8/09/2021, 11:41
En realidad, Eri tenía su parte de razón. A juzgar por lo que explicaba ella también había sufrido y vivido experiencias desagradables antes de convertirse en ninja. Lo cierto es que no lo aparentaba, puesto que solía parecer una kunoichi feliz o eso destilaba en el poco rato que habíamos compartido hasta entonces aunque... si iba a convertirse en mi sensei, íbamos a compartir muchos ratos de ahora en adelante.
— Lamento lo de tu padre
—No somos muy distintos, tú y yo. Por eso puede que nos hayan juntado.
Y en parte tenía razón. Aunque los caminos eran distintos si que tenían puntos de comparación y ciertas similitudes, ojalá poder llegar tan lejos como había llegado la jōnin.
— Sí, es posible que tengas razón
Puse las manos tras la nuca y miraba al frente. Estaba contento con lo que estaba dando de si aquel día. Sentía que la intervención de Eri durante aquel día era lo que había estado necesitando aquellos últimos días para seguir con mi camino como shinobi.
— Lamento lo de tu padre
—No somos muy distintos, tú y yo. Por eso puede que nos hayan juntado.
Y en parte tenía razón. Aunque los caminos eran distintos si que tenían puntos de comparación y ciertas similitudes, ojalá poder llegar tan lejos como había llegado la jōnin.
— Sí, es posible que tengas razón
Puse las manos tras la nuca y miraba al frente. Estaba contento con lo que estaba dando de si aquel día. Sentía que la intervención de Eri durante aquel día era lo que había estado necesitando aquellos últimos días para seguir con mi camino como shinobi.