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Otoño-Invierno de 221

Fecha fijada indefinidamente con la siguiente ambientación: Los ninjas de las Tres Grandes siguen luchando contra el ejército de Kurama allá donde encuentran un bastión sin conquistar. Debido a las recientes provocaciones del Nueve Colas, los shinobi y kunoichi atacan con fiereza en nombre de la victoria. Kurama y sus generales se encuentran acorralados en las Tierras Nevadas del Norte, en el País de la Tormenta. Pero el invierno está cerca e impide que cualquiera de los dos bandos avance, dejando Oonindo en una situación de guerra fría, con pequeñas operaciones aquí y allá. Las villas requieren de financiación tras la pérdida de efectivos en la guerra, y los criminales siguen actuando sobre terreno salpicado por la sangre de aliados y enemigos, por lo que los ninjas también son enviados a misiones de todo tipo por el resto del mundo, especialmente aquellos que no están preparados para enfrentarse a las terribles fuerzas del Kyuubi.
#1
Hojas caían al paso de la gente, simulando unas pequeñas nubes rosadas, era un espectáculo hermoso, su lento descenso hacia parecer que el tiempo avanzaba en cámara lenta, era primavera, y un joven de 13 años recorría las calles de Uzushiogakure, pisando las caídas compañeras rosadas de las hojas que aun bajaban a su paso.

Caminaba sin rumbo, sin pensar en nada, aun estaba incrédulo de lo que había pasado, hace unos instantes era un estudiante de la academia de la ola, y ahora portaba en su mano una banda regulatoria que demostraba que era un genin, no podía creerlo, le habían dicho que necesitaba dos jutsus para graduarse, sin embargo en su repertorio solo había uno de los jutsus necesarios, no podía comprender como le habían permitido convertirse en genin, aun así una alegría lo inundaba, aunque no iba a demostrarlo de ninguna manera, una persona genial no andaría riéndose solo como un idiota por las calles, nada lo haría quedar mal no señor.

No podía esperar para contárselo a Sakura, ahora se dedicaría completamente a ella y su objetivo… su ritmo aumento, poco a poco fue aumentando su velocidad, y en un instante ya se encontraba corriendo, se desvió del camino y salto hacia un árbol, seria más rápido si fuera directamente así que tomo un atajo saltando por entre los árboles y techos de las casas.

Flashback (2 años atrás)

El jardín de los cerezos era su punto de encuentro, siempre, todos los días luego de la academia se reunían ahí, mientras Sakura jugaba con otros niños, Ashito le daba utilidad a las plataformas entrenando su taijutsu y ninjutsu, respectivamente, aunque era pésimo en lo segundo, se destacaba por tener un gran estado físico y buen nivel de taijutsu.

-Ashito, Ashitoo- Exclamaba una pequeña niña de cabello castaño oscuro, su rostro denotaba una gran molestia, hacia ya 5 minutos que había terminado de pintar el rostro de su hermano, ya lo consideraba una costumbre, su hermano desde que podía recordar se perdía en sus propios pensamientos y ella aprovechaba la situación, pero esta vez ya había estado demasiado tiempo inmóvil.

-Sí, sí, que sucede- respondió el joven algo confundido.

-Nada, solo que ya llevas mucho tiempo sin moverte, y…- entre susurros- Ya me estabas asustando- dijo muy apenada- Yaaa- grito a la vez que tiraba un golpe con sus manos dirigido a su hermano- Tendrás que compensarme el tiempo que estuviste así- refunfuño haciendo un pequeño berrinche.

-Ya ya- exclamo el joven extendiendo sus brazos parando la pequeña mano de la castaña- Esta bien, que es lo que quieres- acoto el mismo resignado.

-Quiero que me entrenes- respondió la niña en tono de reproche.

-¿Qué? Pero si eres una niña, aun eres muy pequeña porque quieres que te entrene- Ashito estaba muy sorprendido, ¿porque su hermana le había pedido eso?.

-Quiero ser una kunoichi- dijo muy orgullosa- Todas mis amigas van a serlo y el año entrante ya tendré edad para ingresar a la academia.

Sin mucho que objetar Ashito accedió al pedido de su hermana, no estaba muy seguro, pero él no siempre estaría para protegerla así que esa fue la principal razón por la cual acepto.

