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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Torre de Ocio]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 12:42:32 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[Brotes verdes]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-brotes-verdes</link>
			<pubDate>Tue, 12 Jan 2021 12:37:58 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=5">Sasagani Yota</a>]]></dc:creator>
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			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Voy a tomar esta trama en el hueco para nuevos usuarios</div>
    </div>
</div>
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Era el principio del verano y allí me encontraba, en aquel torreón, rodeado de gente y locales. Sin lugar a dudas el centro neurálgico de la aldea, donde más kusajin por metro cuadrado había en todo Ōnindo. Probablemente, el único lugar en el que Kumopansa pasaba desapercibida mientras descansaba encima de mi cabeza. Los niños con los que me cruzaban, incluso, se la miraban con ganas de jugar mientras que el arácnido se mostraba tenso ante sus miradas que, a su entender, se antojaban diabólicas. <br />
<br />
Dimos con un local que solíamos visitar. El Yugo del lechugo se llamaba y no era otra cosa que un local en el que tomarte un buen refrigerio o alguna tapita para llenar el hueco de la muela. En aquella ocasión sería un refresco de frambuesa con dos pajitas, una para mí y la otra para mi fiel compañera. Nos acercamos hasta una de las vallas que daban a una de aquellas plazas multiusos que en el caso de los ninja como yo y Kumopansa servían para entrenar y, en algún que otro momento del año, para hacer alguna exhibición a los habitantes de Kusagakure.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Echaré de menos estos ratos, te lo juro</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No hubo respuesta, pero supe que Kumopansa también los iba a echar de menos. No obstante, había fecha de regreso. Tras el entrenamiento en el Valle Aodori regresaríamos a la aldea.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Voy a tomar esta trama en el hueco para nuevos usuarios</div>
    </div>
</div>
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Era el principio del verano y allí me encontraba, en aquel torreón, rodeado de gente y locales. Sin lugar a dudas el centro neurálgico de la aldea, donde más kusajin por metro cuadrado había en todo Ōnindo. Probablemente, el único lugar en el que Kumopansa pasaba desapercibida mientras descansaba encima de mi cabeza. Los niños con los que me cruzaban, incluso, se la miraban con ganas de jugar mientras que el arácnido se mostraba tenso ante sus miradas que, a su entender, se antojaban diabólicas. <br />
<br />
Dimos con un local que solíamos visitar. El Yugo del lechugo se llamaba y no era otra cosa que un local en el que tomarte un buen refrigerio o alguna tapita para llenar el hueco de la muela. En aquella ocasión sería un refresco de frambuesa con dos pajitas, una para mí y la otra para mi fiel compañera. Nos acercamos hasta una de las vallas que daban a una de aquellas plazas multiusos que en el caso de los ninja como yo y Kumopansa servían para entrenar y, en algún que otro momento del año, para hacer alguna exhibición a los habitantes de Kusagakure.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Echaré de menos estos ratos, te lo juro</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">No hubo respuesta, pero supe que Kumopansa también los iba a echar de menos. No obstante, había fecha de regreso. Tras el entrenamiento en el Valle Aodori regresaríamos a la aldea.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La danza del viento]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-la-danza-del-viento</link>
			<pubDate>Tue, 13 Aug 2019 16:37:02 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-la-danza-del-viento</guid>
			<description><![CDATA[<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">»Espacio para usuarios nuevos«</span></div>
<br />
Era una tarde tranquila de Entretiempo. El viento había llevado algunas hojas secas a la plazuela donde se encontraba Ranko, en la Torre de Ocio, y las hacía bailar. Ranko solía evitar ir a la Torre sola, pero tal parecía que la estación había calmado los ánimos de los habitantes de Kusagakure, y no había muchas personas por los alrededores.<br />
<br />
Vestía una blusa de largas y anchas mangas, mucho más casual que su usual atuendo de combate. Su pantalón, sin embargo, era del mismo estilo de artista marcial de siempre. La chica de la trenza llevaba una flauta de madera a sus labios y soplaba, moviendo suavemente sus dedos. La plazuela se llenaba entonces de una melodía lenta.<br />
<br />
Hacía mucho que no practicaba la flauta, y aquél era el lugar perfecto: una hermosa vista a la aldea, pocas personas pasando por los pasillos de la torre, una temperatura agradable y solo el viento haciéndole compañía en la plazuela.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Pocas veces se siente una paz así…"</span> pensó, mientras paraba y regresaba al inicio de su canción para ensayarla de nuevo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">»Espacio para usuarios nuevos«</span></div>
<br />
Era una tarde tranquila de Entretiempo. El viento había llevado algunas hojas secas a la plazuela donde se encontraba Ranko, en la Torre de Ocio, y las hacía bailar. Ranko solía evitar ir a la Torre sola, pero tal parecía que la estación había calmado los ánimos de los habitantes de Kusagakure, y no había muchas personas por los alrededores.<br />
<br />
Vestía una blusa de largas y anchas mangas, mucho más casual que su usual atuendo de combate. Su pantalón, sin embargo, era del mismo estilo de artista marcial de siempre. La chica de la trenza llevaba una flauta de madera a sus labios y soplaba, moviendo suavemente sus dedos. La plazuela se llenaba entonces de una melodía lenta.<br />
<br />
