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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Edificio del Morikage]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 16:18:49 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[A la caza del zorro]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-a-la-caza-del-zorro</link>
			<pubDate>Mon, 10 Apr 2023 16:28:32 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=34">Uchiha Datsue</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-a-la-caza-del-zorro</guid>
			<description><![CDATA[Habían perdido la batalla. <br />
<br />
Eso era algo que Kintsugi tenía claro. En su despacho, las noticias del enfrentamiento contra Kurama en los Arrozales del Silencio volaban. Su teléfono no paraba de sonar. Sus ninjas no paraban de entrar a su despacho con nuevas noticias. <br />
<br />
En un mismo minuto, había recibido un informe de que habían ganado y otro de que habían perdido. La derrota fue la única que se volvió a confirmar. Ahora, tenía que pensar en cómo afrontar la nueva situación, en qué decir a los suyos y en averiguar si había sobrevivientes que rescatar. <br />
<br />
Pero algo más alarmante si cabe apareció en su despacho. Lo hizo en una espiral carmesí, que surgió de la nada como un agujero negro dispuesto a tragarse universos enteros. La espiral trajo con ella a varios de los jinetes del apocalipsis. Los tres embadurnados en sangre. Los tres oliendo a muerte. Los tres con intenciones poco claras. <br />
<br />
Uchiha Akame. Uchiha Datsue. Tsukiyama Daigo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Habían perdido la batalla. <br />
<br />
Eso era algo que Kintsugi tenía claro. En su despacho, las noticias del enfrentamiento contra Kurama en los Arrozales del Silencio volaban. Su teléfono no paraba de sonar. Sus ninjas no paraban de entrar a su despacho con nuevas noticias. <br />
<br />
En un mismo minuto, había recibido un informe de que habían ganado y otro de que habían perdido. La derrota fue la única que se volvió a confirmar. Ahora, tenía que pensar en cómo afrontar la nueva situación, en qué decir a los suyos y en averiguar si había sobrevivientes que rescatar. <br />
<br />
Pero algo más alarmante si cabe apareció en su despacho. Lo hizo en una espiral carmesí, que surgió de la nada como un agujero negro dispuesto a tragarse universos enteros. La espiral trajo con ella a varios de los jinetes del apocalipsis. Los tres embadurnados en sangre. Los tres oliendo a muerte. Los tres con intenciones poco claras. <br />
<br />
Uchiha Akame. Uchiha Datsue. Tsukiyama Daigo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Ícaro en peligro]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-%C3%ADcaro-en-peligro</link>
			<pubDate>Sun, 21 Aug 2022 21:31:18 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1259">Shikaku Kei</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-%C3%ADcaro-en-peligro</guid>
			<description><![CDATA[A primera hora de la mañana la luz está sobre los tejados más altos de Kusagakure y todavía hay faroles que iluminan con timidez los rincones de sus calles. Los más madrugadores empiezan a preparar sus negocios, así que se escucha el estruendo de las persianas correderas y los primeros carros que llegan del campo. A Kei le gustan las sensaciones de la villa a esa hora: el olor a tierra y a brisa marina, el polvo que levantan los carros, el voceo de los campesinos a los comerciantes... la melodía de una abundancia ahora abocada a los compases de la guerra contra Kurama. Al salir de las callejuelas a la plaza del mercado puede discernir que hay muchos más carros que de costumbre y que algunos chunin gestionan el reparto de mercancías. <br />
<br />
«<span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Así de mal estamos...</span>»<br />
<br />
Continúa caminando hasta llegar a la calle principal que lleva al edificio del Morikage. Se detiene en el último cruce de caminos antes de llegar al recinto y se acerca a un jardín que es la entrada a un pequeño bosque de abundante vegetación. Allí, se sienta sobre una de las raíces de un árbol antiguo y cierra los ojos durante un rato.<br />
<br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">¡Buenos días onii san!</span> — la voz de Jin saca a Kei del trance — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">¡Qué madrugador!</span><br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Ni que lo digas, hoy no he pegado ojo</span> — se toca la nuca y sonríe con resignación.<br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Nos darán la misión, no te preocupes.</span><br />
<br />
Meses atrás, Kei tomó parte en una misión que resultó en fracaso. Tenían que encontrar el gato de un hombre de importancia incipiente y este terminó despeñándose por un barranco. El solicitante de la misión exigió un castigo ejemplar para el equipo y, aunque Kei no había tenido nada que ver en el desenlace, tuvo que pagar el mismo precio que sus compañeros. Todo esto le costó unos meses de suspensión de la licencia de genin para hacer misiones. Por suerte para Jin, en esa ocasión ella estaba participando en otra misión en la que sus capacidades de rastreo resultaron críticas para cumplir el objetivo.<br />
<br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">¿Pues vamos no?</span> — Kei se levanta de su asiento y camina junto a Jin hacia el recinto de la Morikage.<br />
<br />
Al mirar la entrada del edificio resalta el símbolo de la villa, que adorna la puerta principal, y está notablemente en armonía con los tonos naturales de la madera de los cimientos y los adornos brillantes de bambú. Cuando entran en la recepción  Jin señala los bancos al lado del amplio mueble de la recepción.<br />
<br />
—<span style="color: Coral;" class="mycode_color">¿Te sientas?</span> <br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Esperaré de pie.</span><br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Pues peor para ti... </span>— se baja la gafas y frunce el ceño — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Yo que tu reservaría la energía para la misión. La última vez no te fue demasiado bien</span> — Jin se sienta en el banco y sonríe burlonamente a Kei — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Te veo nervioso</span> — bromea.<br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Te vas de lista… lo que tenga que ser será</span> — se cruza de brazos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[A primera hora de la mañana la luz está sobre los tejados más altos de Kusagakure y todavía hay faroles que iluminan con timidez los rincones de sus calles. Los más madrugadores empiezan a preparar sus negocios, así que se escucha el estruendo de las persianas correderas y los primeros carros que llegan del campo. A Kei le gustan las sensaciones de la villa a esa hora: el olor a tierra y a brisa marina, el polvo que levantan los carros, el voceo de los campesinos a los comerciantes... la melodía de una abundancia ahora abocada a los compases de la guerra contra Kurama. Al salir de las callejuelas a la plaza del mercado puede discernir que hay muchos más carros que de costumbre y que algunos chunin gestionan el reparto de mercancías. <br />
<br />
«<span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Así de mal estamos...</span>»<br />
<br />
Continúa caminando hasta llegar a la calle principal que lleva al edificio del Morikage. Se detiene en el último cruce de caminos antes de llegar al recinto y se acerca a un jardín que es la entrada a un pequeño bosque de abundante vegetación. Allí, se sienta sobre una de las raíces de un árbol antiguo y cierra los ojos durante un rato.<br />
