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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Calles de la Aldea]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Sat, 13 Jun 2026 14:05:16 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[Adiós y Consuelo]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-adios-y-consuelo</link>
			<pubDate>Wed, 15 Jan 2025 18:59:43 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-adios-y-consuelo</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Nota" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Esto sucede antes de mi unific <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El conejo gris</span>.</div>
    </div>
</div>
<br />
Podría haber estado lloviendo a cántaros, nevando cual tormenta o granizando témpanos. a Ranko no le importaba. Para ella todo estaba seco, como si no hubiera aire, como si su piel quemara al roce con el vacío y la luz matinal. Como si no fuera a permitírsele a nada vivir de nuevo.<br />
<br />
La chica estaba de pie, mirando la casa. Era un hogar pequeño, sencillo, pero bonito. En otra ocasión podría haberse imaginado pasar una tarde tranquila bebiendo té en el patio, o durmiendo en la sombra en la tarde. Pero no en ésta. En esta ocasión, el patio bien podría estar muerto, y la casa bien podría estar en ruinas.<br />
<br />
Apretó su mano izquierda, pues la derecha le dolía mucho. No había pasado mucho desde que habían regresado del frente, y aunque su mano ya no sangraba, le escocía todo el día. Ya no portaba su trenza habitual, pues su cabello había sido quemado en el combate, y las dos largas tiras de pelo castaño que quedaban de la trenza ahora caían sin gracia sobre su espalda. Ranko miró atrás, hacia su madre. Ésta había perdido una pierna en el fragor de la batalla, y ahora caminaba con muletas. Pero intentaba ignorar sus heridas para animar a a su hija, y la había acompañado para prestarle un hombro, si lo necesitaba. No entraría con ella, sino que esperaría fuera.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Aquí estaré, Ranko.</span> —le dijo con confianza, asintiendo. Ella misma había hecho lo que la chūnin estaba a punto de hacer. Varias veces.<br />
<br />
Ranko asintió también y tomó aliento, como si fuese a zambullirse en un lago frío por una hora. Avanzó tortuosamente hacia la casa de Lyndis Zhaoren y tocó la puerta.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Nota" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Esto sucede antes de mi unific <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El conejo gris</span>.</div>
    </div>
</div>
<br />
Podría haber estado lloviendo a cántaros, nevando cual tormenta o granizando témpanos. a Ranko no le importaba. Para ella todo estaba seco, como si no hubiera aire, como si su piel quemara al roce con el vacío y la luz matinal. Como si no fuera a permitírsele a nada vivir de nuevo.<br />
<br />
La chica estaba de pie, mirando la casa. Era un hogar pequeño, sencillo, pero bonito. En otra ocasión podría haberse imaginado pasar una tarde tranquila bebiendo té en el patio, o durmiendo en la sombra en la tarde. Pero no en ésta. En esta ocasión, el patio bien podría estar muerto, y la casa bien podría estar en ruinas.<br />
<br />
Apretó su mano izquierda, pues la derecha le dolía mucho. No había pasado mucho desde que habían regresado del frente, y aunque su mano ya no sangraba, le escocía todo el día. Ya no portaba su trenza habitual, pues su cabello había sido quemado en el combate, y las dos largas tiras de pelo castaño que quedaban de la trenza ahora caían sin gracia sobre su espalda. Ranko miró atrás, hacia su madre. Ésta había perdido una pierna en el fragor de la batalla, y ahora caminaba con muletas. Pero intentaba ignorar sus heridas para animar a a su hija, y la había acompañado para prestarle un hombro, si lo necesitaba. No entraría con ella, sino que esperaría fuera.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Aquí estaré, Ranko.</span> —le dijo con confianza, asintiendo. Ella misma había hecho lo que la chūnin estaba a punto de hacer. Varias veces.<br />
<br />
Ranko asintió también y tomó aliento, como si fuese a zambullirse en un lago frío por una hora. Avanzó tortuosamente hacia la casa de Lyndis Zhaoren y tocó la puerta.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Conejo Gris]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-conejo-gris</link>
			<pubDate>Thu, 02 Jan 2025 22:02:44 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-conejo-gris</guid>
			<description><![CDATA[—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Buenos días, conejita.</span><br />
<br />
Ranko abrió los ojos, pero no vio a Lyndis a su lado, sino el delgado resquicio en su cortina, el cual dejaba pasar la primera luz. La joven suspiró.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Buenos días.</span> —le dijo al recuerdo de su amor.<br />
<br />
 Se quedó acostada en su cama, suave para su cuerpo, rasposa para su alma. No hizo nada más que ver el techo de su habitación, o voltear hacia un lado y ver al haz de luz bañar la pared de la estancia.<br />
<br />
Le había costado tanto dormir desde hacía un poco de tiempo, y le costaba tan poco despertarse en la mañana. Pero levantarse, eso sí que era un trabajo titánico. Su cuerpo no quería responderle, y se sentía pesado como nada.<br />
<br />
Pasadas dos horas, se abrió la puerta. Una joven de piel morena llena se cicatrices, de cabello corto rojo, nariz grande y de ojos verdes, entró cargando una bandeja con desayuno.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Vas a tirar eso. Deja que yo lo haga.</span> —dijo una voz detrás de Meme. Se trataba de otra joven, de rasgos muy similares a Ranko, pero de mucha menor estatura, y de cabellos rojos.<br />
<br />
—<span style="color: orchid;" class="mycode_color">No lo voy a tirar. Nunca lo hago.</span><br />
<br />
Kuumi resopló, un poco molesta.<br />
<br />
—<span style="color: orchid;" class="mycode_color">Buenos días, hermana</span>—dijo Meme mientras colocaba la bandeja en la mesita de noche —<span style="color: orchid;" class="mycode_color">. ¿Has dormido bien?</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Un poco</span> —aceptó Ranko —<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">. No tienen que hacer esto, Meme, Kuumi...</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Ya ves? Dale espacio, Meme.</span>—soltó Kuumi, cruzándose de brazos. Sin embargo, Meme fue al otro lado de la cama, se sentó al lado de Ranko y la abrazó.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Meme... Esto... Gracias.</span><br />
<br />
Ranko le devolvió el abrazo y, al hacerlo, miró su mano derecha. No tenía pulgar. La mano seguía vendada, aunque sabía que la herida ya había cerrado. Y le dolía, como cuando uno se machuca con una puerta. Y no le dolía la mano, le dolía el pulgar. Se preguntó si su madre pasaba por algo así.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">¡Hooolaaa! ¡Buenos días, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Princesa Conejo</span>!</span> —Una nueva voz sonó. Era una mujer alta, madura, de rostro y cuerpo atractivo, aunque de expresión cansada. Le faltaba el antebrazo derecho, así como la pierna derecha hasta la rodilla.<br />
<br />
Ranko no pudo evitar sentir una fuerte presión en el estómago al ver a su madre entrar con una muleta a su habitación.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Es... Es mi culpa. Todo es mi culpa."</span><br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Woah, ¡Pero si el día está precioso!</span> —dijo Komachi —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">. ¿No quieres ir a pasear hoy, Ranko?</span><br />
<br />
Meme dejó de abrazar a su hermana adoptiva, pero siguió sentada a su lado.  El labio de Ranko tembló.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">No. G-gracias.</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¡Oh, vamos, Ranko! ¡Ya es hora de...!</span><br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Kuumi, deja</span> —la interrumpió la madre —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">. Está bien, cariño. Descansa lo que necesites. Si quieres algo, no dudes en pedirlo. Si quieres hablar, todos estamos para ti.</span><br />
<br />
Komachi se acercó y besó su frente. Acto seguido salió de la habitación, y le hizo un gesto a Kuumi para que le siguiera. Ésta se acercó a Ranko y la abrazó muy breve pero cálidamente, y luego salió. Meme le abrazó una vez más, por casi un minuto entero, y luego salió también.<br />
<br />
Y Ranko permaneció allí, mirando el resquicio en la cortina, deseando que los rayos del sol matutino la incineraran.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Buenos días, conejita.</span><br />
<br />
Ranko abrió los ojos, pero no vio a Lyndis a su lado, sino el delgado resquicio en su cortina, el cual dejaba pasar la primera luz. La joven suspiró.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Buenos días.</span> —le dijo al recuerdo de su amor.<br />
<br />