Hacía mucho que no practicaba la flauta, y aquél era el lugar perfecto: una hermosa vista a la aldea, pocas personas pasando por los pasillos de la torre, una temperatura agradable y solo el viento haciéndole compañía en la plazuela.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">"Pocas veces se siente una paz así…"</span> pensó, mientras paraba y regresaba al inicio de su canción para ensayarla de nuevo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Taijutsu al aire libre]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-taijutsu-al-aire-libre</link>
			<pubDate>Thu, 18 Oct 2018 01:36:33 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Aoshin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-taijutsu-al-aire-libre</guid>
			<description><![CDATA[No había tenido la oportunidad de recorrer el lugar a profundidad, siempre que venia era solo para realizar uno de mis pasatiempos: observar. Sea lo que fuese, nada era especialmente relevante o de mi preferencia, un gato tratando de robar comida de un puesto, las personas caminando de un lado a otro, los detalles en los edificios cercanos. Quia para muchos parecería que estaba perdiendo el tiempo, pero un shinobi tenia que ser buen observador, claro que mi intención no era entrenar, que ese argumento me sirviera para continuar con mi pasatiempo si alguien preguntaba, era solo una feliz coincidencia "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Aunque no me caería mal un entrenamiento físico</span>"<br />
<br />
Tenia entendido que algunos shinobi entrenaban en el lugar, pero nunca se me había ocurrido hacerlo, no me sentía muy cómodo practicando ninjutsu en dicho lugar, pero quizá algo de taijutsu no seria mala idea, por supuesto no era algo en lo que tenia un especial interés, mucho menos planeaba especializarme en ello ni de cerca, pero no estaba demás "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">No siempre podre usar esto</span>" Pense sujetando el abanico detras de mi espalda por algunos instantes.<br />
<br />
Tras pensarlo por algunos minutos decidí ir a ver alguna de las plazas exteriores, con suerte encontraría a algún compañero de mi nivel para practicar y con mas suerte seria a alguien a quien pudiese manejar "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Qiza sea mala idea ir a buscar pelea si no estoy se humor</span>" Probablemente lo era "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Pero supongo que tendré que ponerme de humor luego del primer golpe</span>"]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[No había tenido la oportunidad de recorrer el lugar a profundidad, siempre que venia era solo para realizar uno de mis pasatiempos: observar. Sea lo que fuese, nada era especialmente relevante o de mi preferencia, un gato tratando de robar comida de un puesto, las personas caminando de un lado a otro, los detalles en los edificios cercanos. Quia para muchos parecería que estaba perdiendo el tiempo, pero un shinobi tenia que ser buen observador, claro que mi intención no era entrenar, que ese argumento me sirviera para continuar con mi pasatiempo si alguien preguntaba, era solo una feliz coincidencia "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Aunque no me caería mal un entrenamiento físico</span>"<br />
<br />
Tenia entendido que algunos shinobi entrenaban en el lugar, pero nunca se me había ocurrido hacerlo, no me sentía muy cómodo practicando ninjutsu en dicho lugar, pero quizá algo de taijutsu no seria mala idea, por supuesto no era algo en lo que tenia un especial interés, mucho menos planeaba especializarme en ello ni de cerca, pero no estaba demás "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">No siempre podre usar esto</span>" Pense sujetando el abanico detras de mi espalda por algunos instantes.<br />
<br />
Tras pensarlo por algunos minutos decidí ir a ver alguna de las plazas exteriores, con suerte encontraría a algún compañero de mi nivel para practicar y con mas suerte seria a alguien a quien pudiese manejar "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Qiza sea mala idea ir a buscar pelea si no estoy se humor</span>" Probablemente lo era "<span style="color: mediumpurple;" class="mycode_color">Pero supongo que tendré que ponerme de humor luego del primer golpe</span>"]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Semillas del pasado]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-semillas-del-pasado</link>
			<pubDate>Mon, 04 Dec 2017 20:00:46 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=5">Sasagani Yota</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-semillas-del-pasado</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Desde aquel lugar uno podía sentirse como un halcón buscando a su presa. precisamente aquel animal eran uno de los principales depredadores de mi nueva familia, todo muy irónico...<br />
<br />
Había posado mi trasero sobre la barandilla que protegía a los transeúntes del precipicio, observando la aldea en su día a día. Gente yendo de ahí para allá en las calles de Kusagakure, gente que me miraba raro y alguna anciana sorprendida que me dirigía alguna que otra mirada de confusión al verme enfrentando a la mismísima gravedad y tentando a la suerte.<br />
<br />
No estaba haciendo nada especial, solo observar mientras mi cabeza daba vueltas y pensaba un montón de cosas a la vez y ninguna al mismo tiempo. Kumopansa yacía, también observadora, sobre mi cabeza, totalmente aburrida. sus fauces desprendían algún que otro bostezo.</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— Oye, colega, esto es demasiado aburrido. Vayamos a hacer algo antes de que me caiga de puro sueño</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Ssssh —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">la silencié en cuanto rompió el silencio y toda concentración</span> <span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Disfruta del silencio y de la tranquilidad que ofrece la aldea</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La brisa removía mi trenza, la cual daba ligeros golpecitos en mi espalda.</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— Pfff</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Desde aquel lugar uno podía sentirse como un halcón buscando a su presa. precisamente aquel animal eran uno de los principales depredadores de mi nueva familia, todo muy irónico...<br />
<br />