-Está bien- Dijo el joven de brazos cruzados y ojos cerrados en forma altanera- Pero deberás obedecerme en todo- Antes de siquiera terminar esa frase la niña ya había comenzado a saltar y gritar en festejo.

-¡¡¡Siii, muchas gracias!!! - grito la niña sin siquiera prestar atención a lo que su hermano decía- Comenzaremos ahora mismo- En ese instante la pequeña se abalanzo contra el muchacho y lanzo una patada tratando de imitar los movimientos que hacia el moreno al entrenar.

-Alto, Sakura- dijo el joven algo atareado por los gritos y festejos de su hermana.

Ashito dio un rápido paso hacia atrás esquivando el golpe de su pequeña hermana para resbalarse con el pie de apoyo y caer de cabeza a suelo, haciendo retumbar hasta el edificio de la Uzukage, las carcajadas de la niña podían oírse a kilómetros de ahí hasta que luego de unos segundos Sakura se dio cuenta de que su hermano estaba noqueado.

Un par de horas más tarde Ashito despertó, ya estaba comenzando a atardecer, el sol ya se había ocultado dejando solo sus rayos como rastro, alumbrando el poco tiempo que le quedaba al día, el joven rápidamente se levanto al darse cuenta de que estaba descansando en el regazo de su dormida hermana, al levantarse se quedo unos segundos observando a la pequeña castaña descansar para luego cargarla en sus brazos y proceder a llevarla hasta el orfanato.

Mientras caminaba con Sakura en sus brazos, el rastro del sol iba desapareciendo, envolviendo poco a poco las calles de Uzushio en una leve oscuridad, Ashito se lamento de no poder tomar el atajo esta vez, ya que despertaría a su hermana con los saltos, paso a paso se iba acercando a su destino, una vez allí, despertó a la niña con delicadeza.

-Sakura- susurraba mientras movía levemente el hombro de la pequeña.

-Sí, si- respondió Sakura aun entre sueños.

-Sakura, debes entrar ya- susurro nuevamente el muchacho sentando a su hermana en el suelo apoyándola contra la pared, luego de moverla por un tiempo más, la niña por fin despertó.

-No, no voy a entrar, dijiste que entrenaríamos- reprocho la pequeña.

-Lo habríamos hecho si me hubieras escuchado, pero ahora ya es de noche y tienes que entrar- Exclamo fastidiado el muchacho.

Ashito se sentó junto a Sakura y los dos se quedaron mirando hacia el lado contrario haciendo un pequeño puchero, luego de unos segundos el mayor rompió el silencio.

-Sakura, ahora está oscuro no podemos entrenar, pero te prometo que mañana lo haremos- El joven se puso de pie y le extendió la mano a su hermana.

-¿De verdad?- dijo la pequeña aun en la misma posición.

-De verdad- Sakura tomo la mano de su hermano y se puso de pie, camino hacia la puerta y se dio vuelta.

-Lo prometiste, así que debes cumplir, mañana entonces- se dio vuelta nuevamente y con una gran sonrisa entro en el edificio.
Ashito rápidamente giro y se fue saltando entre árboles y techos hacia la academia, debía llegar antes de las 21 hs o lo castigarían por llegar tarde, al siguiente día, tuvo que aguantar los reproches de su hermana ya que llego 2 hs tarde debido a su castigo.

Fin Flashback

La mente de Ashito recorrió muchos recuerdos como esos, aunque ese era uno de los más significativos, ya que si logro mejorar algo su ninjutsu, fue gracias a su hermana, ella era quien le explicaba una y otra vez las partes teóricas sobre ninjutsu y genjutsu, lo único que Ashito podía hacer era recordar lo que su sensei le decía, aunque no entendía nada, era casi un talento, recordaba textualmente lo que le decían, pero su mente no asimilaba absolutamente nada, un talento realmente útil.

Saltando entre rama y rama, llego a la plataforma donde normalmente se encontraba con su hermana.

Con la vista recorrió todo el lugar, aquello era muy extraño, por lo general era Sakura quien lo esperaba, además todo estaba muy calmado, era como si el paisaje hubiera cambiado levemente, el sol no brindaba su calor, la brisa que recorría las plataformas normalmente había sido reprimida, y los arboles estaban estáticos, era un día bastante extraño, ya averiguaría después que es lo que sucedía, muy bien por una vez el seria quien la esperara, le tenía una gran noticia, y nada cambiaría su humor, decidió esperar el tiempo que sea necesario... y los segundos pasaron, los minutos, las horas y Ashito ya estaba comenzando a impacientarse, entonces sus ojos se abrieron.