 Se quedó acostada en su cama, suave para su cuerpo, rasposa para su alma. No hizo nada más que ver el techo de su habitación, o voltear hacia un lado y ver al haz de luz bañar la pared de la estancia.<br />
<br />
Le había costado tanto dormir desde hacía un poco de tiempo, y le costaba tan poco despertarse en la mañana. Pero levantarse, eso sí que era un trabajo titánico. Su cuerpo no quería responderle, y se sentía pesado como nada.<br />
<br />
Pasadas dos horas, se abrió la puerta. Una joven de piel morena llena se cicatrices, de cabello corto rojo, nariz grande y de ojos verdes, entró cargando una bandeja con desayuno.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Vas a tirar eso. Deja que yo lo haga.</span> —dijo una voz detrás de Meme. Se trataba de otra joven, de rasgos muy similares a Ranko, pero de mucha menor estatura, y de cabellos rojos.<br />
<br />
—<span style="color: orchid;" class="mycode_color">No lo voy a tirar. Nunca lo hago.</span><br />
<br />
Kuumi resopló, un poco molesta.<br />
<br />
—<span style="color: orchid;" class="mycode_color">Buenos días, hermana</span>—dijo Meme mientras colocaba la bandeja en la mesita de noche —<span style="color: orchid;" class="mycode_color">. ¿Has dormido bien?</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Un poco</span> —aceptó Ranko —<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">. No tienen que hacer esto, Meme, Kuumi...</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Ya ves? Dale espacio, Meme.</span>—soltó Kuumi, cruzándose de brazos. Sin embargo, Meme fue al otro lado de la cama, se sentó al lado de Ranko y la abrazó.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Meme... Esto... Gracias.</span><br />
<br />
Ranko le devolvió el abrazo y, al hacerlo, miró su mano derecha. No tenía pulgar. La mano seguía vendada, aunque sabía que la herida ya había cerrado. Y le dolía, como cuando uno se machuca con una puerta. Y no le dolía la mano, le dolía el pulgar. Se preguntó si su madre pasaba por algo así.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">¡Hooolaaa! ¡Buenos días, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Princesa Conejo</span>!</span> —Una nueva voz sonó. Era una mujer alta, madura, de rostro y cuerpo atractivo, aunque de expresión cansada. Le faltaba el antebrazo derecho, así como la pierna derecha hasta la rodilla.<br />
<br />
Ranko no pudo evitar sentir una fuerte presión en el estómago al ver a su madre entrar con una muleta a su habitación.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Es... Es mi culpa. Todo es mi culpa."</span><br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Woah, ¡Pero si el día está precioso!</span> —dijo Komachi —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">. ¿No quieres ir a pasear hoy, Ranko?</span><br />
<br />
Meme dejó de abrazar a su hermana adoptiva, pero siguió sentada a su lado.  El labio de Ranko tembló.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">No. G-gracias.</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¡Oh, vamos, Ranko! ¡Ya es hora de...!</span><br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Kuumi, deja</span> —la interrumpió la madre —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">. Está bien, cariño. Descansa lo que necesites. Si quieres algo, no dudes en pedirlo. Si quieres hablar, todos estamos para ti.</span><br />
<br />
Komachi se acercó y besó su frente. Acto seguido salió de la habitación, y le hizo un gesto a Kuumi para que le siguiera. Ésta se acercó a Ranko y la abrazó muy breve pero cálidamente, y luego salió. Meme le abrazó una vez más, por casi un minuto entero, y luego salió también.<br />
<br />
Y Ranko permaneció allí, mirando el resquicio en la cortina, deseando que los rayos del sol matutino la incineraran.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Mordisquitos]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-mordisquitos</link>
			<pubDate>Fri, 10 Feb 2023 09:30:07 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1206">Senju Hayato</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-mordisquitos</guid>
			<description><![CDATA[Lucía una afable mañana de entretiempo. Se podría decir que era casi perfecta, pues la temperatura no era ni muy cálida ni muy fría, y la humedad en el ambiente era casi imperceptible. Tan solo había un pequeño y minúsculo problema, el viento soplaba bien fuerte. Tan fuerte que ya no mecía las hojas de los árboles, si no que meneaba las ramas con furibundas repercusiones. Alguna que otra bolsa, hojas de los árboles, o desecho de comida se habían convertido en improvisados shurikens que recorrían la villa a toda velocidad. Pocas eran las personas que se atrevían a atravesar las calles de Kusa, aunque algunas de ellas no tenían más remedio. Las responsabilidades no se pueden eludir.<br />
<br />
La noche anterior, a eso de las 9, un mensaje había salido desde el edificio de la Morikage. Desde la recepción concretamente, y más concretamente desde el montón de pergaminos de misiones pendientes de asignar. El contenido del mensaje era para un genin: Nin Gyo.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid mediumseagreen; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Mordisquitos</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid mediumseagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Kusagakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Familia Sakamoto<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Residencia Sakamoto, Kusagakure.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La familia Sakamoto solicita ayuda para recuperar a un miembro de vital importancia para la familia, Mordisquitos. Se trata de un Shiba Inu, poco adiestrado pero cariñoso, de pelaje dorado. Para saber más de la situación, contactar con la familia Sakamoto.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
Si bien el día era más como para estar bajo una manta, y viendo la televisión... las responsabilidades no se podían eludir fácilmente.<br />
<br />
Putas responsabilidades.<br />
<br />
La mansión de la familia Sakamoto quedaba al noroeste de Kusagakure, junto a un gran parque. Es una edificación de dos plantas, de construcción tradicional con madera oscura y tejas doradas. Queda rodeada por una valla de madera de color dorado, y posee un jardín de grandes dimensiones, con numerosos árboles frutales.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Lucía una afable mañana de entretiempo. Se podría decir que era casi perfecta, pues la temperatura no era ni muy cálida ni muy fría, y la humedad en el ambiente era casi imperceptible. Tan solo había un pequeño y minúsculo problema, el viento soplaba bien fuerte. Tan fuerte que ya no mecía las hojas de los árboles, si no que meneaba las ramas con furibundas repercusiones. Alguna que otra bolsa, hojas de los árboles, o desecho de comida se habían convertido en improvisados shurikens que recorrían la villa a toda velocidad. Pocas eran las personas que se atrevían a atravesar las calles de Kusa, aunque algunas de ellas no tenían más remedio. Las responsabilidades no se pueden eludir.<br />
<br />
La noche anterior, a eso de las 9, un mensaje había salido desde el edificio de la Morikage. Desde la recepción concretamente, y más concretamente desde el montón de pergaminos de misiones pendientes de asignar. El contenido del mensaje era para un genin: Nin Gyo.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid mediumseagreen; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Mordisquitos</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid mediumseagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Kusagakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Familia Sakamoto<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Residencia Sakamoto, Kusagakure.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La familia Sakamoto solicita ayuda para recuperar a un miembro de vital importancia para la familia, Mordisquitos. Se trata de un Shiba Inu, poco adiestrado pero cariñoso, de pelaje dorado. Para saber más de la situación, contactar con la familia Sakamoto.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
Si bien el día era más como para estar bajo una manta, y viendo la televisión... las responsabilidades no se podían eludir fácilmente.<br />
<br />
Putas responsabilidades.<br />
<br />
La mansión de la familia Sakamoto quedaba al noroeste de Kusagakure, junto a un gran parque. Es una edificación de dos plantas, de construcción tradicional con madera oscura y tejas doradas. Queda rodeada por una valla de madera de color dorado, y posee un jardín de grandes dimensiones, con numerosos árboles frutales.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Entrenamiento forjoso]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-entrenamiento-forjoso</link>
			<pubDate>Fri, 23 Sep 2022 00:16:39 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=992">Himura Hana</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-entrenamiento-forjoso</guid>
			<description><![CDATA[Kinumi había entrenado cada día desde el accidente. Había entrenado mañana y tarde, durmiendo un par de horas después de comer y entonces volviendo a entrenar. Sin embargo, nunca había siquiera intentado llegar a su limite. Corría, entrenaba técnicas, intentaba algunas nuevas, practicaba sus habilidades... Ahora sabía bien donde estaban sus limites, kilometros atrás. Yuki era mucho más intensa que ella. <br />