Había posado mi trasero sobre la barandilla que protegía a los transeúntes del precipicio, observando la aldea en su día a día. Gente yendo de ahí para allá en las calles de Kusagakure, gente que me miraba raro y alguna anciana sorprendida que me dirigía alguna que otra mirada de confusión al verme enfrentando a la mismísima gravedad y tentando a la suerte.<br />
<br />
No estaba haciendo nada especial, solo observar mientras mi cabeza daba vueltas y pensaba un montón de cosas a la vez y ninguna al mismo tiempo. Kumopansa yacía, también observadora, sobre mi cabeza, totalmente aburrida. sus fauces desprendían algún que otro bostezo.</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— Oye, colega, esto es demasiado aburrido. Vayamos a hacer algo antes de que me caiga de puro sueño</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Ssssh —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">la silencié en cuanto rompió el silencio y toda concentración</span> <span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Disfruta del silencio y de la tranquilidad que ofrece la aldea</span><br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">La brisa removía mi trenza, la cual daba ligeros golpecitos en mi espalda.</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— Pfff</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) ¡Dangoman!]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-dangoman</link>
			<pubDate>Sat, 12 Aug 2017 11:42:42 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=8">Eikyuu Juro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-dangoman</guid>
			<description><![CDATA[Juro salió de casa, con apremió. Su estómago se agitaba; el corazón le latía a mil por hora. Hoy era el día en que iba a realizar una misión<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Venga, Gen. Tenemos que hacerla bien </span> — murmuró, mientras recorría las calles de Kusagakure.<br />
<br />
Ya era hora de que actuase por su cuenta. No podía andar esperando a que le llamasen para realizar trabajos. Tal y como había pensado, un marionetista necesitaba dinero. Y la única manera de lograr dinero aquí era haciendo misiones. Así que allá iba. Rumbo al edificio del Morikage.<br />
<br />
Este edificio consistía en un gran dojo de varios pisos de altura. Juro se recordaba así mismo de pequeño, observandolo y admirandolo por igual. Ahora iba a entrar. Se ajustó la lona — por primera vez, lamentó entrar como un jorobado a un lugar tan importante —, el portaobjetos, y sobretodo, la bandana en la frente. Tras eso, entró.<br />
<br />
Entró, tratando de disimular el nerviosismo que sentía. Iba a ver su kage. Probablemente.<br />
<br />
Tras hacerlo, se dirigía a la secretaría más cercana e informaría al que estuviese presente de su objetivo.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenos días. Soy Eikyu Juro, genin de la aldea </span> — explicó, con una sonrisa nerviosa —. <span style="color: green;" class="mycode_color">  Vengo a solicitar una misión. </span><br />
<br />
Supuso que estando solo y con su poca experiencia, sería una misión de rango D. No le importaba; 500 ryos estaban bien para empezar, y quería hacer muchas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Juro salió de casa, con apremió. Su estómago se agitaba; el corazón le latía a mil por hora. Hoy era el día en que iba a realizar una misión<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Venga, Gen. Tenemos que hacerla bien </span> — murmuró, mientras recorría las calles de Kusagakure.<br />
<br />
Ya era hora de que actuase por su cuenta. No podía andar esperando a que le llamasen para realizar trabajos. Tal y como había pensado, un marionetista necesitaba dinero. Y la única manera de lograr dinero aquí era haciendo misiones. Así que allá iba. Rumbo al edificio del Morikage.<br />
<br />
Este edificio consistía en un gran dojo de varios pisos de altura. Juro se recordaba así mismo de pequeño, observandolo y admirandolo por igual. Ahora iba a entrar. Se ajustó la lona — por primera vez, lamentó entrar como un jorobado a un lugar tan importante —, el portaobjetos, y sobretodo, la bandana en la frente. Tras eso, entró.<br />
<br />
Entró, tratando de disimular el nerviosismo que sentía. Iba a ver su kage. Probablemente.<br />
<br />
Tras hacerlo, se dirigía a la secretaría más cercana e informaría al que estuviese presente de su objetivo.<br />
<br />
<span style="color: green;" class="mycode_color"> — Buenos días. Soy Eikyu Juro, genin de la aldea </span> — explicó, con una sonrisa nerviosa —. <span style="color: green;" class="mycode_color">  Vengo a solicitar una misión. </span><br />
<br />
Supuso que estando solo y con su poca experiencia, sería una misión de rango D. No le importaba; 500 ryos estaban bien para empezar, y quería hacer muchas.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Me lo dijo un cantinero de Kusa]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-me-lo-dijo-un-cantinero-de-kusa</link>
			<pubDate>Thu, 29 Jun 2017 08:39:16 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=562">Haru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-me-lo-dijo-un-cantinero-de-kusa</guid>
			<description><![CDATA[Un día normal de primavera, las pequeñas hojas rosadas adornando el suelo de las calles, la suave brisa refrescante que apacigua los potentes rayos ultravioletas expedidos por el astro mayor que ilumina todo Ōnindo, los ninjas de Uzushiogakure mezclados con los civiles que repletan las calles de la aldea shinobi perteneciente al país de la Espiral, que provocan un bullicio imposible de ignorar se pasean por las calles realizando sus tareas diarias.<br />
<br />
Sí, eso le habría gustado estar presenciando al Uzureño, pero para su desgracia, el lugar donde se encontraba, no se parecía a la descripción antes nombrada, todo era verde, todas casas de madera, y la única diferencia que salvaba al lugar de ser un monótono montón de edificios exactamente iguales en medio de un bosque, era un par de lugares que destacaban por su altura, pero el resto parecían una copia de la primera edificación de la aldea.<br />
<br />