<br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">¡Buenos días onii san!</span> — la voz de Jin saca a Kei del trance — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">¡Qué madrugador!</span><br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Ni que lo digas, hoy no he pegado ojo</span> — se toca la nuca y sonríe con resignación.<br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Nos darán la misión, no te preocupes.</span><br />
<br />
Meses atrás, Kei tomó parte en una misión que resultó en fracaso. Tenían que encontrar el gato de un hombre de importancia incipiente y este terminó despeñándose por un barranco. El solicitante de la misión exigió un castigo ejemplar para el equipo y, aunque Kei no había tenido nada que ver en el desenlace, tuvo que pagar el mismo precio que sus compañeros. Todo esto le costó unos meses de suspensión de la licencia de genin para hacer misiones. Por suerte para Jin, en esa ocasión ella estaba participando en otra misión en la que sus capacidades de rastreo resultaron críticas para cumplir el objetivo.<br />
<br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">¿Pues vamos no?</span> — Kei se levanta de su asiento y camina junto a Jin hacia el recinto de la Morikage.<br />
<br />
Al mirar la entrada del edificio resalta el símbolo de la villa, que adorna la puerta principal, y está notablemente en armonía con los tonos naturales de la madera de los cimientos y los adornos brillantes de bambú. Cuando entran en la recepción  Jin señala los bancos al lado del amplio mueble de la recepción.<br />
<br />
—<span style="color: Coral;" class="mycode_color">¿Te sientas?</span> <br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Esperaré de pie.</span><br />
— <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Pues peor para ti... </span>— se baja la gafas y frunce el ceño — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Yo que tu reservaría la energía para la misión. La última vez no te fue demasiado bien</span> — Jin se sienta en el banco y sonríe burlonamente a Kei — <span style="color: Coral;" class="mycode_color">Te veo nervioso</span> — bromea.<br />
— <span style="color: Moccasin;" class="mycode_color">Te vas de lista… lo que tenga que ser será</span> — se cruza de brazos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[D] Brotes espirituales]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-brotes-espirituales</link>
			<pubDate>Mon, 01 Aug 2022 18:27:42 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1257">Senju Kikurou</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-brotes-espirituales</guid>
			<description><![CDATA[Los tempranos rayos de luz del amanecer se colaban a través de la brecha abierta en el techo de su habitació dándole directamente en su rostro tostado. Se había dicho los días anteriores que debía arreglarlo cuanto antes. Sin embargo, había encontrado placer en aquel paulatino despertar marcado por la incidencia del astro que brindaba sustento a la tierra y a la vida. Su piel fue calentándose gradualmente, pues el sol insistía con fuerza en aquella época del año, y finalmente se giró hacia un lado para darle la espalda a la luz. Entreabrió los ojos, dejándose ver su color aceitunado, y recordó la obligación que le deparaba hoy.<br />
<br />
<span style="color: Olive;" class="mycode_color">— ¿Qué hora es...? </span> — murmuró con una voz grave y carraposa, su tono de voz esperable tras levantarse de la cama. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">No debería llegar tarde al Edificio del Morikage... pero...</span> — su estómago rompió el hilo de sus susurros en un estruendo que le reclamaba comida. Levantó la mirada, fijándose en la hora marcada por el reloj de pared. Podía llevarse algún gajo de fruta en la boca. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">... todavía tengo un poco de tiempo.</span><br />
<br />
Bostezó y se puso en marcha. <br />
<br />
Tras graduarse como Ninja de Kusagakure había decidirse moverse desde su residencia familiar a una zona más cercana a la aldea aunque sin renunciar su contacto con el campo y la tierra. Se encontraba en una de las zonas colindantes con el muro de Kusagakure, conocido por controlar el paso de cualquier amenaza forastera. Por esa zona existía menos densidad de población así como permitía que la naturaleza se abría paso a sus anchas según la zona. ¿El problema? Si no quería llegar tarde a su primera misión, debía despertarse con suficiente tiempo como para cruzar la maraña de callejones hasta aquel gran dojo que sobresalía entre los otros edificios.<br />
<br />
No adelantó sus pasos para llegar antes de tiempo. Kikurou era conocido por su semblante calmado y sus escasos amigos sabían que tan solo echaría a correr si realmente era necesario. Finalmente llegó a la entrada del edificio del Morikage, donde pudo ver algunos Chunins y Jounins con sus respectivos chalecos. Daba gracias por no tener que llevar uno en su posición de recién graduado. Pese a no haberse puesto ninguno, dedujo que no le resultaría para nada cómodo.<br />
<br />
Finalmente corrió la puerta de entrada sobre la cuál se había grabado el símbolo de Kusagakure para descubrir el interior de aquel dojo. Había una recepción destacado por una arquitectura tradicional donde el bambú y la madera componían los distintos elementos decorativos y funcionales del edificio. Colgaban algunas fotos que captaron su atención por más de medio minuto. Sin embargo, el ruido de algunas voces le hicieron perder la concentración de Kikurou y la dirigió hacia unas personas que se encontraban esperando en los bancos cercanos al mostrador.<br />
<br />
Entendió que debía dirigirse para allí y justo en ese momento recorrió una brisa fría por sus pies. Bajó la mirada hacia éstos y murmuró sin preocuparle demasiado. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">¿Otra vez me he olvidado de mi calzado? </span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Los tempranos rayos de luz del amanecer se colaban a través de la brecha abierta en el techo de su habitació dándole directamente en su rostro tostado. Se había dicho los días anteriores que debía arreglarlo cuanto antes. Sin embargo, había encontrado placer en aquel paulatino despertar marcado por la incidencia del astro que brindaba sustento a la tierra y a la vida. Su piel fue calentándose gradualmente, pues el sol insistía con fuerza en aquella época del año, y finalmente se giró hacia un lado para darle la espalda a la luz. Entreabrió los ojos, dejándose ver su color aceitunado, y recordó la obligación que le deparaba hoy.<br />
<br />
<span style="color: Olive;" class="mycode_color">— ¿Qué hora es...? </span> — murmuró con una voz grave y carraposa, su tono de voz esperable tras levantarse de la cama. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">No debería llegar tarde al Edificio del Morikage... pero...</span> — su estómago rompió el hilo de sus susurros en un estruendo que le reclamaba comida. Levantó la mirada, fijándose en la hora marcada por el reloj de pared. Podía llevarse algún gajo de fruta en la boca. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">... todavía tengo un poco de tiempo.</span><br />
<br />
Bostezó y se puso en marcha. <br />
<br />
Tras graduarse como Ninja de Kusagakure había decidirse moverse desde su residencia familiar a una zona más cercana a la aldea aunque sin renunciar su contacto con el campo y la tierra. Se encontraba en una de las zonas colindantes con el muro de Kusagakure, conocido por controlar el paso de cualquier amenaza forastera. Por esa zona existía menos densidad de población así como permitía que la naturaleza se abría paso a sus anchas según la zona. ¿El problema? Si no quería llegar tarde a su primera misión, debía despertarse con suficiente tiempo como para cruzar la maraña de callejones hasta aquel gran dojo que sobresalía entre los otros edificios.<br />
<br />
