15/07/2021, 13:57
— No, no busco precisamente a un Dios — se sacudió la ropa, pensando que la tendría sucia al haber estado en el suelo, pero lo haria un poco sin ton ni son porque no sabía en que lugares estaba manchada. — Busco más bien "ser" ese Dios, asi como mis hermanas y mi madre — añadió mas feliz que unas pascuas.
Bajo otras circustancias, tal vez aquella propuesta sonaria mezquina, peligrosa y muy temeraria; como si aquella persona estuviera dispuesta a sacrificar cualquier cosa por alcanzar un objetivo bastante estupido. Pero en su melodiosa voz, seguido de su sonrisa, tenia un efecto bastante distinto.
— Pienso que esa divinidad, o ascensión como lo llamamos nosotras, es algo que simplemente aparecerá en algún momento. Puede que tenga que buscarlo, o que me tropiece con él debajo de una piedra — y tras ello, pateó una pequeñita cercana alejandola. — ¡O a lo mejor me muero de vieja y no lo encuentro porque estaba equivocada, jajaja! Pero tampoco me importa, porque es como creo que realmente la alcanzaré
Aquello sonaba como un gran sin sentido, y a cada palabra puede que fuera a peor en los oidos de Chika, pero aquella persona no exhalaba ningun apice de maldad por ninguno de sus poros, y no tenía ni el más mínimo en su dulce corazón.
Bajo otras circustancias, tal vez aquella propuesta sonaria mezquina, peligrosa y muy temeraria; como si aquella persona estuviera dispuesta a sacrificar cualquier cosa por alcanzar un objetivo bastante estupido. Pero en su melodiosa voz, seguido de su sonrisa, tenia un efecto bastante distinto.
— Pienso que esa divinidad, o ascensión como lo llamamos nosotras, es algo que simplemente aparecerá en algún momento. Puede que tenga que buscarlo, o que me tropiece con él debajo de una piedra — y tras ello, pateó una pequeñita cercana alejandola. — ¡O a lo mejor me muero de vieja y no lo encuentro porque estaba equivocada, jajaja! Pero tampoco me importa, porque es como creo que realmente la alcanzaré
Aquello sonaba como un gran sin sentido, y a cada palabra puede que fuera a peor en los oidos de Chika, pero aquella persona no exhalaba ningun apice de maldad por ninguno de sus poros, y no tenía ni el más mínimo en su dulce corazón.