<br />
Había doblado o triplicado su limite. El pequeño descanso que habían hecho para comer no le supo nada, no fue ni comer, fue ingerir. Y después de vuelta a entrenar. A pesar de todo tenía que decir que sentía, obviamente, que había entrenado mucho más. Claro que eso estaba empañado por dos o tres capas más de cansancio. Cuando llegó a casa, fue directa a ducharse, cogiendo la primera camiseta grande que había visto y una muda de ropa interior y se fue directa a la cama. <br />
<br />
Se tiro en plancha sobre ella, no quería cenar ni pensar, solo quería dormir. Ni siquiera cayó en la cuenta de que llevaba una camiseta de Toshio y que estaba en su habitación. De hecho, ¿quien era Toshio? Ella solo conocía el sueño y estaba enamorada de él, era tan atrayente, le llamaba y ella no podía resistirse. Y estaba a punto de encontrarse con él y ambos serían felices durante aproximadamente ocho horas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Kinumi había entrenado cada día desde el accidente. Había entrenado mañana y tarde, durmiendo un par de horas después de comer y entonces volviendo a entrenar. Sin embargo, nunca había siquiera intentado llegar a su limite. Corría, entrenaba técnicas, intentaba algunas nuevas, practicaba sus habilidades... Ahora sabía bien donde estaban sus limites, kilometros atrás. Yuki era mucho más intensa que ella. <br />
<br />
Había doblado o triplicado su limite. El pequeño descanso que habían hecho para comer no le supo nada, no fue ni comer, fue ingerir. Y después de vuelta a entrenar. A pesar de todo tenía que decir que sentía, obviamente, que había entrenado mucho más. Claro que eso estaba empañado por dos o tres capas más de cansancio. Cuando llegó a casa, fue directa a ducharse, cogiendo la primera camiseta grande que había visto y una muda de ropa interior y se fue directa a la cama. <br />
<br />
Se tiro en plancha sobre ella, no quería cenar ni pensar, solo quería dormir. Ni siquiera cayó en la cuenta de que llevaba una camiseta de Toshio y que estaba en su habitación. De hecho, ¿quien era Toshio? Ella solo conocía el sueño y estaba enamorada de él, era tan atrayente, le llamaba y ella no podía resistirse. Y estaba a punto de encontrarse con él y ambos serían felices durante aproximadamente ocho horas.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Vuelve a casa]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-vuelve-a-casa</link>
			<pubDate>Sun, 26 Jun 2022 00:31:38 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-vuelve-a-casa</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Hueco extra</div>
    </div>
</div>
<br />
Apenas había pasado dos días desde lo sucedido en Los Arrozales Sangrientos. El enfrentamiento fue una derrota total para la alianza, en la que montones y montones de ninjas murieron o fueron capturados. Yukiko Yuki, una joven jōnin relativamente baja y de piel pálida, había sido una de los ninja que habían escapar del campo de batalla con vida, aunque no hubiese sido voluntariamente.<br />
<br />
<span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">— Lo siento...</span> —Podía escucharse su grave voz, llorosa, por los pasillos de cierta forja.<br />
<br />
Era temprano por la mañana, tanto que el sol ni siquiera había salido todavía, pero ahí estaba la chica, sentada en un enorme sofá negro mientras con su única mano agarraba una foto que solo se mantenía seca e intacta por el cristal del marco. Su rostro estaba ensangrentado, del mismo modo que su torso y su brazo, que presentaban algún que otro corte de poca profundidad incluso a través de su chaleco reglamentario, que estaba prácticamente destrozado.<br />
<br />
<span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">— ¿Por qué lo hiciste, idiota?</span> —Le preguntaba a la foto—. <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Se suponía que estabas a salvo...</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Hueco extra</div>
    </div>
</div>
<br />
Apenas había pasado dos días desde lo sucedido en Los Arrozales Sangrientos. El enfrentamiento fue una derrota total para la alianza, en la que montones y montones de ninjas murieron o fueron capturados. Yukiko Yuki, una joven jōnin relativamente baja y de piel pálida, había sido una de los ninja que habían escapar del campo de batalla con vida, aunque no hubiese sido voluntariamente.<br />
<br />
<span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">— Lo siento...</span> —Podía escucharse su grave voz, llorosa, por los pasillos de cierta forja.<br />
<br />
Era temprano por la mañana, tanto que el sol ni siquiera había salido todavía, pero ahí estaba la chica, sentada en un enorme sofá negro mientras con su única mano agarraba una foto que solo se mantenía seca e intacta por el cristal del marco. Su rostro estaba ensangrentado, del mismo modo que su torso y su brazo, que presentaban algún que otro corte de poca profundidad incluso a través de su chaleco reglamentario, que estaba prácticamente destrozado.<br />
<br />
<span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">— ¿Por qué lo hiciste, idiota?</span> —Le preguntaba a la foto—. <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Se suponía que estabas a salvo...</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(+18) El respiro antes de zambullirse]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-18-el-respiro-antes-de-zambullirse</link>
			<pubDate>Fri, 06 May 2022 16:16:39 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-18-el-respiro-antes-de-zambullirse</guid>
			<description><![CDATA[Algunos días antes de que las tropas partieran al frente a encarar al ejército de Kurama, Zhaoren Lyndis se detuvo frente a unas enormes puertas dobles de madera. Estaban ornamentadas con motivos florales y de aves. Las orquídeas, en particular, estaba presentes con suma frecuencia en el relieve. Eran la entrada a una casa enorme, mucho más grande que la de Notsuba, y con razón, pues era el hogar de la respetable familia Sagisō.<br />
<br />
Un sirviente de la familia había llegado a su casa a entregarle una invitación, de aspecto bastante formal, para cenar y pasar la noche en la casa de los Sagisō. Se le había citado a las seis de la tarde, ¿Llegaría a tiempo? El sirviente no dió más indicación, aunque sí comentó que "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ranko-sama estaba ansiosa de verla</span>".<br />
<br />
Aquellas imponentes puertas parecían guardar la entrada al cielo. O al infierno.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Algunos días antes de que las tropas partieran al frente a encarar al ejército de Kurama, Zhaoren Lyndis se detuvo frente a unas enormes puertas dobles de madera. Estaban ornamentadas con motivos florales y de aves. Las orquídeas, en particular, estaba presentes con suma frecuencia en el relieve. Eran la entrada a una casa enorme, mucho más grande que la de Notsuba, y con razón, pues era el hogar de la respetable familia Sagisō.<br />
<br />
Un sirviente de la familia había llegado a su casa a entregarle una invitación, de aspecto bastante formal, para cenar y pasar la noche en la casa de los Sagisō. Se le había citado a las seis de la tarde, ¿Llegaría a tiempo? El sirviente no dió más indicación, aunque sí comentó que "<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Ranko-sama estaba ansiosa de verla</span>".<br />
<br />
Aquellas imponentes puertas parecían guardar la entrada al cielo. O al infierno.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cicatrices]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-cicatrices</link>
			<pubDate>Thu, 28 Apr 2022 17:26:54 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-cicatrices</guid>
			<description><![CDATA[En la sala de estar de una casa que le quedaba demasiado grande, Kurogane Toshio se encontraba lanzando una pelotita de goma contra una pared y atrapándola, solo. Era de madrugada en un Hoyōbi, ya bastante tarde en la noche. De nuevo no había podido dormir por las mismas pesadillas de siempre.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Debería decírselo mañana.</span> —Pensó apropósito en voz alta para escuchar una voz conocida.<br />
<br />
Hacía tiempo que Tamao y su familia ya habían regresado a su propia casa, y aunque seguía quedando tanto con Tamao como con Kinumi al menos una vez a la semana, seguía teniendo más bien pocas noticias de Yuki. Aún así, eran sus amigos más cercanos y creía que tendría que decirles que participaría en el ataque al País del Rayo. Era lo justo.<br />
<br />
Bostezó. Tenía bastante sueño, pero no quería volver a irse a dormir, así que probablemente pasaría otra noche despierto. Quizás ya debería buscarse un hobbie para esas noches, o encontrar algún libro que leer, pues entrenar cada noche era inviable por el cansancio. Pero esta era de la clase de cosas que uno sabe que debería hacer, pero que nunca acaba haciendo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[En la sala de estar de una casa que le quedaba demasiado grande, Kurogane Toshio se encontraba lanzando una pelotita de goma contra una pared y atrapándola, solo. Era de madrugada en un Hoyōbi, ya bastante tarde en la noche. De nuevo no había podido dormir por las mismas pesadillas de siempre.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Debería decírselo mañana.</span> —Pensó apropósito en voz alta para escuchar una voz conocida.<br />