No adelantó sus pasos para llegar antes de tiempo. Kikurou era conocido por su semblante calmado y sus escasos amigos sabían que tan solo echaría a correr si realmente era necesario. Finalmente llegó a la entrada del edificio del Morikage, donde pudo ver algunos Chunins y Jounins con sus respectivos chalecos. Daba gracias por no tener que llevar uno en su posición de recién graduado. Pese a no haberse puesto ninguno, dedujo que no le resultaría para nada cómodo.<br />
<br />
Finalmente corrió la puerta de entrada sobre la cuál se había grabado el símbolo de Kusagakure para descubrir el interior de aquel dojo. Había una recepción destacado por una arquitectura tradicional donde el bambú y la madera componían los distintos elementos decorativos y funcionales del edificio. Colgaban algunas fotos que captaron su atención por más de medio minuto. Sin embargo, el ruido de algunas voces le hicieron perder la concentración de Kikurou y la dirigió hacia unas personas que se encontraban esperando en los bancos cercanos al mostrador.<br />
<br />
Entendió que debía dirigirse para allí y justo en ese momento recorrió una brisa fría por sus pies. Bajó la mirada hacia éstos y murmuró sin preocuparle demasiado. — <span style="color: Olive;" class="mycode_color">¿Otra vez me he olvidado de mi calzado? </span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Primera misión]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-primera-mision</link>
			<pubDate>Sat, 12 Feb 2022 19:30:34 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1209">Yotsuki Kiozan</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-primera-mision</guid>
			<description><![CDATA[El joven de cabellos violetas se levantó como de costumbre con los primeros rayos del sol. A esa hora muy pocas personas osaban salir de su casa, y mucho menos para entrenar como hacía diariamente Kiozan. Su rutina consistía en comer cualquier cosa que encontrara por su pequeñísimo apartamento, ya fuera un tazón de leche, un trozo de pollo o incluso alguna que otra sobra de la cena del día anterior. Lo importante era llevarse algo al estómago. Después, se vestía y salía a correr por las calles vacías, durante una hora o incluso dos algunas veces. Después, llegaría a casa, se ducharía y ya estaría dispuesto para el entrenamiento real en cualquier dojo.<br />
<br />
Sin embargo, aquel día, el entrenamiento en el dojo se postponía para otro momento, ya que aquel día... ¡Iba a pedir su primera misión! Si bien estaba más nervioso que de costumbre (Cosa bastante difícil), en el exterior parecía que controlaba todo, que no tenía ningún problema en presentarse en el dojo del Morikage para pedirle su primera misión. Que además... ¿Que tipo de misión le darían a un recién graduado? Kiozan quería luchar contra otros ninjas, vencer a "los malos" y convertirse en todo un héroe, pero sabía que eso no iba así, que le tocaría hacer misiones mucho más sencillitas al principio.<br />
<br />
Se puso por primera vez el uniforme de ninja de Kusagakure, equipándose posteriormente con todas sus herramientas y armas, se lavó los dientes y salió corriendo hacia el edificio del Morikage. Desde su casa se veía aquel enorme edificio, y es que era normal, era el más grande de toda la aldea. Años atrás aquello le hubiera sorprendido, pero ya estaba acostumbrado a este "nuevo mundo". Kiozan iba tan rápido que llegó al edificio en menos de diez minutos, para presentarse frente al mostrador, ignorando completamente si había más gente delante de él, dar un golpe en él y señalar con su dedo pulgar de la mano derecha su banda ninja de la aldea. <span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">-Ey, no se preocupen, ha llegado Kiozan. A partir de hoy, me encargaré de toda misión que se me encargue.-</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El joven de cabellos violetas se levantó como de costumbre con los primeros rayos del sol. A esa hora muy pocas personas osaban salir de su casa, y mucho menos para entrenar como hacía diariamente Kiozan. Su rutina consistía en comer cualquier cosa que encontrara por su pequeñísimo apartamento, ya fuera un tazón de leche, un trozo de pollo o incluso alguna que otra sobra de la cena del día anterior. Lo importante era llevarse algo al estómago. Después, se vestía y salía a correr por las calles vacías, durante una hora o incluso dos algunas veces. Después, llegaría a casa, se ducharía y ya estaría dispuesto para el entrenamiento real en cualquier dojo.<br />
<br />
Sin embargo, aquel día, el entrenamiento en el dojo se postponía para otro momento, ya que aquel día... ¡Iba a pedir su primera misión! Si bien estaba más nervioso que de costumbre (Cosa bastante difícil), en el exterior parecía que controlaba todo, que no tenía ningún problema en presentarse en el dojo del Morikage para pedirle su primera misión. Que además... ¿Que tipo de misión le darían a un recién graduado? Kiozan quería luchar contra otros ninjas, vencer a "los malos" y convertirse en todo un héroe, pero sabía que eso no iba así, que le tocaría hacer misiones mucho más sencillitas al principio.<br />
<br />
Se puso por primera vez el uniforme de ninja de Kusagakure, equipándose posteriormente con todas sus herramientas y armas, se lavó los dientes y salió corriendo hacia el edificio del Morikage. Desde su casa se veía aquel enorme edificio, y es que era normal, era el más grande de toda la aldea. Años atrás aquello le hubiera sorprendido, pero ya estaba acostumbrado a este "nuevo mundo". Kiozan iba tan rápido que llegó al edificio en menos de diez minutos, para presentarse frente al mostrador, ignorando completamente si había más gente delante de él, dar un golpe en él y señalar con su dedo pulgar de la mano derecha su banda ninja de la aldea. <span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">-Ey, no se preocupen, ha llegado Kiozan. A partir de hoy, me encargaré de toda misión que se me encargue.-</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Emboscada anunciada]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-emboscada-anunciada</link>
			<pubDate>Thu, 15 Jul 2021 22:30:29 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-emboscada-anunciada</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">No cobro esta misión</div>
    </div>
</div>
<br />
Había pasado exactamente un día desde su última misión, una que aunque fue bien sobre el papel, realmente lo dejó hecho polvo emocionalmente, así que decidió que necesitaba una misión que lo ayudase a pensar.<br />
<br />
Era de mañana, el momento del día en el que el joven Toshio acostumbraba hacer las cosas importantes, pero al contrario que el día anterior, esta vez sí que iba equipado para cualquier cosa que le echasen.<br />
<br />
Estaría mal que dijese que quería acción, pues eso significaba que habían problemas, pero la verdad es que aquel día prácticamente sentía que lo necesitaba.<br />
<br />
Al llegar al edificio, Toshio abrió la puerta y saludó como usualmente lo hacía antes de acercarse a solicitar una misión.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">No cobro esta misión</div>
    </div>
</div>
<br />
Había pasado exactamente un día desde su última misión, una que aunque fue bien sobre el papel, realmente lo dejó hecho polvo emocionalmente, así que decidió que necesitaba una misión que lo ayudase a pensar.<br />
<br />
Era de mañana, el momento del día en el que el joven Toshio acostumbraba hacer las cosas importantes, pero al contrario que el día anterior, esta vez sí que iba equipado para cualquier cosa que le echasen.<br />
<br />
Estaría mal que dijese que quería acción, pues eso significaba que habían problemas, pero la verdad es que aquel día prácticamente sentía que lo necesitaba.<br />
<br />
Al llegar al edificio, Toshio abrió la puerta y saludó como usualmente lo hacía antes de acercarse a solicitar una misión.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Ecdisis]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-ecdisis</link>
