11/06/2021, 15:39
¡BAM! El golpe de Eri acertó de pleno en la mujer, que se detuvo de golpe y se dobló momentáneamente de dolor, antes de agarrar el mango de su arma y rugirle directamente en la cara a la chica.
Antes de que la serpiente pudiese contraatacar, salió volando varios metros por una patada en el costado de la cabeza por parte de Daigo, que se había lanzado con ambos pies por delante.
El chico sonrió, seguro de que mientras tuvieran la ventaja numérica serían invencibles.
Mientras tanto, la mujer empezó a levantarse poco a poco, aunque muy cambiada. La cola en su espalda ya había acabado de formarse y el chakra verdoso en su cuerpo se volvió aún más denso, asemejándose más a alguna especia de líquido en ebullición que a una capa de chakra.
Con manos y pies en el suelo, ella rugió llena de ira antes de empezar a formar una esfera negra de chakra en su boca, una tan pesada que el suelo bajo sus pies empezó a hundirse de la presión.
—Mierda... esto es malo. —Dijo la chiquilla, que poco a poco se volvía a poner de pie.
—No podemos esquivarlo. —Dijo Daigo, empezando a tener muy malos recuerdos—. Si lo hacemos el ataque irá directamente al pueblo.
—No lo digo por eso, tonto. —Replicó ella—. Si ya está así... significa que nos queda poco tiempo.
El chico tragó saliva y miró a su compañera.
—¿Crees que podamos detenerlo, Eri?
Antes de que la serpiente pudiese contraatacar, salió volando varios metros por una patada en el costado de la cabeza por parte de Daigo, que se había lanzado con ambos pies por delante.
El chico sonrió, seguro de que mientras tuvieran la ventaja numérica serían invencibles.
Mientras tanto, la mujer empezó a levantarse poco a poco, aunque muy cambiada. La cola en su espalda ya había acabado de formarse y el chakra verdoso en su cuerpo se volvió aún más denso, asemejándose más a alguna especia de líquido en ebullición que a una capa de chakra.
Con manos y pies en el suelo, ella rugió llena de ira antes de empezar a formar una esfera negra de chakra en su boca, una tan pesada que el suelo bajo sus pies empezó a hundirse de la presión.
—Mierda... esto es malo. —Dijo la chiquilla, que poco a poco se volvía a poner de pie.
—No podemos esquivarlo. —Dijo Daigo, empezando a tener muy malos recuerdos—. Si lo hacemos el ataque irá directamente al pueblo.
—No lo digo por eso, tonto. —Replicó ella—. Si ya está así... significa que nos queda poco tiempo.
El chico tragó saliva y miró a su compañera.
—¿Crees que podamos detenerlo, Eri?
![[Imagen: IMG-20210515-202948-586.png]](https://i.ibb.co/fqtcMG8/IMG-20210515-202948-586.png)
¡Muchas gracias a Nao por el sensual avatar y a Ranko por la pedazo de firma!
Team pescado.