<br />
Hacía tiempo que Tamao y su familia ya habían regresado a su propia casa, y aunque seguía quedando tanto con Tamao como con Kinumi al menos una vez a la semana, seguía teniendo más bien pocas noticias de Yuki. Aún así, eran sus amigos más cercanos y creía que tendría que decirles que participaría en el ataque al País del Rayo. Era lo justo.<br />
<br />
Bostezó. Tenía bastante sueño, pero no quería volver a irse a dormir, así que probablemente pasaría otra noche despierto. Quizás ya debería buscarse un hobbie para esas noches, o encontrar algún libro que leer, pues entrenar cada noche era inviable por el cansancio. Pero esta era de la clase de cosas que uno sabe que debería hacer, pero que nunca acaba haciendo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Redada Estacional]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-redada-estacional</link>
			<pubDate>Sat, 04 Dec 2021 23:57:23 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-redada-estacional</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cobraré esta misión en lugar de La Casa de los Misterios</div>
    </div>
</div>
<br />
Cerca de la entrada de la aldea, apoyado de brazos cruzados en algún edificio mientras sostenía un pergamino cerrado, Toshio esperaba impacientemente por alguien.<br />
<br />
Jugueteaba con el pergamino y de vez en cuando soplaba para mover su flequillo, que aunque no lo llevaba distinto a como usualmente lo hacía, hoy parecía molestarle. Llevaba ya un rato esperando allí por decisión propia, pues al no tener ni idea de a qué hora llegarían sus compañeras para esta misión, decidió que no quería ser él el último en llegar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Me pregunto si estará bien...</span> —Se dijo a sí mismo—. <span style="color: red;" class="mycode_color">Parecía tan frágil...</span><br />
<br />
Por supuesto, hablaba de Meme, una muñeca viviente que conoció hacía un tiempo. También participaría otra genin junto a ellos, aunque a ella solo la conocía de oídas.<br />
<br />
Fuera quien fuera aquella otra chica, confiaba en que siendo tres no fueran a tener mucho problema.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cobraré esta misión en lugar de La Casa de los Misterios</div>
    </div>
</div>
<br />
Cerca de la entrada de la aldea, apoyado de brazos cruzados en algún edificio mientras sostenía un pergamino cerrado, Toshio esperaba impacientemente por alguien.<br />
<br />
Jugueteaba con el pergamino y de vez en cuando soplaba para mover su flequillo, que aunque no lo llevaba distinto a como usualmente lo hacía, hoy parecía molestarle. Llevaba ya un rato esperando allí por decisión propia, pues al no tener ni idea de a qué hora llegarían sus compañeras para esta misión, decidió que no quería ser él el último en llegar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Me pregunto si estará bien...</span> —Se dijo a sí mismo—. <span style="color: red;" class="mycode_color">Parecía tan frágil...</span><br />
<br />
Por supuesto, hablaba de Meme, una muñeca viviente que conoció hacía un tiempo. También participaría otra genin junto a ellos, aunque a ella solo la conocía de oídas.<br />
<br />
Fuera quien fuera aquella otra chica, confiaba en que siendo tres no fueran a tener mucho problema.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La brecha]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-la-brecha</link>
			<pubDate>Sat, 14 Aug 2021 02:38:40 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-la-brecha</guid>
			<description><![CDATA[¿Había algún dios de la fortuna? Porque al parecer se esforzaba en darle a Ranko las misiones que menos le pegaban. Recoger hierbas, enseñar a un niño, entregar comida… ¿Dónde estaban las misiones de proteger caravanas, o de dar caza a los villanos? Tal era la vida del genin, supuso ella. Si quería mejores misiones, tenía que escalar en los rangos, ¿No?<br />
<br />
Ranko suspiró mientras daba un sorbo más de su taza de chocolate caliente. Le habían colocado como guardia de la puerta de Kusagakure, temporalmente, al menos. Aunque toda la tarde fue mirar al puente y ver caer la nieve, pues ese día prácticamente no hubo tránsito ni hacia ni desde la aldea.<br />
<br />
Esta vez se alegraba bastante de que su madre estuviese pendiente de su misión, pues le había encargado a algún sirviente que le llevara bebida y bocadillos cada tanto a la kunoichi. Mirar el humo elevarse desde su taza, o el vapor salir de su boca, era más entretenido que vigilar el puente.<br />
<br />
Además, ¿Qué podría ver? Su vista apenas alcanzaba el otro extremo del puente con dificultad, gracias a la intensa nevada, así como a la tarde que lentamente daba lugar a la noche. Caminó al otro lado de la puerta. Portaba gruesos pero elásticos pantalones oscuros, una abrigada blusa de manga larga verde, un chaleco color lima, y una bufanda amarilla.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Tal vez debería de entrenar un poco, para quitarme lo aburrida. Hubiese invitado a Meme, para charlar un rato. No, posiblemente se resfriaría con facilidad. Le hubiese comentado a Lyndis, entonces, ella… Ella habría estado contenta de acompañarme, aunque creo que se habría aburrido el doble de rápido que yo. Podríamos haber entrenado juntas, entonces. Sí, eso sería… eso sería divertido."</span><br />
<br />
Cuando bebió de nuevo, su rubor se debía más a la cálida imagen de su compañera peliplateada que conjuraba en su mente, y no a la bebida que disfrutaba.<br />
<br />
Si hubiese un dios de la fortuna, ¿Permitiría que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hakuto</span> se aburriese tanto?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿Había algún dios de la fortuna? Porque al parecer se esforzaba en darle a Ranko las misiones que menos le pegaban. Recoger hierbas, enseñar a un niño, entregar comida… ¿Dónde estaban las misiones de proteger caravanas, o de dar caza a los villanos? Tal era la vida del genin, supuso ella. Si quería mejores misiones, tenía que escalar en los rangos, ¿No?<br />
<br />
Ranko suspiró mientras daba un sorbo más de su taza de chocolate caliente. Le habían colocado como guardia de la puerta de Kusagakure, temporalmente, al menos. Aunque toda la tarde fue mirar al puente y ver caer la nieve, pues ese día prácticamente no hubo tránsito ni hacia ni desde la aldea.<br />
<br />
Esta vez se alegraba bastante de que su madre estuviese pendiente de su misión, pues le había encargado a algún sirviente que le llevara bebida y bocadillos cada tanto a la kunoichi. Mirar el humo elevarse desde su taza, o el vapor salir de su boca, era más entretenido que vigilar el puente.<br />
<br />
Además, ¿Qué podría ver? Su vista apenas alcanzaba el otro extremo del puente con dificultad, gracias a la intensa nevada, así como a la tarde que lentamente daba lugar a la noche. Caminó al otro lado de la puerta. Portaba gruesos pero elásticos pantalones oscuros, una abrigada blusa de manga larga verde, un chaleco color lima, y una bufanda amarilla.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Tal vez debería de entrenar un poco, para quitarme lo aburrida. Hubiese invitado a Meme, para charlar un rato. No, posiblemente se resfriaría con facilidad. Le hubiese comentado a Lyndis, entonces, ella… Ella habría estado contenta de acompañarme, aunque creo que se habría aburrido el doble de rápido que yo. Podríamos haber entrenado juntas, entonces. Sí, eso sería… eso sería divertido."</span><br />
<br />
Cuando bebió de nuevo, su rubor se debía más a la cálida imagen de su compañera peliplateada que conjuraba en su mente, y no a la bebida que disfrutaba.<br />
<br />
Si hubiese un dios de la fortuna, ¿Permitiría que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hakuto</span> se aburriese tanto?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Reparaciones urgentes]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-reparaciones-urgentes</link>
			<pubDate>Fri, 09 Jul 2021 14:59:44 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-reparaciones-urgentes</guid>
			<description><![CDATA[Quién lo hubiera dicho. Todo este tiempo Toshio había pensado que conocía bien a los enemigos de Kusagakure y que el peligro estaba fuera de la aldea.<br />
<br />
Hace poco la Guerrilla le demostró lo contrario.<br />
<br />
Todo sucedió de repente, con muchos cambios de un día a otro. La Guerrilla reventó el estadio de bambú y se hizo con la aldea entera y antes de que se diera cuenta sus compatriotas, sus <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">verdaderos</span> compatriotas, la tomaron de vuelta.<br />
<br />
¿Que qué estuvo haciendo él todo ese tiempo? Mirar por los suyos, poco más podía hacer aparte de permitir que la familia de Tamao se escondiese en su casa. Por suerte Yuki ni siquiera estaba en la aldea.<br />