			<pubDate>Mon, 17 Aug 2020 11:41:52 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=5">Sasagani Yota</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-ecdisis</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Desde que la expedición de Kusagakure volvió de los dojos y, más concretamente de la batalla campal que se vivió allí tras la gran final mi madre estaba a la espera de una sola cosa, de que recibiera la dichosa llamada de la Morikage tal y como había dicho shiten que iba a recibir. cada día que alguien llamaba a la puerta de casa salía disparada en dirección a la puerta, esperando la susodicha llamada de Aburame Kintsugi. Aquel día, alguien llamó a la puerta durante las primeras horas de la mañana.</span><br />
<br />
<span style="color: turquoise;" class="mycode_color">— ¡Es Kintsugi-sama! Quiere verte en su despacho, vamos, date prisa —[color] dijo mi madre entre emocionado y exaltada.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El gran día había llegado. La verdad es que todos habíamos pensado acerca de aquel día. Yo me incluía. Me sentía culpable, de no haber hecho lo que hice en la pelea con Etsu-kun habría podido ser de ayuda cuando todo se fue a la puta en el estadio del Valle de los Dojos, aunque entonces aquel General de Kurama habría campado a sus anchas. En fin, era hora de afrontar lo que sí había pasado.</span><br />
<br />
[color=turquoise]— Intenta no enfadarla más, por favor, ¿vale?</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Alcé mi mano izquierda con su reciente ausencia tras el encuentro con aquel tipo.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Creo que debería darme las gracias por truncar los planes de ese cabrón. No te preocupes, todo irá bien</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Sonreí, alcé el pulgar de la mano izquierda y salí de casa para afrontar aquel encuentro. Era uno de aquellos días en los que uno no tiene ni la más remota idea de qué diantres acabaría pasando. Probablemente del viaje más largo hasta el dojo del Morikage, pero finalmente llegué. Como era costumbre últimamente, me dirigí al mostrador de la recepción.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Buenos días, Morikage-sama ha dicho que quería verme</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Desde que la expedición de Kusagakure volvió de los dojos y, más concretamente de la batalla campal que se vivió allí tras la gran final mi madre estaba a la espera de una sola cosa, de que recibiera la dichosa llamada de la Morikage tal y como había dicho shiten que iba a recibir. cada día que alguien llamaba a la puerta de casa salía disparada en dirección a la puerta, esperando la susodicha llamada de Aburame Kintsugi. Aquel día, alguien llamó a la puerta durante las primeras horas de la mañana.</span><br />
<br />
<span style="color: turquoise;" class="mycode_color">— ¡Es Kintsugi-sama! Quiere verte en su despacho, vamos, date prisa —[color] dijo mi madre entre emocionado y exaltada.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">El gran día había llegado. La verdad es que todos habíamos pensado acerca de aquel día. Yo me incluía. Me sentía culpable, de no haber hecho lo que hice en la pelea con Etsu-kun habría podido ser de ayuda cuando todo se fue a la puta en el estadio del Valle de los Dojos, aunque entonces aquel General de Kurama habría campado a sus anchas. En fin, era hora de afrontar lo que sí había pasado.</span><br />
<br />
[color=turquoise]— Intenta no enfadarla más, por favor, ¿vale?</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Alcé mi mano izquierda con su reciente ausencia tras el encuentro con aquel tipo.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Creo que debería darme las gracias por truncar los planes de ese cabrón. No te preocupes, todo irá bien</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Sonreí, alcé el pulgar de la mano izquierda y salí de casa para afrontar aquel encuentro. Era uno de aquellos días en los que uno no tiene ni la más remota idea de qué diantres acabaría pasando. Probablemente del viaje más largo hasta el dojo del Morikage, pero finalmente llegué. Como era costumbre últimamente, me dirigí al mostrador de la recepción.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Buenos días, Morikage-sama ha dicho que quería verme</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Oscura es la noche]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-oscura-es-la-noche</link>
			<pubDate>Fri, 31 Jul 2020 18:06:08 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-oscura-es-la-noche</guid>
			<description><![CDATA[Otro día, otra noche repleta de recuerdos horribles que jamás deberían repetirse. Hacía apenas un día que Toshio había completado su primera misión desde su regreso, y aunque no había ido precisamente como la seda, al menos había ido bastante bien.<br />
<br />
Hoy, en cambio el chico se levantó hiperventilando y aterrorizado, sudando frío en la oscuridad de su habitación. Vamos, lo más alejado a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">bastante bien</span> que podía estar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Solo era una pesadilla.</span> —Se dijo, mientras encendía con los dedos un par de velas en su habitación—. <span style="color: red;" class="mycode_color">Solo una pesadilla...</span><br />
<br />
Ahora que podía ver con algo de claridad, Toshio notó sus armas apoyadas en la pared de su habitación, recordándole que ayer había vuelto a ser ninja.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Por Yuki y por Tamao</span> —se dijo como un mantra, mientras las tomaba. Era por ellos por quienes él debía volver a ser quien era.<br />
<br />
Un par de horas más tarde, el chico volvía a encontrarse frente al Edificio de la Morikage, esta vez completamente equipado con su portaobjetos y sus dos espadas, dispuesto a solicitar otra misión.<br />
<br />
Respiró hondo antes de abrir la puerta del edificio.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Hola~</span> —Saludó mientras pasaba.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Otro día, otra noche repleta de recuerdos horribles que jamás deberían repetirse. Hacía apenas un día que Toshio había completado su primera misión desde su regreso, y aunque no había ido precisamente como la seda, al menos había ido bastante bien.<br />
<br />
Hoy, en cambio el chico se levantó hiperventilando y aterrorizado, sudando frío en la oscuridad de su habitación. Vamos, lo más alejado a <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">bastante bien</span> que podía estar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Solo era una pesadilla.</span> —Se dijo, mientras encendía con los dedos un par de velas en su habitación—. <span style="color: red;" class="mycode_color">Solo una pesadilla...</span><br />
<br />
Ahora que podía ver con algo de claridad, Toshio notó sus armas apoyadas en la pared de su habitación, recordándole que ayer había vuelto a ser ninja.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">— Por Yuki y por Tamao</span> —se dijo como un mantra, mientras las tomaba. Era por ellos por quienes él debía volver a ser quien era.<br />
<br />
Un par de horas más tarde, el chico volvía a encontrarse frente al Edificio de la Morikage, esta vez completamente equipado con su portaobjetos y sus dos espadas, dispuesto a solicitar otra misión.<br />
<br />
Respiró hondo antes de abrir la puerta del edificio.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Hola~</span> —Saludó mientras pasaba.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Acompañante discreto]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-acompanante-discreto</link>
			<pubDate>Mon, 27 Jul 2020 22:48:43 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-acompanante-discreto</guid>