Sakura estaba frente a él, realmente no entendía que había sucedido, de la nada las plataformas estaban siendo utilizadas, una brisa muy agradable recorría el lugar, y el paisaje volvió a ser como lo recordaba.

-Tonto- exclamo la joven frente a él- Como puedes tener tan poca percepción, hace tres horas que estas dentro de mi genjutsu, como es que no te diste cuenta, apenas soy una principiante-.

-¿Quee? ¿Me pusiste dentro de un genjutsu?- Ashito recién estaba empezando a comprender las palabras de su hermana- Porque lo hiciste, ya me parecía bastante raro… Ya veo, por eso era que faltaban varias plataformas, y que los arboles estaban tan grandes, y que no había ni un solo sonido, y que a pesar de que pasaban las horas el sol no se movía ni un milímetro, y que-.

-¡¡Ya es suficiente!!- interrumpió la muchacha algo deprimida, ¿de verdad era tan mala?, sabía bien que no sería sencillo, pero esperaba que su primer genjutsu fuera algo mas real, se había ilusionado mucho al ver que su hermano no se daba cuenta del genjutsu, debería haber elegido mejor a su presa- Si había tantos errores, como es que no te diste cuenta- exclamo la niña algo frustrada.

-No lo sé, supongo que no le di mucha importancia a la apariencia del lugar, quizá a la Uzukage se le ocurrió hacer un cambio en el jardín- respondió muy pensativo con su mano sobre su mentón y sus ojos cerrados.

-Como podría la Uzukage para el sol- Sakura estaba realmente molesta, definitivamente se había equivocado al usar a su hermano como su práctica- ¿Cómo puedes aparentar ser tan genial cuando eres tan estúpido?- pregunto sin consideración alguna.

-Hm, esa es mi gran habilidad, pronto todos me reconocerán- Exclamo orgulloso con los brazos en su cintura.

-No era un halago, deberías aprender a reconocer las segundas intenciones de la gente o nunca serás un buen ninja- esas palabras hicieron que Ashito recordara el porqué estaba tan emocionado.

- Cierto hablando de ninjas, te tengo una gran noticia- dijo muy emocionado el joven.

-¿Es esto?- pregunto la niña mostrando la banda regulatoria.

-¿Qué? ¿Por qué la tienes tu?- respondió algo consternado Ashito.

-La vi cuando te encontrabas dentro del genjutsu… ahh, como pudieron aprobarte, se supone que necesitas dos jutsus para graduarte, aun no estás listo, cualquiera podría engañarte y hacerte caer en una trampa- Sakura de verdad estaba preocupada por Ashito, tenía demasiados defectos, ni siquiera estaba segura de que la vida ninja fuera para él.

-No te preocupes- dijo Ashito sacándola de sus pensamientos- Me hare muy fuerte, si no puedo realizar correctamente los jutsus, los inventare, si no puedo ocultar mi personalidad, creare otra, si me engañan para hacerme caer en una trampa, la destruiré, juro que voy a vivir, mientras tu estés conmigo- Como muy pocas veces en su vida, Ashito estaba serio al decir esas palabras, la determinación brotaba por su piel, casi podía palparse.

Sakura no pudo evitar sonreír ante las palabras de su hermano, sabía que cuando se proponía a algo, ehh casi nunca lo lograba, pero realmente se esforzaba y ella valoraba eso, a pesar de ser tan solo una niña de 8 años, las circunstancias la llevaron a madurar más rápido de lo normal, debido al comportamiento de su hermano.

Al final para celebrar la graduación de Ashito, ambos fueron a cenar en un restaurant de la calle principal de Uzushio, permitiéndose por primera vez una comida de gran calidad, pero lo que más valoró Sakura ese día, no fue la cena, ni la graduación, sino el haber visto una sonrisa en el rostro de su hermano, una que jamás había visto en su vida, una genuina sonrisa.
Verás

La gente vive su vida ligada a lo que ellos mismos creen que es correcto y cierto, asi es como definen su realidad, pero, ¿que significa estar en lo correcto o en lo cierto?, son solo conceptos vagos, su realidad puede ser tan solo un espejismo.
Victoria

- Hablo-

<<Pienso>>



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