Ashito se encontraba atravesando las calles de Kusagakure, paso a paso buscando encontrar lo que buscaba desde que ingreso en la academia, tuvo suerte de poder ingresar a la villa, ya que lo hizo acompañado de un residente de la aldea, de otra forma nunca habría logrado atravesar las puertas de semejante lugar, el completo crédito de poder continuar con su búsqueda se lo debía a Nonoha, sin ella jamás habría ingresado a la aldea oculta entre las hiervas, de hecho, ni siquiera habría podido encontrarla, tenía antecedentes de no tener muy buena orientación, por lo que nunca podría haber encontrado la fortaleza shinobi del país del Bosque.<br />
<br />
El joven había tomado varias precauciones para pasar desapercibido, no quería recibir miradas indeseadas todo el tiempo por ser un forastero de la villa, por lo que al salir de la casa en la que se encontraba unas horas atrás, se quitó su bandana del cinturón para poder pasar como un civil más de la aldea.<br />
<br />
Sabía que era lo que tenía que encontrar, pero no sabía por dónde empezar a buscar, no podía ir preguntando persona por persona si conocían a alguien con el apellido que tanto odiaba, aunque por cómo iba la situación, probablemente terminaría haciéndolo, después de todo, que otra forma tendría un analfabeto de encontrar a alguien, incluso si hubiera un directorio donde consultar, sería inútil porque no sabe leer.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Un lugar donde conozcan a todos, un lugar donde concurran la mayoría de las personas, mmm…&gt;&gt;</span> el joven Uzureño pensaba y pensaba tratando de hallar la forma de iniciar su búsqueda, sabia que seguro alguien de aquí debería conocerlos, pero, la pregunta era ¿Quién?<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¡Ya lo sé!-</span> exclamo de repente el muchacho llamando la atención de varias personas en las calles de la aldea<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Una taberna, ahí va mucha gente, y los taberneros saben todo sobre sus aldeas-</span> agrego ignorando las peculiares miradas que eran dirigidas hacia su persona comenzando a correr en busca del lugar mencionado.<br />
<br />
<div align="center">Varias horas después…</div>
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¡Mierda! Porque todo aquí es tan monótono, acabo de pasar por aquí hace unos instante, como demonios puede ser que después de buscar por horas no pueda encontrar una maldita taberna-</span> los humos del chico ya se habían ido hasta las nubes casi podía verse el vapor salir por arriba de su cabeza, estaba cansado sediento y para colmo no se había saciado cuando comió antes, por lo que ahora tenía hambre nuevamente.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Talvez debería volver a casa-</span> pensó desanimado y sin tener ni una sola pista de su objetivo.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Oye niño-</span> llamo un hombre desde la entrada de su casa, el sol ya se había puesto y la aldea se había teñido de oscuridad, siendo iluminada levemente por las luces procedentes de las casas que bordeaban las calles<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Que estás haciendo? hace rato que te veo dando vueltas por aquí y me estas empezando a cabrear, ¿debo recordarte que estas en una aldea repleta de shinobis?, si estás pensando en saquear algún lugar, te advierto que te ira mal, no sé de donde vengas, pero no te conviene realizar vandalismo aquí-</span> agrego el hombre con cara de pocos amigos, el tipo era bastante alto llegando rozar el metro noventa, su cuerpo parecía bastante entrenado, por lo que podía deducir que se trataba de ninja fuera de servicio, en su cara se mostraban unos grandes ojos café marcados por un ceño fruncido que mostraban una gran molestia, pero lo que más llamaba la atención del Uzureño, no era ni su altura ni sus palabras, le inquietaba el hecho de que la mitad de su rostro parecía marchitado, su color era más rojizo que las otras partes de su piel, sin duda había tenido sus buena experiencias, ya que la quemadura de su rostro descendía hasta su cuello perdiéndose entre sus ropas.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Como demonios se dio cuenta que no soy de aquí…&gt;&gt;</span> pensó mientras examinaba las palabras del sujeto<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Ah, ya entiendo, dedujo que al dar tantas vueltas por el mismo lugar, no conozco la aldea, nada fuera de la verdad, aunque no tiene por qué creer que soy un ladrón, no he hecho nada sospechoso, al menos que dar vueltas por horas por el mismo lugar sea sospechoso…&gt;&gt;</span> una gota de sudor se resbalo por su nuca cuando comprendió en la situación que se encontraba el shinobi de Kusa y como había llegado a esa conclusión.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Lo siento, no quería molestarlo, no soy ningún ladrón ni estoy pensando en hacer ningún acto de vandalismo, es solo que como dedujo, no soy de aquí y no se hacia dónde debo ir-</span> exclamo con mucho respeto hacia el shinobi para evitar tener algún problema.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Supongamos que lo que dices es cierto, no me interesa lo que hagas, pero ya estoy cansado de verte por aquí, te daré algunas indicaciones para no volverte a ver, ¿hacia dónde quieres ir?-</span> pregunto desganado, aunque sin quitar su cara de odio a la humanidad.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Estoy buscando una taberna, nece…</span><br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Una taberna, siendo tan pequeño? ¿Y dices que no eres un vándalo?-</span> interrumpió el hombre dando un paso al frente como quien se prepara para atrapar a alguien.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, no, no es que esté buscando la taberna en sí, es que necesito encontrar a alguien, y estoy seguro de que en una taberna lo conocerán, no soy ningún vándalo de verdad no quiero problemas aquí-</span> contesto exaltado el joven por las sospechas del Kusareño<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;¿De verdad parezco un maleante?&gt;&gt;</span> pensó decepcionado por la forma en que estaba siendo tratado, nunca lo habían tratado como a un maleante, es más, por su apariencia, siempre lo habían tratado como a un niño inocente<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Parece que en el mundo de los shinobis no puedes fiarte de nadie, bueno, al menos él no lo hace&gt;&gt;</span><br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Ok, no te creo una palabra de lo que dices, pero supongo que no puedo obligarte a irte de la aldea solo por mis sospechas, te guiare hasta la taberna, pero no te separaras ni un segundo de mí, no confió en ti, y estoy seguro que harás algo que perjudique a la aldea, me recuerdas a esos malditos de Uzushiogakure, vamos-</span> exclamo el hombre comenzando a caminar a un paso bastante acelerado.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- E-está bien-</span> respondió el niño bastante intimidado por el shinobi que tenía en frente<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; La intuición de este tipo es increíble, menos mal que guarde mi banda&gt;&gt;</span> pensó observando su mochila con una sonrisa bastante nerviosa.<br />