			<description><![CDATA[Allí estaba él, de pie frente al edificio de la Morikage como otras tantas veces lo había estado en el pasado, con la muy ligera diferencia de que la última vez que había entrado allí era a otra persona a la que le pertenecía el asiento el asiento que se encontraba casi en lo más alto del edificio.<br />
<br />
El joven temblaba un poco de miedo y emoción. No, prácticamente solo de miedo mientras recordaba todo lo que había sucedido desde la última vez que el puso un pie en aquel edificio. Lo que le había sucedido a él, a Yuki, a su familia, a toda la aldea... y ahora él se metería en todo eso de nuevo.<br />
<br />
Negó con la cabeza. No. Nada de eso tenía por qué volver a suceder ¿no? Solo tenía que volver a ponerse en ello y pronto volvería a ser un héroe como lo solía y todo estaría bien, porque Yuki lo necesitaba. Todo estaría bien ¿verdad?<br />
<br />
<span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Todo estará bien»</span></span> se dijo. <span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Solo tienes que empezar de cero y dentro de nada volverás a ser el de antes. Ya lo dijo Tamao».</span></span><br />
<br />
Tomó aire y se relajó antes de abrir la puerta del edificio y pasar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Buenos días</span> —saludó al cruzar la puerta.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Allí estaba él, de pie frente al edificio de la Morikage como otras tantas veces lo había estado en el pasado, con la muy ligera diferencia de que la última vez que había entrado allí era a otra persona a la que le pertenecía el asiento el asiento que se encontraba casi en lo más alto del edificio.<br />
<br />
El joven temblaba un poco de miedo y emoción. No, prácticamente solo de miedo mientras recordaba todo lo que había sucedido desde la última vez que el puso un pie en aquel edificio. Lo que le había sucedido a él, a Yuki, a su familia, a toda la aldea... y ahora él se metería en todo eso de nuevo.<br />
<br />
Negó con la cabeza. No. Nada de eso tenía por qué volver a suceder ¿no? Solo tenía que volver a ponerse en ello y pronto volvería a ser un héroe como lo solía y todo estaría bien, porque Yuki lo necesitaba. Todo estaría bien ¿verdad?<br />
<br />
<span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Todo estará bien»</span></span> se dijo. <span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Solo tienes que empezar de cero y dentro de nada volverás a ser el de antes. Ya lo dijo Tamao».</span></span><br />
<br />
Tomó aire y se relajó antes de abrir la puerta del edificio y pasar.<br />
<br />
<span style="color: red;" class="mycode_color">—Buenos días</span> —saludó al cruzar la puerta.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Reforestación]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-reforestacion</link>
			<pubDate>Sat, 13 Jun 2020 00:36:01 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1049">Kurogane Toshio</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-reforestacion</guid>
			<description><![CDATA[Es extraño. ¿No creen? Toshio ni siquiera podía contar la cantidad de veces que había pasado por aquel edificio, y aún así casi le parecía la primera. Era como si a sus diecinueve años fuera un genin recién salido de la academia, aunque realmente en ese entonces no había mucho que lo separase de uno.<br />
<br />
Pero eso no era lo que hacía que estuviese nervioso realmente, sino saber que de entrar allí volvería a tomar el mismo camino en el que casi pierde la vida en primer lugar.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: crimson;" class="mycode_color">«Debo hacerlo si quiero ayudar a Yuki»</span></span> se dijo ¿Hace cuánto que no la veía?<br />
<br />
Luego de pensárselo dos veces, el Kurogane abrió la puerta del edificio y pasó. Si quería hacer algo, tenía que volver a ser lo que fue, pero para hacerlo antes tenía que volver a comenzar desde abajo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Es extraño. ¿No creen? Toshio ni siquiera podía contar la cantidad de veces que había pasado por aquel edificio, y aún así casi le parecía la primera. Era como si a sus diecinueve años fuera un genin recién salido de la academia, aunque realmente en ese entonces no había mucho que lo separase de uno.<br />
<br />
Pero eso no era lo que hacía que estuviese nervioso realmente, sino saber que de entrar allí volvería a tomar el mismo camino en el que casi pierde la vida en primer lugar.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: crimson;" class="mycode_color">«Debo hacerlo si quiero ayudar a Yuki»</span></span> se dijo ¿Hace cuánto que no la veía?<br />
<br />
Luego de pensárselo dos veces, el Kurogane abrió la puerta del edificio y pasó. Si quería hacer algo, tenía que volver a ser lo que fue, pero para hacerlo antes tenía que volver a comenzar desde abajo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Redención]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-redencion</link>
			<pubDate>Thu, 14 May 2020 01:22:42 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1">Sama-sama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-redencion</guid>
			<description><![CDATA[Hace apenas unos días se había celebrado la Primera Ronda del Torneo de los Dojos, Yota había estado en primera linea para el torneo. Hace unos días, el entonces shinobi de Kusagakure había estado en la sala de espera, esperando, valga la redundancia, a que empezase su combate. Ahora estaba de vuelta en su villa, antes que ningún compañero, antes incluso que la mismísima Morikage. Por orden expresa de la misma, se había visto a coger el primer tren a Kusagakure, despojado de su bandana y con un pesado deshonor a su espalda. <br />
<br />
Sin embargo, no todo estaba perdido. La Morikage estaba lejos de querer perder el talento que habitaba en sus ninjas. Uno de los chunnin que iba con él en el tren le informó de las ordenes que había dado Kintsugi-sama con respecto a su reincorporación al ejercito. Cuando llegase a la villa, sería un civil más, y permanecería así hasta que acabase el torneo y todo volviese a la normalidad. En ese instante, la Morikage evaluaría si devolverle o no la bandana y su puesto dentro de la villa como shinobi de Kusagakure. <br />
<br />
Yota debería empezar de nuevo. Cada día, a primera hora de la mañana, se presentaría ante los encargados del Edificio de la Morikage y solicitaría su misión. Obviamente, no iba  ser ninguna misión grandilocuente sobre cazar exiliados o derrotar a nadie. Serían misiones D, encargos cotidianos dentro de la villa o en sus cercanías. Esto sería una obligación hasta el día en que el torneo finalizase. Si sus resultados eran adecuados, podría contemplarse la posibilidad de devolverle su estatus. Si no se presentaba a su único deber o habían quejas recurrentes por parte de sus clientes, acabaría en la cárcel y su sentencia sería dura. <br />
<br />
Y así, amanecía el tercer día en la redención del senjutsero, tras haber tenido que limpiar unos dojos de cabo a rabo el primer día y pasear un total de cinco perros el segundo. ¿Qué le depararía el destino aquel tercer día?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hace apenas unos días se había celebrado la Primera Ronda del Torneo de los Dojos, Yota había estado en primera linea para el torneo. Hace unos días, el entonces shinobi de Kusagakure había estado en la sala de espera, esperando, valga la redundancia, a que empezase su combate. Ahora estaba de vuelta en su villa, antes que ningún compañero, antes incluso que la mismísima Morikage. Por orden expresa de la misma, se había visto a coger el primer tren a Kusagakure, despojado de su bandana y con un pesado deshonor a su espalda. <br />
<br />