<br />
Ahora que todo estaba bien, solo quedaba limpiar el destrozo que habían dejado atrás los traidores. Por eso hoy se había dirigido al Edificio de la Morikage para ver dónde se le necesitaba.<br />
<br />
Una vez dentro, el joven tomó la primera misión que le ofreció quienquiera que estuviese encargado y salió para ponerse manos a la obra, no había tiempo que perder.<br />
<br />
Ya fuera del edificio, mientras andaba, Toshio leyó el pergamino de la misión.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Quién lo hubiera dicho. Todo este tiempo Toshio había pensado que conocía bien a los enemigos de Kusagakure y que el peligro estaba fuera de la aldea.<br />
<br />
Hace poco la Guerrilla le demostró lo contrario.<br />
<br />
Todo sucedió de repente, con muchos cambios de un día a otro. La Guerrilla reventó el estadio de bambú y se hizo con la aldea entera y antes de que se diera cuenta sus compatriotas, sus <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">verdaderos</span> compatriotas, la tomaron de vuelta.<br />
<br />
¿Que qué estuvo haciendo él todo ese tiempo? Mirar por los suyos, poco más podía hacer aparte de permitir que la familia de Tamao se escondiese en su casa. Por suerte Yuki ni siquiera estaba en la aldea.<br />
<br />
Ahora que todo estaba bien, solo quedaba limpiar el destrozo que habían dejado atrás los traidores. Por eso hoy se había dirigido al Edificio de la Morikage para ver dónde se le necesitaba.<br />
<br />
Una vez dentro, el joven tomó la primera misión que le ofreció quienquiera que estuviese encargado y salió para ponerse manos a la obra, no había tiempo que perder.<br />
<br />
Ya fuera del edificio, mientras andaba, Toshio leyó el pergamino de la misión.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) El señorito]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-el-senorito</link>
			<pubDate>Fri, 15 Jan 2021 00:57:21 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=955">Tsukisame Takumi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-el-senorito</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Tomo esta misión con el hueco de nuevos y no la cobraré.</div>
    </div>
</div>
<br />
Era una fría mañana en la Aldea y el viento mecía levemente las hojas de los árboles creando una agradable melodía. En aquella poco apetecible mañana para muchos llegó un shinobi de Kaguya Koji y otro a la de Yotsuki Kenzo, estos dejaron un pergamino en sendos buzones y llamaron a la puerta.<br />
<br />
—<span style="color: olive;" class="mycode_color">¡Kaguya Koji, se le ha sido asignada una misión!</span><br />
—<span style="color: orange;" class="mycode_color">¡Yotsuki Kenzo, se le ha sido asignada una misión!</span><br />
<br />
Si los genin salían ya no verían a ningún mensajero ni similar, pero desde sus respectivos buzones podrían ver como sobresalía ligeramente el lateral de un pergamino.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Pergamino de Misión" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 18px;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">(D) El señorito</span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Kusagakure no Sato<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Shirogane Shinrin<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Calles de la Aldea<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Shirogane Shinrin, un rico empresario de Tane-Shigai, ha de acudir constantemente a la Aldea por reuniones de negocios. En esta ocasión le va a acompañar Eiji, su primogénito, para que conozca Kusagakure. Pero el joven aún no tiene edad para acudir a una reunión de ese corte, por lo que se solicitan dos genin para entretenerlo mientras su padre esté reunido, estos se encontrarán con los clientes en la estación de trenes a las 11:00AM.</i></div>
</div>
    </div>
</div>
<br />
Pero espera... ¡Quedaba sólo media hora para las 11AM!]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Tomo esta misión con el hueco de nuevos y no la cobraré.</div>
    </div>
</div>
<br />
Era una fría mañana en la Aldea y el viento mecía levemente las hojas de los árboles creando una agradable melodía. En aquella poco apetecible mañana para muchos llegó un shinobi de Kaguya Koji y otro a la de Yotsuki Kenzo, estos dejaron un pergamino en sendos buzones y llamaron a la puerta.<br />
<br />
—<span style="color: olive;" class="mycode_color">¡Kaguya Koji, se le ha sido asignada una misión!</span><br />
—<span style="color: orange;" class="mycode_color">¡Yotsuki Kenzo, se le ha sido asignada una misión!</span><br />
<br />
Si los genin salían ya no verían a ningún mensajero ni similar, pero desde sus respectivos buzones podrían ver como sobresalía ligeramente el lateral de un pergamino.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Pergamino de Misión" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 18px;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">(D) El señorito</span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Kusagakure no Sato<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Shirogane Shinrin<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Calles de la Aldea<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Shirogane Shinrin, un rico empresario de Tane-Shigai, ha de acudir constantemente a la Aldea por reuniones de negocios. En esta ocasión le va a acompañar Eiji, su primogénito, para que conozca Kusagakure. Pero el joven aún no tiene edad para acudir a una reunión de ese corte, por lo que se solicitan dos genin para entretenerlo mientras su padre esté reunido, estos se encontrarán con los clientes en la estación de trenes a las 11:00AM.</i></div>
</div>
    </div>
</div>
<br />
Pero espera... ¡Quedaba sólo media hora para las 11AM!]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(S) Bosque de intrigas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-s-bosque-de-intrigas</link>
			<pubDate>Sun, 25 Oct 2020 18:33:09 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1">Sama-sama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-s-bosque-de-intrigas</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, año 220</span></div>
<br />
Eran tiempos oscuros para la Hierba. Desde hacía un mes, la villa estaba siendo atacada cada semana por un grupo terrorista interno llamado <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">la Guerrilla por el Consejo Democrático de Kusagakure</span>. ¿Sus reivindicaciones? El derrocamiento de la Morikage, Aburame Kintsugi, y la reinstauración de la democracia tal y como el pasado la concibió. El pasado, sí, un pasado anterior a Moyashi Kenzou que la mayoría ve con malos ojos.<br />
<br />
Por eso se rumorea que la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guerrilla</span> está reclutando genin. Ninjas desconocedores de aquella época, ninjas con sueños de futuro. Muchos se están dejando engañar...<br />
<br />
Lo que en principio parecía una amenaza de ridículo tamaño que se podía aplastar fácilmente se había convertido en un parásito resistente. Kintsugi no conseguía dar con los líderes de la banda... y por eso trazó un plan que requería la participación de dos de sus mejores genin.<br />
<br />
Sagiso Ranko y Tsukiyama Daigo. Estos dos genin fueron requeridos por sendos ANBU al alba de un mal día, tras una noche de terror en la que murieron dos fuertes chūnin, víctimas de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guerrilla</span>.<br />
<br />
¿Acudirían a la llamada de su líder?<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Normas de la trama" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Master: Daruu. Hueco de rol.<br />
<br />
Tratemos de mantener la norma de las 72 horas por turno. Esta trama, técnicamente, se ambienta en <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, pero como los eventos que sucederán en ella podrían incurrir en cambios importantes, quizás tendremos que moverla hacia adelante.<br />
<br />
Disfrutad de la trama. ¿Quién sabe qué ocurrirá...?</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, año 220</span></div>
<br />
Eran tiempos oscuros para la Hierba. Desde hacía un mes, la villa estaba siendo atacada cada semana por un grupo terrorista interno llamado <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">la Guerrilla por el Consejo Democrático de Kusagakure</span>. ¿Sus reivindicaciones? El derrocamiento de la Morikage, Aburame Kintsugi, y la reinstauración de la democracia tal y como el pasado la concibió. El pasado, sí, un pasado anterior a Moyashi Kenzou que la mayoría ve con malos ojos.<br />
<br />
Por eso se rumorea que la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guerrilla</span> está reclutando genin. Ninjas desconocedores de aquella época, ninjas con sueños de futuro. Muchos se están dejando engañar...<br />
<br />
Lo que en principio parecía una amenaza de ridículo tamaño que se podía aplastar fácilmente se había convertido en un parásito resistente. Kintsugi no conseguía dar con los líderes de la banda... y por eso trazó un plan que requería la participación de dos de sus mejores genin.<br />
<br />