<br />
El paso del ninja mayor era muy rápido, y contando las largas piernas del hombre, se hacía un paso casi imposible de seguir para Ashito caminando, por lo que el Uzureño lo seguía a trote a sus espaldas.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-Eh, disculpe, ¿hasta dónde tenemos que ir?-</span> pregunto el peliazabache algo agitado por el trote luego de varios minutos de seguirlo en línea recta.<br />
<br />
El Kusareño se mantuvo en silencio evitando responder al niño, aunque luego se arrepentiría ya que el Uzureño comenzó a preguntar una y otra vez lo mismo.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Oiga señor, ¿hasta dónde tenemos que ir?, señor, señor, ¿falta mucho para llegar? oiga, oiga, señor ¿en dónde queda la taberna?-</span> a cada una de las preguntas una vena se marcaba más y más en la frente del ninja, hasta que ya no aguanto más.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¡¡¡Ya cállate o te matare maldito niño!!! ¿Ves esa torre grande de ahí? Es en donde se encuentran todos los locales de comida bebidas o cualquier cosa que quieras comprar, ya te dije hasta donde vamos, ¡Ahora cierra la boca o yo te la cerrare! ¿Entendido?-</span> tras la gran respuesta del shinobi, el mismo acelero aún más el paso dejando atrás al impactado peliazabache, quien se sorprendió por la reacción del ninja de la hierba, y se vio obligado a realizar una carrera para alcanzar a quien casi le había provocado un infarto instantes atrás.<br />
<br />
Solo pasaron unos minutos hasta que llegaron a la torre del ocio, habrían tardado más, pero debido al acelerado paso del Kusareño, se ahorraron varios minutos para llegar.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Es aquí, ven te llevare hasta una buena taberna, no vaya a ser que entres en un lugar de mala muerte y termines desapareciendo-</span> comento el hombre dando el primer paso para ingresar en la torre.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-Eh, ¿Qué? Desapareciendo, que clase de torre es esta, ¿no se supone que es una aldea shinobi? Debería estar más protegida que cualquier otro lugar-</span> exclamo claramente asustado por las palabras del adjunto.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No a estas horas, sin contar que la gente de aquí sabe a dónde debe o no meterse, en todo lugar hay algo oculto que escapa a las manos de la ley, no existe la paz o la justicia absoluta, eso es solo una ilusión, al menos mientras existamos los shinobis, la paz nunca será absoluta-</span> al decir esas palabras su ceño seguía fruncido, pero no tanto como antes, podía notarse la diferencia entre su cara con molestia o la que llevaba ahora que era un tanto seria.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Pienso diferente-</span> respondió el Uzureño colocando una cara seria al igual el shinobi de Kusa<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Somos nosotros quienes fracturamos el mundo, seamos o no shinobis, el mundo seguiría igual o peor, las cosas no cambiaran solo porque dejen de existir los ninjas, es más, el mundo necesita las sombras, todo se basa en equilibrio, no existirían héroes si no hubieran villanos, es la misma luz la que provoca la sombra, no hay nada que no tenga un contrario, demasiado dulce te empalada, demasiado salado te lastima, el punto está en encontrar el equilibrio, los ninjas son los que actúan en las sombras, lo que hacen los trabajos que otros no pueden hacer, sin los ninjas el mundo viviría de guerra en guerra, es gracias a los ninjas que se logró esta paz, aunque sea temporal, creo que estas menospreciando mucho nuestra profesión.</span><br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Nuestra profesión?-</span> pregunto el hombre colocando una diabólica mirada en el Uzureño.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- B-bueno, nu-nuestra, tu profesión, en cierta forma, ¿no todos somos shinobis? Después de todo, quien no tiene algo oculto en las sombras, o quien no ha hecho algo sin esperar ningún crédito, ¿eso no lo hacen los ninjas?-</span> respondió trabándose varias veces pensando en cómo arreglar la que se había mandado.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¡JAJAJA!-</span> la risa podía oírse en casi toda la torre del ocio, parecía haber escuchado al mejor cómico del mundo decir el chiste más recordado en la historia<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No te preocupes, hace mucho que deduje que eras un shinobi, no parecías ser un vándalo, solo te acompañe porque no creía que un ninja que oculta su bandana hiciera algo bueno en una aldea ajena, jaja, ya me estas empezando a caer bien, tu lógica no está nada mal, talvez si estoy menospreciando un poco nuestra profesión-</span> incluso riéndose, su ceño fruncido no desaparecía, su temperamento seguramente no era nada sencillo de controlar.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¿Eh? ¿Todo el tiempo supiste que era un ninja? Tienes idea de cuánto me costó idear esa excusa, casi siento que se me revienta la cabeza-</span> reclamo el niño haciendo pucheros con su boca.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Jajaja, se nota que pensar no es lo tuyo-</span> respondió el mayor colocando su mano sobre la cabeza del chico<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Ah, por cierto, olvide presentarme, soy Shiratori Kuma-</span> exclamo el mismo extendiendo la mano hacia el Uzureño.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-  Yo soy Kurusu Ashito-</span> correspondió el joven al saludo, aun con un leve recelo por lo que le había hecho.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Oye, que me estés comenzando a caer bien, no significa que confié en ti, es más, ahora que confirmo que eres un shinobi, puedes estar seguro que no te quitare el ojo de encima mientras estés en la aldea-</span> claro, podrá caerle bien todo lo que quieras, pero en el mundo shinobi, el único que cree completamente en alguien, es el antiguo Hokage de la hoja.<br />