Sin embargo, no todo estaba perdido. La Morikage estaba lejos de querer perder el talento que habitaba en sus ninjas. Uno de los chunnin que iba con él en el tren le informó de las ordenes que había dado Kintsugi-sama con respecto a su reincorporación al ejercito. Cuando llegase a la villa, sería un civil más, y permanecería así hasta que acabase el torneo y todo volviese a la normalidad. En ese instante, la Morikage evaluaría si devolverle o no la bandana y su puesto dentro de la villa como shinobi de Kusagakure. <br />
<br />
Yota debería empezar de nuevo. Cada día, a primera hora de la mañana, se presentaría ante los encargados del Edificio de la Morikage y solicitaría su misión. Obviamente, no iba  ser ninguna misión grandilocuente sobre cazar exiliados o derrotar a nadie. Serían misiones D, encargos cotidianos dentro de la villa o en sus cercanías. Esto sería una obligación hasta el día en que el torneo finalizase. Si sus resultados eran adecuados, podría contemplarse la posibilidad de devolverle su estatus. Si no se presentaba a su único deber o habían quejas recurrentes por parte de sus clientes, acabaría en la cárcel y su sentencia sería dura. <br />
<br />
Y así, amanecía el tercer día en la redención del senjutsero, tras haber tenido que limpiar unos dojos de cabo a rabo el primer día y pasear un total de cinco perros el segundo. ¿Qué le depararía el destino aquel tercer día?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(B) Las bandanas perdidas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-b-las-bandanas-perdidas</link>
			<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 12:32:21 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=5">Sasagani Yota</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-b-las-bandanas-perdidas</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Después de todo el follón de Jurete, la muerte del Morikage, su funeral, el interrogatorio con la tal Aburame Kintsugi... Había llegado el momento de ponerse de nuevo a trabajar para la aldea. Venían tiempos difíciles para todo kusajin, así que era uno de esos momentos en el que uno debía sobreponerse a la situación, tomar el toro por los cuernos  y ofrecer su mejor versión.<br />
<br />
Todo ello era lo que me había conducido hasta allí, el mismísimo edificio del Morikage, aquel imponente dojo que se alzaba  en aquel recóndito lugar del norte de Ōnindo. <br />
<br />
<span style="color: crimson; font-style: italic;">«Allá vamos de nuevo»</span><br />
<br />
Con decisión crucé el umbral de la puerta para acceder al interior. Los que estuvieran en su interior podrían ver a aquel gennin que compartió muchas vivencias con mayor traidor de la Kusagakure moderna, Eikyuu Juro, que hasta hacía unas semanas era el jinchuriki de la aldea. Lucía pantalones largos y negros, así como una camiseta de manga larga roja y encima de ella una negra con el símbolo de la Kuromiböjin a su espalda, la cual tenía una capucha también negra que llevaba puesta. Mi trenza caía por mi hombro izquierdo, inspirado por la elegancia con la cual la nueva Morikage lucía la suya. Realmente deseaba convertirme en alguien importante para aquella mujer y, por consecuencia, para Kusagakure. Convertirme en alguien que pudiese cambiar las cosas.<br />
<br />
Pero lo que más ansiaba era descubrir la verdad. Toda la verdad.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Hola, ¿tienes trabajo para mí?</span><br />
<br />
Kumopansa descendió de un salto hasta el escritorio de la mesa de la recepción en la que estaba solicitando una nueva misión con la que servir a los míos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Después de todo el follón de Jurete, la muerte del Morikage, su funeral, el interrogatorio con la tal Aburame Kintsugi... Había llegado el momento de ponerse de nuevo a trabajar para la aldea. Venían tiempos difíciles para todo kusajin, así que era uno de esos momentos en el que uno debía sobreponerse a la situación, tomar el toro por los cuernos  y ofrecer su mejor versión.<br />
<br />
Todo ello era lo que me había conducido hasta allí, el mismísimo edificio del Morikage, aquel imponente dojo que se alzaba  en aquel recóndito lugar del norte de Ōnindo. <br />
<br />
<span style="color: crimson; font-style: italic;">«Allá vamos de nuevo»</span><br />
<br />
Con decisión crucé el umbral de la puerta para acceder al interior. Los que estuvieran en su interior podrían ver a aquel gennin que compartió muchas vivencias con mayor traidor de la Kusagakure moderna, Eikyuu Juro, que hasta hacía unas semanas era el jinchuriki de la aldea. Lucía pantalones largos y negros, así como una camiseta de manga larga roja y encima de ella una negra con el símbolo de la Kuromiböjin a su espalda, la cual tenía una capucha también negra que llevaba puesta. Mi trenza caía por mi hombro izquierdo, inspirado por la elegancia con la cual la nueva Morikage lucía la suya. Realmente deseaba convertirme en alguien importante para aquella mujer y, por consecuencia, para Kusagakure. Convertirme en alguien que pudiese cambiar las cosas.<br />
<br />
Pero lo que más ansiaba era descubrir la verdad. Toda la verdad.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Hola, ¿tienes trabajo para mí?</span><br />
<br />
Kumopansa descendió de un salto hasta el escritorio de la mesa de la recepción en la que estaba solicitando una nueva misión con la que servir a los míos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Nueva era]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-nueva-era</link>
			<pubDate>Wed, 15 Jan 2020 20:37:42 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=987">Aburame Kintsugi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-nueva-era</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;"><div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px;  width: auto;"><input type="button" class="button spoiler-button-noname" style="font-weight: bold;" value="Mostrar/Ocultar" /></div><div class="quotecontent"><div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Soy Ayame, tomo esto con hueco de narrador.</div></div></div>
<br />
<br />
<br />
Era una mañana gris e inusualmente fría en una aldea tropical como era Kusagakure. Los copos de nieve caían, delicados como flores de cerezo pero fríos como el aliento de la muerte, y terminaban posándose en el suelo. No llegarían a cuajar, pues morían en forma de agua antes de poder hacerlo. <br />
<br />
No habían pasado más que un par de semanas desde el funeral oficial de Moyashi Kenzou y desde que Aburame Kintsugi había tomado su sombrero y había sido declarada oficialmente como su sucesora, la Cuarta Morikage. Pero, lejos de celebraciones y de escuchar salvas hacia la nueva Morikage, las calles estaban sumidas en un silencio sepulcral. Ninguna voz se elevaba por encima de otra. El miedo por lo sucedido, después de que su propio Jinchūriki le arrebatara la vida a Moyashi Kenzou; y la tristeza por la pérdida de alguien tan querido y alabado por todos, invadían el ambiente como una niebla densa e invisible, pero tan perceptible como tantáculos de angustia que impedían casi respirar.<br />
<br />
<span style="color: mediumorchid; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Nunca creí que me nombrarías Kage a mí... No por encima de Hana. Pero nunca habría querido que llegara así...</span>»</span><br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">Haced llamar a Sasagani Yota</span> —ordenó Kintsugi, que observaba su legado, la aldea de Kusagakure, desde los enormes ventanales del despacho.<br />
<br />
A sus espaldas, un shinobi con una máscara de zorro asintió y se desvaneció en apenas un parpadeo.<br />
<br />
