así que haz caso a tu instinto. Una vez que se lo hayas dicho, ya no habrá vuelta atrás.
Sus palabras podrían sonar duras. Pero, ¿qué otra cosa le iba a decir? Era mucho peso sobre los hombros de Yota. Demasiado, probablemente. Pero era la única persona que podía hacerlo. Y estaba seguro de que lo entendía. Una mala decisión se los llevaría por delante a los dos.
— Intentaré buscar su apoyo. Pero... ¿Cómo lo hago para contactar contigo de nuevo cuando lo tenga?
Juro chasqueó la lengua. Ojalá hubiera algún método fácil, pero no tenía ninguno.
— No creo que haya una forma segura de comunicarnos — se disculpó el marionetista —. Probablemente, lo mejor sea encontrarnos en este mismo lugar después de un tiempo. ¿Un par de meses, quizá? Imagino que tendrás otros deberes y no podrás desaparecer siempre que te venga en gana. No podemos levantar sospechas.
Se frotó las muñecas, con algo de nerviosismo. ¿De verdad iba a ser una buena idea? Trató de imaginar lo que le diría Daigo si se lo encontrara de frente... pero no pudo concebirlo. No tenía ni idea.
— Sí, el mismo — respondió a la araña —. Tú intenta tantear el terreno primero, ¿vale? Desconozco cómo están las cosas por ahí, pero quizá Daigo también tenga dudas, igual que tú. Si es así, entonces es un candidato perfecto. Pero si algo en él te hiciera desconfiar... no podemos arriesgarnos, así que haz caso a tu instinto. Una vez que se lo hayas dicho, ya no habrá vuelta atrás.
Sus palabras podrían sonar duras. Pero, ¿qué otra cosa le iba a decir? Era mucho peso sobre los hombros de Yota. Demasiado, probablemente. Pero era la única persona que podía hacerlo. Y estaba seguro de que lo entendía. Una mala decisión se los llevaría por delante a los dos.
— Intentaré buscar su apoyo. Pero... ¿Cómo lo hago para contactar contigo de nuevo cuando lo tenga?
Juro chasqueó la lengua. Ojalá hubiera algún método fácil, pero no tenía ninguno.
— No creo que haya una forma segura de comunicarnos — se disculpó el marionetista —. Probablemente, lo mejor sea encontrarnos en este mismo lugar después de un tiempo. ¿Un par de meses, quizá? Imagino que tendrás otros deberes y no podrás desaparecer siempre que te venga en gana. No podemos levantar sospechas.
Hablo / Pienso
Avatar hecho por la increible Eri-sama.
...
Sellos implantados: Hermandad intrepida
- Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60