Sagiso Ranko y Tsukiyama Daigo. Estos dos genin fueron requeridos por sendos ANBU al alba de un mal día, tras una noche de terror en la que murieron dos fuertes chūnin, víctimas de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guerrilla</span>.<br />
<br />
¿Acudirían a la llamada de su líder?<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Normas de la trama" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Master: Daruu. Hueco de rol.<br />
<br />
Tratemos de mantener la norma de las 72 horas por turno. Esta trama, técnicamente, se ambienta en <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, pero como los eventos que sucederán en ella podrían incurrir en cambios importantes, quizás tendremos que moverla hacia adelante.<br />
<br />
Disfrutad de la trama. ¿Quién sabe qué ocurrirá...?</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La doncella mecánica]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-la-doncella-mecanica</link>
			<pubDate>Sun, 27 Sep 2020 21:36:43 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1090">Kuran Meme</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-la-doncella-mecanica</guid>
			<description><![CDATA[—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Éste será tu hogar.</span><br />
<br />
Desde que descendí del carruaje no había podido quitar la mirada de aquella enorme entrada de madera blanca entre los muros de piedra. La mujer pelirroja que me había acogido se mostraba bastante amable, y siempre respetó su distancia. Sus ropas eran caras, pero las llevaba un poco mal ajustadas. ¿Será que su brazo faltante, el derecho, le hacía realmente falta para arreglarse?<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Es… muy grande.</span> —dije.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Es bastante cómoda. Venga, adentro. Afortunadamente no tienes mucho que mover. ¡Pero no te preocupes, apuesto a que a tus nuevas hermanas les encantaría acompañarte a comprar ropa!</span><br />
<br />
La mujer caminó hacia la puerta. Uno de los sirvientes que conducía el carruaje se apresuró a abrir. Se notaba que esta mujer tenía mucho dinero. Se detuvo en el umbral e hizo un ademán, instándome a entrar.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Hermanas…</span> —susurré, temerosa pero emocionada. Y seguí a Komachi-san.<br />
<br />
¡Aquel era un jardín inmenso! Varios árboles con las últimas flores de la temporada. Caminos de piedra que iban por aquí y allá, cercados por arbustos coloridos. ¿Era aquél un estanque también? ¿Tendrán también de esos peces bonitos?<br />
<br />
¡Ah! ¡Y la casa del centro! ¡Era gigantesca! Era un verdadero palacio. No pude ocultar mi sonrisa.<br />
<br />
Komachi-san me guió hasta un cruce de los caminos de piedra, donde había dos chicas esperando. Sus caras eran bastante similares, pero sus cuerpos eran totalmente opuestos: la de la izquierda era pequeña, incluso más que yo, de cabellera brillante y expresión apenas educada. Vestía un kimono corto rosa. La de la derecha era muy alta, de piel morena y cabellera castaña, atada en una esponjada trenza que llegaba hasta su cadera. Vestía un kimono verde.<br />
<br />
Sonreí más al ver a la de la trenza. La recordaba perfectamente. ¡Ella me había activado, allá en aquel agujero en la tierra! ¡Ella me había sacado, estaba segura!<br />
 <br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Bienvenida a la casa Sagisō </span>—comenzó la pequeña, con una reverencia leve—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">. Me llamo Kuumi.</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Y y-yo Ranko.</span> —La de la trenza se inclinó también, aunque ella portaba una sonrisa más cálida.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Chicas</span> —dijo Komachi-san, haciéndose a un lado para presentarme —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">, ella es… Oh, no, mejor dilo tú, cariño.</span><br />
<br />
Asentí y me incliné en una profunda reverencia.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Mi nombre es Kūran Meme</span> —comencé, irguiéndome grácilmente con una sonrisa amplia —<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">. Es un gusto conocerles. Gracias por cuidar de mí.</span><br />
<br />
Kuumi frunció los labios, pero Ranko sonrió.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Meme-san… ¿M-me recuerdas? Y-yo…</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Por supuesto. Ranko-oneesama fue quien me activó y sacó de la oscuridad.</span><br />
<br />
Se sonrojó, se sonrojó bastante.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">O… ¿Onee… sama…?</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Oi, oi, ¿Y yo? Ran-chan y yo somos mellizas, tenemos la misma edad. Deberías llamarme así de formalmente a mí también, ¿No?</span> —soltó Kuumi, visiblemente molesta.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Gracias a onee-sama pude surgir a la luz. Por eso se merece el más grande de mis respetos.</span> —Me doblé ante ella con la más educada de las reverencias.<br />
<br />
Kuumi bufó. Komachi-san se adelantó.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">¿Me las permites un momento, Meme-chan?</span> —dijo, y llevó a sus hijas varios metros más allá, lejos de mí.<br />
<br />
Apuesto a que les contó lo maravillosa y linda que soy. ¡Una muñeca viviente para las Sagisō! ¿Cuándo se ve algo tan extraordinario?<br />
<br />
Se separaron. Kuumi tenía rostro curioso, pero onee-sama se notaba comprensiva.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Como primera actividad, ¿Por qué no van de compras? ¡Así le consiguen un montón de ropas monas a Meme-chan!</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Oh, me encantaría. Si no les molesta.</span> —Vestía un kimono azul grisáceo muy sencillo. Habría sido mejor que me dieran uno blanco para parecer fantasma.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">S-sería divertido…</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¡Perfecto! Aprovecho para comprarme algo. Vamos, Meme-chan.</span><br />
<br />
Las hermanas me rodearon, pasando a cada lado mío, pero, antes de que me diera cuenta, Kuumi me había tomado del brazo.<br />
<br />
Pero no era Kuumi. Era alguien en las sombras. Sentía sus manos mover mi cuerpo a su voluntad. Sentía el metal romper mi cubierta exterior, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">mi piel</span>. Sentía sus dedos acomodar mi marco interno, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">mis huesos</span>. Sentía su voz diciéndome lo perfecta que sería cuando terminara de manipularme. Y dolor. Sentía mucho dolor.<br />
<br />
Me aparté de Kuumi tan rápidamente poco pude, sin importar cuán brusca me viese. Prácticamente me lancé contra onee-sama, abrazándola, atemorizada y asqueada por el tacto de la mano de la hermana pelirroja.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">¡Kuu-chan! ¿Por qué hiciste eso? ¡Madre dijo que Meme-san era <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">delicada</span> con eso!</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Ya, ya, bueno… Disculpa. Me ganó la curiosidad</span> —Los ojos de Kuumi brillaron con un tanto de malicia que no me gustó para nada —<span style="color: tomato;" class="mycode_color">. Aunque si es el caso… ¿Por qué te abraza?</span><br />
<br />
Onee-sama, de hecho, intentaba mantener sus manos al aire, y las bajó lentamente, colocando gentilmente su palma en mi coronilla. Su tacto era agradable, único, como un cristal de azúcar en una montaña de sal.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Ahm… yo…</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Onee-sama <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">me activó </span>. Sus manos son diferentes al resto.</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Te activó, eh? Entonces sí eres… ¿Un robot? ¿Una marioneta? ¿Una muñeca?</span><br />
<br />
Su actitud me intimidaba un poco. Me aferré al kimono verde de onee-sama.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Una muñeca. De las que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">no-se-tocan</span>.</span> —Contesté, enfatizando cada palabra de la negación.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Eh? Pero si las muñecas son para jugar. ¿No?</span><br />
<br />
La mano de Kuumi se alzó de nuevo en mi dirección. Sentí una especie de rabia vengativa dentro. No dejaría que me volviese a tocar. Era una muñeca, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no un juguete</span>.<br />
<br />
Pero fue onee-sama quien intercedió, deteniendo la mano de Kuumi con la suya.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Kuu-chan. No. ¿Por qué quieres provocarla?</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Sólo quería saber si…</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">¿Si madre decía la verdad? ¿O si Meme-san lo decía en serio?</span> —La de la trenza no bromeaba. La rubia retrocedió.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Bueno, ya. Lo siento. No volveré a hacerlo. ¿Está bien? Lo prometo, Meme-chan.</span><br />
<br />