Pocas cosas habían cambiado en aquel lugar. Era como si Kenzou fuera a regresar en cualquier momento, desnudo de la cintura para arriba por haber estado entrenando en la azotea bajo el frío del invierno. Pero había dado su vida para proteger a la aldea de la destrucción, y gracias a él no habían tenido que lamentar pérdidas humanas ni materiales. La única diferencia; era, sin embargo, era que su retrato colgaba ahora de la pared junto a sus predecesores. Un retrato de él sonriente y cariñoso, como siempre lo había estado. Y justo debajo de su marco, su espada predilecta, el legendario filo Kubikiribōchō, como una silenciosa amenaza que clamaba venganza. Kintsugi no había tenido la osadía de cambiar nada más.<br />
<br />
<br />
<br />
<div align="center"><div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; font-size: 15px"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">. . .</span></div></div>
<br />
<br />
<br />
Pocos minutos después, varios golpes insistieron en la puerta de los Sasagani:<br />
<br />
—<span style="color: orange;" class="mycode_color">¡Sasagani Yota, Yondaime Morikage exige tu presencia en su despacho inmediatamente!</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;"><div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px;  width: auto;"><input type="button" class="button spoiler-button-noname" style="font-weight: bold;" value="Mostrar/Ocultar" /></div><div class="quotecontent"><div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Soy Ayame, tomo esto con hueco de narrador.</div></div></div>
<br />
<br />
<br />
Era una mañana gris e inusualmente fría en una aldea tropical como era Kusagakure. Los copos de nieve caían, delicados como flores de cerezo pero fríos como el aliento de la muerte, y terminaban posándose en el suelo. No llegarían a cuajar, pues morían en forma de agua antes de poder hacerlo. <br />
<br />
No habían pasado más que un par de semanas desde el funeral oficial de Moyashi Kenzou y desde que Aburame Kintsugi había tomado su sombrero y había sido declarada oficialmente como su sucesora, la Cuarta Morikage. Pero, lejos de celebraciones y de escuchar salvas hacia la nueva Morikage, las calles estaban sumidas en un silencio sepulcral. Ninguna voz se elevaba por encima de otra. El miedo por lo sucedido, después de que su propio Jinchūriki le arrebatara la vida a Moyashi Kenzou; y la tristeza por la pérdida de alguien tan querido y alabado por todos, invadían el ambiente como una niebla densa e invisible, pero tan perceptible como tantáculos de angustia que impedían casi respirar.<br />
<br />
<span style="color: mediumorchid; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Nunca creí que me nombrarías Kage a mí... No por encima de Hana. Pero nunca habría querido que llegara así...</span>»</span><br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">Haced llamar a Sasagani Yota</span> —ordenó Kintsugi, que observaba su legado, la aldea de Kusagakure, desde los enormes ventanales del despacho.<br />
<br />
A sus espaldas, un shinobi con una máscara de zorro asintió y se desvaneció en apenas un parpadeo.<br />
<br />
Pocas cosas habían cambiado en aquel lugar. Era como si Kenzou fuera a regresar en cualquier momento, desnudo de la cintura para arriba por haber estado entrenando en la azotea bajo el frío del invierno. Pero había dado su vida para proteger a la aldea de la destrucción, y gracias a él no habían tenido que lamentar pérdidas humanas ni materiales. La única diferencia; era, sin embargo, era que su retrato colgaba ahora de la pared junto a sus predecesores. Un retrato de él sonriente y cariñoso, como siempre lo había estado. Y justo debajo de su marco, su espada predilecta, el legendario filo Kubikiribōchō, como una silenciosa amenaza que clamaba venganza. Kintsugi no había tenido la osadía de cambiar nada más.<br />
<br />
<br />
<br />
<div align="center"><div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; font-size: 15px"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">. . .</span></div></div>
<br />
<br />
<br />
Pocos minutos después, varios golpes insistieron en la puerta de los Sasagani:<br />
<br />
—<span style="color: orange;" class="mycode_color">¡Sasagani Yota, Yondaime Morikage exige tu presencia en su despacho inmediatamente!</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¡Qué calor!]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-que-calor</link>
			<pubDate>Fri, 14 Jun 2019 00:30:33 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=8">Eikyuu Juro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-que-calor</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;"> Como ya tengo abierta una misión,  que quede constancia de que en esta no cobraré ^^  </div>
    </div>
</div>
<br />
Las calles de Kusagakure permanecían más que calmadas.  Era la tarde de un día veraniego, y el calor parecía gobernar con puño de hierro por aquella zona. El chico caminaba tranquilamente, vistiendo su  chaleco (con disgusto, puesto que el calor no le sentaba bien), y por debajo, su camisa verde holgada. Juro estiraba de su cuello disimuladamente cuando no había nadie mirando, en busca de algo de aire. Los pergaminos que colgaban de su cintura tampoco ayudaban...<br />
<br />
<span style="color: gold; font-style: italic;">«Ser ninja da mucho calor »</span> — protestó para sí.  Podría quitarse el chaleco y ya esta, pero se resistía a hacerlo. Iba al edificio del Morikage, y quería estar formal.<br />
<br />
Finalmente, tras bordar la esquina, llegó al susodicho edificio. Había tenido algún pequeño problema, pero como siempre, el bien triunfaba y había conseguido reconducirse.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Veamos que hay hoy por aquí </span> — murmuró para sí. <br />
<br />
Entró al edificio, con paso decidido. Dio un par de pasos, y se presentó, como tantas otras veces había hecho, en la recepción, para saludar a la persona que estaría encargada.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenas tardes </span>— murmuró, con una reverencia —. <span style="color: green;" class="mycode_color"> Soy Eikyu Juro, Jounin de la villa. Vengo a solicitar una misión. </span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;"> Como ya tengo abierta una misión,  que quede constancia de que en esta no cobraré ^^  </div>
    </div>
</div>
<br />
Las calles de Kusagakure permanecían más que calmadas.  Era la tarde de un día veraniego, y el calor parecía gobernar con puño de hierro por aquella zona. El chico caminaba tranquilamente, vistiendo su  chaleco (con disgusto, puesto que el calor no le sentaba bien), y por debajo, su camisa verde holgada. Juro estiraba de su cuello disimuladamente cuando no había nadie mirando, en busca de algo de aire. Los pergaminos que colgaban de su cintura tampoco ayudaban...<br />
<br />
<span style="color: gold; font-style: italic;">«Ser ninja da mucho calor »</span> — protestó para sí.  Podría quitarse el chaleco y ya esta, pero se resistía a hacerlo. Iba al edificio del Morikage, y quería estar formal.<br />
<br />
Finalmente, tras bordar la esquina, llegó al susodicho edificio. Había tenido algún pequeño problema, pero como siempre, el bien triunfaba y había conseguido reconducirse.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Veamos que hay hoy por aquí </span> — murmuró para sí. <br />
<br />
Entró al edificio, con paso decidido. Dio un par de pasos, y se presentó, como tantas otras veces había hecho, en la recepción, para saludar a la persona que estaría encargada.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenas tardes </span>— murmuró, con una reverencia —. <span style="color: green;" class="mycode_color"> Soy Eikyu Juro, Jounin de la villa. Vengo a solicitar una misión. </span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Sí, Daimyō-sama]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-si-daimyo-sama</link>
			<pubDate>Mon, 29 Apr 2019 18:36:06 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=598">Moyashi Kenzou</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-si-daimyo-sama</guid>