<br />
Los pasos habían bajado el ritmo al ingresar en la torre, por lo que tardaron algunos minutos más en llegar al lugar a donde estaba siendo guiado el Kurusu, la puerta estaba algo gastada, incluso había partes astilladas, el ninja tomo la perilla la giro y empujo hacia adelante, el lugar era muy oscuro, un repugnante olor a alcohol y otras sustancias salieron de adentro, inundando su nariz de un aroma que para alguien que jamás había probado una gota de alcohol, era nauseabundo.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Demonios, si me trajo aquí porque no quería fuera a un lugar de mala muerte, no quiero ni imaginarme como sería un lugar de mala muerte&gt;&gt;</span> pensó dudando si entrar o no, Kuma ya había ingresado sin siquiera mirar en su dirección<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Ah, tendré que aguantarme, yo elegí venir aquí&gt;&gt;.</span><br />
<br />
Shiratori se dirigió directo a la barra, la cual se encontraba al final de la habitación a unos 5 metros de la entrada y pidió un trago, parecía que había olvidado el porqué de su presencia ahí. Con un gran suspiro, Ashito ingreso al lugar siguiendo los pasos del quemado y se colocó en la barra a un metro del shinobi.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- ¿Qué haces aquí? Este lugar no es para niños-</span> expreso el cantinero llamando la atención del Kurusu, Shiratori de verdad parecía haber olvidado que vino con él, ya que a pesar de estar a solo un metro de distancia, lo ignoraba totalmente, como si hubiera ido a beber después de un mal día.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, yo, estoy buscando a alguien-</span> pregunto el chico algo inseguro por la apariencia del lugar, era una taberna común y corriente, solo que Ashito nunca había estado en una y no se imaginaba un lugar tan lúgubre.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Pues estas en el lugar equivocado, esto no es una oficina de atención al público, nada aquí es gratis, si quieres una conversación, compra algo-</span> las palabras frías y secas del cantinero le hicieron ver que al parecer ya había dicho esa frase muchas veces, por lo que seguramente tendría la información que buscaba.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, ¿tiene algo sin alcohol?-</span> pregunto algo avergonzado, las tabernas son famosas por vender alcohol, y él va a una a comprar algo sin alcohol, tiene mucha lógica.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Agua-</span> respondió el hombre con una irónica sonrisa mientras fajinaba un jarro de vidrio.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Muy bien, deme cualquier cosa, de todas formas no planeo tomarlo-</span> expreso el Uzureño empezando a cansarse de la actitud del cantinero.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Aquí tienes, son 50 ryos-</span> claro, un niño jamás sabría de tragos, por lo que el tipo, sirvió el trago más barato cobrándole como el más caro, aunque a Ashito no le importo, 50 ryos no eran nada si lograba conseguir alguna pista de paradero de su familia, por lo que pago sin rechistar.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¿Ahora me dirás lo que quiero saber?</span> indago el joven guardando su monedero nuevamente donde estaba.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Si lo sé, no tengo ningún inconveniente-</span> respondió el hombre poniendo más atención en la palabras del chico.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Necesito saber cualquier cosa que sepas sobre la familia Yoshimitsu-</span> soltó sin morderse la lengua y sin importarle nada más que eso.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">-Oh, hace mucho que no oía ese apellido, si los conozco, aunque abandonaron Kusa hace bastante, para ser exactos, 15 años atrás, no se si lo que escuche es cierto, pero se escucharon rumores de que la familia volvería a unirse-</span> con cada palabra el ceño de Ashito se fruncía más y más, aunque no entendía ni un pimiento a que se refería con volverse a unir.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- A que te refieres con volverse a unir-</span> interrumpió el joven tratando de quitar sus dudas.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- De verdad no sabes nada ¿verdad?, la familia Yoshimitsu es más antigua incluso que los años que lleva el tratado de paz entre las tres naciones, eran un clan con mucha influencia en la aldea de la hierba antes de lo sucedido en el valle del fin, cuando las 5 grandes naciones cayeron, el poder del país del bosque se fue fortaleciendo, y a su vez disminuyendo el de la familia Yoshimitsu, aun después de que se formara el tratado de paz, el clan aun tenia gran autoridad en el país, pero con el pasar del tiempo, sus riquezas se fueron reduciendo y su autoridad disminuyendo, provocando así, que el clan se dividiera en dos, hubo algunas batallas internas para definir el control de la familia, aunque todo lo hacían a escondidas del Morikage, no querían involucrar a la aldea en asuntos del clan, luego de algunos años de discrepancia entre ambas partes, la mitad de la familia se mudó al país de la Espiral, donde se establecieron y fueron creciendo al servicio de Uzushiogakure, después de la separación, todo el asunto fue informado a la aldea, no muchos se enteraron, pero ni te imaginarias lo que las personas pueden decir estando ebrias-</span> una leve sonrisa salió de la boca del castaño que atendía la taberna mientras llevaba un trago a su boca<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Bueno, que mas, ah, ya se, al parecer la parte del clan de la Espiral quiso unir fuerzas con un clan que estaba empezando a crecer  y hacerse famoso en el país del fuego, Kursu o Krusu, algo así, pero algo salió mal, y todo el clan fue completamente aniquilado.