Kuumi alzó la palma derecha, sonriente. Onee-sama bajó la mirada hacia mí. No sentía mucha confianza hacia la pelirroja, pero con la que sentía hacia la castaña era más que suficiente. Yo sólo asentí levemente.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Andando, entonces.</span><br />
<br />
La salida de compras fue maravillosa. Kuumi había cumplido su palabra, y entre mis hermanas cuidaron de todo choque con la muchedumbre. Me compraron la suficiente ropa como para llenar un armario: entre prendas elegantes y tradicionales como yukatas, y cosas más <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">modernas</span> como pantaloncillos y botas. ¡Oh, cómo adoré esas botas!]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Éste será tu hogar.</span><br />
<br />
Desde que descendí del carruaje no había podido quitar la mirada de aquella enorme entrada de madera blanca entre los muros de piedra. La mujer pelirroja que me había acogido se mostraba bastante amable, y siempre respetó su distancia. Sus ropas eran caras, pero las llevaba un poco mal ajustadas. ¿Será que su brazo faltante, el derecho, le hacía realmente falta para arreglarse?<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Es… muy grande.</span> —dije.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Es bastante cómoda. Venga, adentro. Afortunadamente no tienes mucho que mover. ¡Pero no te preocupes, apuesto a que a tus nuevas hermanas les encantaría acompañarte a comprar ropa!</span><br />
<br />
La mujer caminó hacia la puerta. Uno de los sirvientes que conducía el carruaje se apresuró a abrir. Se notaba que esta mujer tenía mucho dinero. Se detuvo en el umbral e hizo un ademán, instándome a entrar.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Hermanas…</span> —susurré, temerosa pero emocionada. Y seguí a Komachi-san.<br />
<br />
¡Aquel era un jardín inmenso! Varios árboles con las últimas flores de la temporada. Caminos de piedra que iban por aquí y allá, cercados por arbustos coloridos. ¿Era aquél un estanque también? ¿Tendrán también de esos peces bonitos?<br />
<br />
¡Ah! ¡Y la casa del centro! ¡Era gigantesca! Era un verdadero palacio. No pude ocultar mi sonrisa.<br />
<br />
Komachi-san me guió hasta un cruce de los caminos de piedra, donde había dos chicas esperando. Sus caras eran bastante similares, pero sus cuerpos eran totalmente opuestos: la de la izquierda era pequeña, incluso más que yo, de cabellera brillante y expresión apenas educada. Vestía un kimono corto rosa. La de la derecha era muy alta, de piel morena y cabellera castaña, atada en una esponjada trenza que llegaba hasta su cadera. Vestía un kimono verde.<br />
<br />
Sonreí más al ver a la de la trenza. La recordaba perfectamente. ¡Ella me había activado, allá en aquel agujero en la tierra! ¡Ella me había sacado, estaba segura!<br />
 <br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Bienvenida a la casa Sagisō </span>—comenzó la pequeña, con una reverencia leve—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">. Me llamo Kuumi.</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Y y-yo Ranko.</span> —La de la trenza se inclinó también, aunque ella portaba una sonrisa más cálida.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Chicas</span> —dijo Komachi-san, haciéndose a un lado para presentarme —<span style="color: crimson;" class="mycode_color">, ella es… Oh, no, mejor dilo tú, cariño.</span><br />
<br />
Asentí y me incliné en una profunda reverencia.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Mi nombre es Kūran Meme</span> —comencé, irguiéndome grácilmente con una sonrisa amplia —<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">. Es un gusto conocerles. Gracias por cuidar de mí.</span><br />
<br />
Kuumi frunció los labios, pero Ranko sonrió.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Meme-san… ¿M-me recuerdas? Y-yo…</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Por supuesto. Ranko-oneesama fue quien me activó y sacó de la oscuridad.</span><br />
<br />
Se sonrojó, se sonrojó bastante.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">O… ¿Onee… sama…?</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Oi, oi, ¿Y yo? Ran-chan y yo somos mellizas, tenemos la misma edad. Deberías llamarme así de formalmente a mí también, ¿No?</span> —soltó Kuumi, visiblemente molesta.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Gracias a onee-sama pude surgir a la luz. Por eso se merece el más grande de mis respetos.</span> —Me doblé ante ella con la más educada de las reverencias.<br />
<br />
Kuumi bufó. Komachi-san se adelantó.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">¿Me las permites un momento, Meme-chan?</span> —dijo, y llevó a sus hijas varios metros más allá, lejos de mí.<br />
<br />
Apuesto a que les contó lo maravillosa y linda que soy. ¡Una muñeca viviente para las Sagisō! ¿Cuándo se ve algo tan extraordinario?<br />
<br />
Se separaron. Kuumi tenía rostro curioso, pero onee-sama se notaba comprensiva.<br />
<br />
—<span style="color: crimson;" class="mycode_color">Como primera actividad, ¿Por qué no van de compras? ¡Así le consiguen un montón de ropas monas a Meme-chan!</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Oh, me encantaría. Si no les molesta.</span> —Vestía un kimono azul grisáceo muy sencillo. Habría sido mejor que me dieran uno blanco para parecer fantasma.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">S-sería divertido…</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¡Perfecto! Aprovecho para comprarme algo. Vamos, Meme-chan.</span><br />
<br />
Las hermanas me rodearon, pasando a cada lado mío, pero, antes de que me diera cuenta, Kuumi me había tomado del brazo.<br />
<br />
Pero no era Kuumi. Era alguien en las sombras. Sentía sus manos mover mi cuerpo a su voluntad. Sentía el metal romper mi cubierta exterior, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">mi piel</span>. Sentía sus dedos acomodar mi marco interno, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">mis huesos</span>. Sentía su voz diciéndome lo perfecta que sería cuando terminara de manipularme. Y dolor. Sentía mucho dolor.<br />
<br />
Me aparté de Kuumi tan rápidamente poco pude, sin importar cuán brusca me viese. Prácticamente me lancé contra onee-sama, abrazándola, atemorizada y asqueada por el tacto de la mano de la hermana pelirroja.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">¡Kuu-chan! ¿Por qué hiciste eso? ¡Madre dijo que Meme-san era <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">delicada</span> con eso!</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Ya, ya, bueno… Disculpa. Me ganó la curiosidad</span> —Los ojos de Kuumi brillaron con un tanto de malicia que no me gustó para nada —<span style="color: tomato;" class="mycode_color">. Aunque si es el caso… ¿Por qué te abraza?</span><br />
<br />
Onee-sama, de hecho, intentaba mantener sus manos al aire, y las bajó lentamente, colocando gentilmente su palma en mi coronilla. Su tacto era agradable, único, como un cristal de azúcar en una montaña de sal.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Ahm… yo…</span><br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Onee-sama <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">me activó </span>. Sus manos son diferentes al resto.</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Te activó, eh? Entonces sí eres… ¿Un robot? ¿Una marioneta? ¿Una muñeca?</span><br />
<br />
Su actitud me intimidaba un poco. Me aferré al kimono verde de onee-sama.<br />
<br />
—<span style="color: darkorchid;" class="mycode_color">Una muñeca. De las que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">no-se-tocan</span>.</span> —Contesté, enfatizando cada palabra de la negación.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">¿Eh? Pero si las muñecas son para jugar. ¿No?</span><br />
<br />
La mano de Kuumi se alzó de nuevo en mi dirección. Sentí una especie de rabia vengativa dentro. No dejaría que me volviese a tocar. Era una muñeca, <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">no un juguete</span>.<br />
<br />
Pero fue onee-sama quien intercedió, deteniendo la mano de Kuumi con la suya.<br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">Kuu-chan. No. ¿Por qué quieres provocarla?</span><br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Sólo quería saber si…</span><br />
<br />
—<span style="color: palevioletred;" class="mycode_color">¿Si madre decía la verdad? ¿O si Meme-san lo decía en serio?</span> —La de la trenza no bromeaba. La rubia retrocedió.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Bueno, ya. Lo siento. No volveré a hacerlo. ¿Está bien? Lo prometo, Meme-chan.</span><br />
<br />
Kuumi alzó la palma derecha, sonriente. Onee-sama bajó la mirada hacia mí. No sentía mucha confianza hacia la pelirroja, pero con la que sentía hacia la castaña era más que suficiente. Yo sólo asentí levemente.<br />
<br />
—<span style="color: tomato;" class="mycode_color">Andando, entonces.</span><br />
<br />