			<description><![CDATA[El Morikage, Moyashi Kenzou, inclinó la tetera sobre su taza para servirse. El líquido, humeante y casi al punto de ebullición, como a él le gustaba, llenó el recipiente amenazando con derretirlo, pero no fue rival para su esófago, que aguantó el tipo bastante bien cuando, inmediatamente después de dejar la tetera en su sitio, Kenzou dio un buen sorbo.<br />
<br />
—<span style="color: seagreen;" class="mycode_color">Ahhhh</span> —disfrutó—<span style="color: seagreen;" class="mycode_color">, así me gusta, bien caliente.</span> —Sí, sin duda hoy sus ayudantes le habían preparado el té bien. ¡Menudos pusilánimes! ¡El día anterior se habían quejado de que no podían ni transportarlo al despacho de lo caliente que estaba! "Pues cógelo del asa", había dicho él, con una risotada. Esa mañana había comprendido que ese no era el problema: sino que pecaban de piel sensible. ¡Bah! Había que tener la piel curtida, veterana, como la tenía él. ¡No tan fina como para quemarse con una simple tetera! ¡Lo que había que vivir!<br />
<br />
Volvió a fijar la vista en el peculiar pergamino que había desplegado sobre el escritorio. Porque aquella no era una mañana cualquiera, no. Pocas veces se recibía una petición tan curiosa como aquella.<br />
<br />
Pero había que responder a ella, claro.<br />
<br />
Por eso había hecho llamar a dos de sus mejores ninjas: Sasagani Yota y Eikyu Juro. Ellos serían los encargados de llevar acabo aquella tarea. De hecho, hacía un buen rato ya que los había hecho llamar...  debían de estar a punto de aparecer por la puerta. Si no, ¡iba a tener que ir a buscarlos él mismo!<br />
<br />
Nah, no haría falta. Eran un poco vagos. ¡Pero diligentes! Sus ninjas. Se merecían lo mejor. Kenzou sonrió, y colocó bien las tazas que había reservado para ellos, que estaban torcidas.<br />
<br />
<span style="color: seagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Así, con las dos asas hacia la derecha. Sí señor.</span>»</span><br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Narrador" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Daruu. Hueco de rol normal.</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El Morikage, Moyashi Kenzou, inclinó la tetera sobre su taza para servirse. El líquido, humeante y casi al punto de ebullición, como a él le gustaba, llenó el recipiente amenazando con derretirlo, pero no fue rival para su esófago, que aguantó el tipo bastante bien cuando, inmediatamente después de dejar la tetera en su sitio, Kenzou dio un buen sorbo.<br />
<br />
—<span style="color: seagreen;" class="mycode_color">Ahhhh</span> —disfrutó—<span style="color: seagreen;" class="mycode_color">, así me gusta, bien caliente.</span> —Sí, sin duda hoy sus ayudantes le habían preparado el té bien. ¡Menudos pusilánimes! ¡El día anterior se habían quejado de que no podían ni transportarlo al despacho de lo caliente que estaba! "Pues cógelo del asa", había dicho él, con una risotada. Esa mañana había comprendido que ese no era el problema: sino que pecaban de piel sensible. ¡Bah! Había que tener la piel curtida, veterana, como la tenía él. ¡No tan fina como para quemarse con una simple tetera! ¡Lo que había que vivir!<br />
<br />
Volvió a fijar la vista en el peculiar pergamino que había desplegado sobre el escritorio. Porque aquella no era una mañana cualquiera, no. Pocas veces se recibía una petición tan curiosa como aquella.<br />
<br />
Pero había que responder a ella, claro.<br />
<br />
Por eso había hecho llamar a dos de sus mejores ninjas: Sasagani Yota y Eikyu Juro. Ellos serían los encargados de llevar acabo aquella tarea. De hecho, hacía un buen rato ya que los había hecho llamar...  debían de estar a punto de aparecer por la puerta. Si no, ¡iba a tener que ir a buscarlos él mismo!<br />
<br />
Nah, no haría falta. Eran un poco vagos. ¡Pero diligentes! Sus ninjas. Se merecían lo mejor. Kenzou sonrió, y colocó bien las tazas que había reservado para ellos, que estaban torcidas.<br />
<br />
<span style="color: seagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Así, con las dos asas hacia la derecha. Sí señor.</span>»</span><br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Narrador" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Daruu. Hueco de rol normal.</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Se avecinan tiempos oscuros]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-se-avecinan-tiempos-oscuros</link>
			<pubDate>Thu, 22 Nov 2018 22:15:15 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=8">Eikyuu Juro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-se-avecinan-tiempos-oscuros</guid>
			<description><![CDATA[Juro corrió. Corrió todo lo que pudo con sus ya menos endebles piernas. No podía pararse a pensar en todo lo que había pasado, ni en cómo había regresado a la villa, con el corazón en un puño, sintiéndose perseguido por un enemigo invisible, pero igual de amenazante, como la gacela y el león. Un león había empezado a perseguirle, en alguna parte del mundo.<br />
<br />
Llegó a la villa. Respiró. Pasó por casa durante unos minutos, para evitar desfallecer y avisó a Datsue de que había llegado sano y salvo, a través de su sello (del cuál, probablemente, tendría que informar).<br />
<br />
Finalmente, y listo, Juro reanudó la carrera, y ésta vez, llegó al edificio del Morikage. Estaba sudado, no había dormido bien, y tenía un aspecto francamente horrible.<br />
<br />
<span style="color: gold; font-style: italic;">« Tengo información importante. Información importante para la aldea, para el mundo. Debe saberlo cuanto antes »</span> — El miedo a ser cogido y ser capturado dentro de su bijuu había sido lo que le había dominado, pero ahora había otro miedo más grande: si era capturado, no podría informar de todo lo que había ocurrido. La información se perdería, y todo dependería de Datsue.<br />
<br />
Se acercó a la mesa. Trató de mantener las formas, aunque se veía claramente que estaba preocupado e impaciente.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenas tardes. Necesito hablar con Kenzou-sama. Es un asunto de máxima urgencia </span> — dijo Juro, con un tono serio y preocupado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Juro corrió. Corrió todo lo que pudo con sus ya menos endebles piernas. No podía pararse a pensar en todo lo que había pasado, ni en cómo había regresado a la villa, con el corazón en un puño, sintiéndose perseguido por un enemigo invisible, pero igual de amenazante, como la gacela y el león. Un león había empezado a perseguirle, en alguna parte del mundo.<br />
<br />
Llegó a la villa. Respiró. Pasó por casa durante unos minutos, para evitar desfallecer y avisó a Datsue de que había llegado sano y salvo, a través de su sello (del cuál, probablemente, tendría que informar).<br />
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Finalmente, y listo, Juro reanudó la carrera, y ésta vez, llegó al edificio del Morikage. Estaba sudado, no había dormido bien, y tenía un aspecto francamente horrible.<br />
<br />
<span style="color: gold; font-style: italic;">« Tengo información importante. Información importante para la aldea, para el mundo. Debe saberlo cuanto antes »</span> — El miedo a ser cogido y ser capturado dentro de su bijuu había sido lo que le había dominado, pero ahora había otro miedo más grande: si era capturado, no podría informar de todo lo que había ocurrido. La información se perdería, y todo dependería de Datsue.<br />
<br />
Se acercó a la mesa. Trató de mantener las formas, aunque se veía claramente que estaba preocupado e impaciente.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenas tardes. Necesito hablar con Kenzou-sama. Es un asunto de máxima urgencia </span> — dijo Juro, con un tono serio y preocupado.]]></content:encoded>
		</item>
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