</span><br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-¿Qué? E-eso es imposible, no puede haber sido aniquilado-</span> interrumpió muy alterado el Kurusu tratando de hallar alguna explicación al asunto.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Oye, oye, no me interrumpas, la historia aun no acaba, no fue completamente aniquilado, quedaron los miembros más fuertes, ellos regresaron aquí, y pidieron ayuda a la otra mitad, podrían no vivir juntos, pero aun así, parece que aun llevan algo de compasión por su familia, 10 años, eso se tardaron en localizar a los responsables de la aniquilación, actualmente, la totalidad del clan Yoshimitsu se encuentra luchando contra el clan Kurusu en el país del fuego. Bueno, eso es todo lo que se, apenas si se algo, ja, tienes suerte de que me haya interesado la historia, dicen que luego de que acabe la batalla el clan volverá a ser uno solo-</span> Ashito solo se quedó sentado con la vista hacia abajo y luego con una sonrisa algo oscura sujetó el vaso que le habían servido y se lo tomo de un trago.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Puaj, esto es asqueroso, como puede gustarles esto-</span> exclamo el Uzureño tosiendo y sujetando su garganta<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, gracias-</span> vocifero entrecortándose con la tos para luego girar y dirigirse hacia afuera siendo seguido por Shiratori.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">-¿Y? ¿Conseguiste lo que buscabas?-</span> pregunto el shinobi colocándose a su lado.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Si, y con creces-</span> respondió sin siquiera dirigirle la mirada <span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Con esto estoy mucho más cerca, ya falta menos, Madre, Padre, ya falta poco, podrán descansar en paz&gt;&gt;</span> pensó mientras salía de la gran torre para dirigirse hacia la salida de la aldea.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No creo que sea buena idea el irte a estas horas, podrás ser un ninja, pero créeme cuando te digo que los bandidos de por aquí no son nada débiles-</span> comento el quemado mirando en la dirección contraria<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Eso de allá, es una posada, podrás pasar la noche ahí-</span> acoto mientras señalaba con su dedo el lugar que indicaba.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Muchas gracias por todo, Shiratori-san-</span> el joven se puso en marcha hacia la posada indicada dejando al shinobi de Kusa parado sobre la calle mientras lo veía marchar, desde que había escuchado la historia del cantinero, la actitud del niño había cambiado drásticamente, era mucho más sombría que el Ninja que lo observaba, incluso podría llegar a causar miedo.<br />
<br />
<div align="center">***</div>
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Ahh… al fin en casa-</span> Exclamo parado frente a la puerta de Uzushiogakure, habían pasado poco más de un mes desde su partida, por lo que la alegría que recorría su cuerpo en ese momento no tenía comparación, había pasado por muchas cosas, desorientaciones, asaltos, peleas, visitas a desconocidos, entre otras, pero, al menos, había logrado cumplir con el objetivo del viaje, y eso lo tenía más que satisfecho, tenía unas ganas incontrolables de volver a ver a su hermana<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;¿Estará preocupada por mí?, hace más de un mes que no me ve, estoy seguro que saltara de alegría al verme&gt;&gt;</span> el joven ingreso y se dirigió directo hacia jardín de los cerezos, donde siempre entrenaban después de la academia, y allí estaba, su cabello castaño seguía igual, parecía que no había pasado ni un día desde que se había ido, en la plataforma donde siempre lo esperaba se encontraba entrenando su ninjutsu, de verdad era habilidosa, seguramente se convertiría en una kunoichi más poderosa que él, estaba completamente orgulloso de ella.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Sakura, ya regrese-</span> exclamo a un lado de la plataforma.<br />
<br />
Sus ojos se iluminaron, comenzaron a brillar de tal forma que los rayos del sol rebotaban en ellos y encandilaban a quien la mirara, ceso su entrenamiento y entrecerró los ojos para poder vislumbrar a quien la hablaba, ya que el sol le impedía poder ver con libertad en su dirección.<br />
<br />
<span style="color: pink;" class="mycode_color">-¿Ashito?-</span> pregunto la castaña dirigiéndose a la orilla de la plataforma, mientras se iba acercando el ceño de la niña se entrecerraba, sus puños se tensaron y comenzó a correr en su dirección, Ashito, esperando una cálida bienvenida de su hermana, abrió los brazos y cerró los ojos, para después sentir una fuerte patada en su barbilla.<br />
<br />
<span style="color: pink;" class="mycode_color">- Idiota, porque te tardaste tanto, ni siquiera fuiste a una misión, estoy segura-</span> cada una de las palabras iba acompañada de un golpe de la niña, mientras él comenzaba a correr tratando de esquivarla<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Estoy en casa&gt;&gt;</span> pensó mientras corría desesperadamente por todas las plataformas, sin duda alguna, no hay nada como estar en casa.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Un día normal de primavera, las pequeñas hojas rosadas adornando el suelo de las calles, la suave brisa refrescante que apacigua los potentes rayos ultravioletas expedidos por el astro mayor que ilumina todo Ōnindo, los ninjas de Uzushiogakure mezclados con los civiles que repletan las calles de la aldea shinobi perteneciente al país de la Espiral, que provocan un bullicio imposible de ignorar se pasean por las calles realizando sus tareas diarias.<br />
<br />
Sí, eso le habría gustado estar presenciando al Uzureño, pero para su desgracia, el lugar donde se encontraba, no se parecía a la descripción antes nombrada, todo era verde, todas casas de madera, y la única diferencia que salvaba al lugar de ser un monótono montón de edificios exactamente iguales en medio de un bosque, era un par de lugares que destacaban por su altura, pero el resto parecían una copia de la primera edificación de la aldea.<br />