La salida de compras fue maravillosa. Kuumi había cumplido su palabra, y entre mis hermanas cuidaron de todo choque con la muchedumbre. Me compraron la suficiente ropa como para llenar un armario: entre prendas elegantes y tradicionales como yukatas, y cosas más <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">modernas</span> como pantaloncillos y botas. ¡Oh, cómo adoré esas botas!]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Temporada de caza]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-temporada-de-caza</link>
			<pubDate>Sun, 27 Sep 2020 15:04:45 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=955">Tsukisame Takumi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-temporada-de-caza</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cojo esta misión como máster con un hueco de usuario estándar y no cobraré esta misión</div>
    </div>
</div>
<br />
Era una soleada mañana en la Hierba y Toshio se había dirigido al Edificio de la Morikage para recibir alguna misión. A la recepcionista según vio al genin se le iluminó la mirada y no tardó nada en adjudicarle una misión la cual consideraba "perfecta para las capacidades físicas" del pelirrojo. Al entregarle el pergamino el joven pudo ver que venía con un pequeño papel adjunto, un sencillo mapa para ser más exactos.<br />
<br />
 Allí se encontraba entonces el Kurogane, ya fuera del edificio, pergamino en mano y con una misión la cual parecía tranquila y sencilla.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Pergamino de Misión" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 18px;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">(D) Temporada de caza</span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Kusagakure no Sato<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Shiroshika Momijikarasu<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Bosque de Hongos<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Shiroshika Momijikarasu está en su coto privado de caza junto a sus dos hijos y parece ser que este año la temporada ha sido más fructífera de lo normal, por lo que se necesita la ayuda de alguien fuerte que pueda cargar con suficiente peso. El coto de caza se encuentra en el Bosque de Hongos, entre Kusagakure y Tane-Shigai, y  en el mapa adjunto vienen todas las indicaciones para llegar al refugio sin problema alguno. El objetivo es ayudar a Shiroshika-dono a transportar varias piezas desde el coto hasta su residencia en la Aldea.<br />
<br />
Se hace especial hincapié en recordar el estatus de nobleza de la familia Shiroshika ya que su cabeza le da gran importancia a su "sangre azul" y espera que sea tratado con el debido respeto.</i></div>
</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cojo esta misión como máster con un hueco de usuario estándar y no cobraré esta misión</div>
    </div>
</div>
<br />
Era una soleada mañana en la Hierba y Toshio se había dirigido al Edificio de la Morikage para recibir alguna misión. A la recepcionista según vio al genin se le iluminó la mirada y no tardó nada en adjudicarle una misión la cual consideraba "perfecta para las capacidades físicas" del pelirrojo. Al entregarle el pergamino el joven pudo ver que venía con un pequeño papel adjunto, un sencillo mapa para ser más exactos.<br />
<br />
 Allí se encontraba entonces el Kurogane, ya fuera del edificio, pergamino en mano y con una misión la cual parecía tranquila y sencilla.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Pergamino de Misión" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 18px;"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">(D) Temporada de caza</span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid seagreen; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Kusagakure no Sato<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Shiroshika Momijikarasu<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Bosque de Hongos<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Shiroshika Momijikarasu está en su coto privado de caza junto a sus dos hijos y parece ser que este año la temporada ha sido más fructífera de lo normal, por lo que se necesita la ayuda de alguien fuerte que pueda cargar con suficiente peso. El coto de caza se encuentra en el Bosque de Hongos, entre Kusagakure y Tane-Shigai, y  en el mapa adjunto vienen todas las indicaciones para llegar al refugio sin problema alguno. El objetivo es ayudar a Shiroshika-dono a transportar varias piezas desde el coto hasta su residencia en la Aldea.<br />
<br />
Se hace especial hincapié en recordar el estatus de nobleza de la familia Shiroshika ya que su cabeza le da gran importancia a su "sangre azul" y espera que sea tratado con el debido respeto.</i></div>
</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Entre brotes y malas hierbas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-entre-brotes-y-malas-hierbas</link>
			<pubDate>Sat, 29 Aug 2020 20:16:43 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=987">Aburame Kintsugi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-entre-brotes-y-malas-hierbas</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Ayame al habla, tomo esta trama con hueco de máster.</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
<br />
El regreso a la aldea había sido caótico. Terriblemente caótico. La irrupción de Dragón Rojo en el Valle de los Dojos había puesto a todo Ōnindo patas arriba, y el País de los Bosques no era una excepción. Su Señor Feudal se había librado de forma milagrosa del genocidio. Pero, como único superviviente entre los Daimyō, ahora tendrían que redoblar los esfuerzos por protegerle. Era una máxima prioridad. Eso por no hablar de la reunión entre los tres Kage que se avecinaba.<br />
<br />
Pero, entre papeleo y papeleo, Aburame Kintsugi consiguió sacar el tiempo necesario para atender otra de sus prioridades. Esta vez, relativa a uno de sus shinobi.<br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">¿Cómo se encuentra?</span><br />
<br />
—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Está estable, Morikage-sama</span> —respondió la doctora, de camino por los pasillos del hospital—. <span style="color: gold;" class="mycode_color">Despertó hace unos días. Aún está en periodo de rehabilitación, pero hemos conseguido restaurar los huesos del cráneo.</span><br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">¿Y sobre las secuelas?</span><br />
<br />
—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Sobre eso... no hay muchos más avances. Estamos tratando como podemos las migrañas con medicamentos, pero parece que también tiene pérdidas momentáneas de equilibrio y ciertas dificultades al hablar. Y sueño, bastante sueño. Se pasa la mayor parte del tiempo durmiendo.</span><br />
<br />
<span style="color: mediumorchid; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Esperemos que esté despierto ahora, entonces.</span>»</span> Kintsugi asintió para sus adentros y apretó el paso. <br />
<br />
Terminaron plantándose frente a la habitación 309. La Morikage alzó la mano y llamó suavemente a la puerta de la habitación de Hanamura Kazuma.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Ayame al habla, tomo esta trama con hueco de máster.</div>
    </div>
</div>
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El regreso a la aldea había sido caótico. Terriblemente caótico. La irrupción de Dragón Rojo en el Valle de los Dojos había puesto a todo Ōnindo patas arriba, y el País de los Bosques no era una excepción. Su Señor Feudal se había librado de forma milagrosa del genocidio. Pero, como único superviviente entre los Daimyō, ahora tendrían que redoblar los esfuerzos por protegerle. Era una máxima prioridad. Eso por no hablar de la reunión entre los tres Kage que se avecinaba.<br />
<br />
Pero, entre papeleo y papeleo, Aburame Kintsugi consiguió sacar el tiempo necesario para atender otra de sus prioridades. Esta vez, relativa a uno de sus shinobi.<br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">¿Cómo se encuentra?</span><br />
<br />
—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Está estable, Morikage-sama</span> —respondió la doctora, de camino por los pasillos del hospital—. <span style="color: gold;" class="mycode_color">Despertó hace unos días. Aún está en periodo de rehabilitación, pero hemos conseguido restaurar los huesos del cráneo.</span><br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">¿Y sobre las secuelas?</span><br />
<br />
—<span style="color: gold;" class="mycode_color">Sobre eso... no hay muchos más avances. Estamos tratando como podemos las migrañas con medicamentos, pero parece que también tiene pérdidas momentáneas de equilibrio y ciertas dificultades al hablar. Y sueño, bastante sueño. Se pasa la mayor parte del tiempo durmiendo.</span><br />
<br />
<span style="color: mediumorchid; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Esperemos que esté despierto ahora, entonces.</span>»</span> Kintsugi asintió para sus adentros y apretó el paso. <br />
<br />
Terminaron plantándose frente a la habitación 309. La Morikage alzó la mano y llamó suavemente a la puerta de la habitación de Hanamura Kazuma.]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
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