<br />
Ashito se encontraba atravesando las calles de Kusagakure, paso a paso buscando encontrar lo que buscaba desde que ingreso en la academia, tuvo suerte de poder ingresar a la villa, ya que lo hizo acompañado de un residente de la aldea, de otra forma nunca habría logrado atravesar las puertas de semejante lugar, el completo crédito de poder continuar con su búsqueda se lo debía a Nonoha, sin ella jamás habría ingresado a la aldea oculta entre las hiervas, de hecho, ni siquiera habría podido encontrarla, tenía antecedentes de no tener muy buena orientación, por lo que nunca podría haber encontrado la fortaleza shinobi del país del Bosque.<br />
<br />
El joven había tomado varias precauciones para pasar desapercibido, no quería recibir miradas indeseadas todo el tiempo por ser un forastero de la villa, por lo que al salir de la casa en la que se encontraba unas horas atrás, se quitó su bandana del cinturón para poder pasar como un civil más de la aldea.<br />
<br />
Sabía que era lo que tenía que encontrar, pero no sabía por dónde empezar a buscar, no podía ir preguntando persona por persona si conocían a alguien con el apellido que tanto odiaba, aunque por cómo iba la situación, probablemente terminaría haciéndolo, después de todo, que otra forma tendría un analfabeto de encontrar a alguien, incluso si hubiera un directorio donde consultar, sería inútil porque no sabe leer.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Un lugar donde conozcan a todos, un lugar donde concurran la mayoría de las personas, mmm…&gt;&gt;</span> el joven Uzureño pensaba y pensaba tratando de hallar la forma de iniciar su búsqueda, sabia que seguro alguien de aquí debería conocerlos, pero, la pregunta era ¿Quién?<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¡Ya lo sé!-</span> exclamo de repente el muchacho llamando la atención de varias personas en las calles de la aldea<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Una taberna, ahí va mucha gente, y los taberneros saben todo sobre sus aldeas-</span> agrego ignorando las peculiares miradas que eran dirigidas hacia su persona comenzando a correr en busca del lugar mencionado.<br />
<br />
<div align="center">Varias horas después…</div>
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¡Mierda! Porque todo aquí es tan monótono, acabo de pasar por aquí hace unos instante, como demonios puede ser que después de buscar por horas no pueda encontrar una maldita taberna-</span> los humos del chico ya se habían ido hasta las nubes casi podía verse el vapor salir por arriba de su cabeza, estaba cansado sediento y para colmo no se había saciado cuando comió antes, por lo que ahora tenía hambre nuevamente.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Talvez debería volver a casa-</span> pensó desanimado y sin tener ni una sola pista de su objetivo.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Oye niño-</span> llamo un hombre desde la entrada de su casa, el sol ya se había puesto y la aldea se había teñido de oscuridad, siendo iluminada levemente por las luces procedentes de las casas que bordeaban las calles<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Que estás haciendo? hace rato que te veo dando vueltas por aquí y me estas empezando a cabrear, ¿debo recordarte que estas en una aldea repleta de shinobis?, si estás pensando en saquear algún lugar, te advierto que te ira mal, no sé de donde vengas, pero no te conviene realizar vandalismo aquí-</span> agrego el hombre con cara de pocos amigos, el tipo era bastante alto llegando rozar el metro noventa, su cuerpo parecía bastante entrenado, por lo que podía deducir que se trataba de ninja fuera de servicio, en su cara se mostraban unos grandes ojos café marcados por un ceño fruncido que mostraban una gran molestia, pero lo que más llamaba la atención del Uzureño, no era ni su altura ni sus palabras, le inquietaba el hecho de que la mitad de su rostro parecía marchitado, su color era más rojizo que las otras partes de su piel, sin duda había tenido sus buena experiencias, ya que la quemadura de su rostro descendía hasta su cuello perdiéndose entre sus ropas.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Como demonios se dio cuenta que no soy de aquí…&gt;&gt;</span> pensó mientras examinaba las palabras del sujeto<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Ah, ya entiendo, dedujo que al dar tantas vueltas por el mismo lugar, no conozco la aldea, nada fuera de la verdad, aunque no tiene por qué creer que soy un ladrón, no he hecho nada sospechoso, al menos que dar vueltas por horas por el mismo lugar sea sospechoso…&gt;&gt;</span> una gota de sudor se resbalo por su nuca cuando comprendió en la situación que se encontraba el shinobi de Kusa y como había llegado a esa conclusión.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Lo siento, no quería molestarlo, no soy ningún ladrón ni estoy pensando en hacer ningún acto de vandalismo, es solo que como dedujo, no soy de aquí y no se hacia dónde debo ir-</span> exclamo con mucho respeto hacia el shinobi para evitar tener algún problema.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Supongamos que lo que dices es cierto, no me interesa lo que hagas, pero ya estoy cansado de verte por aquí, te daré algunas indicaciones para no volverte a ver, ¿hacia dónde quieres ir?-</span> pregunto desganado, aunque sin quitar su cara de odio a la humanidad.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Estoy buscando una taberna, nece…</span><br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Una taberna, siendo tan pequeño? ¿Y dices que no eres un vándalo?-</span> interrumpió el hombre dando un paso al frente como quien se prepara para atrapar a alguien.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, no, no es que esté buscando la taberna en sí, es que necesito encontrar a alguien, y estoy seguro de que en una taberna lo conocerán, no soy ningún vándalo de verdad no quiero problemas aquí-</span> contesto exaltado el joven por las sospechas del Kusareño<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;¿De verdad parezco un maleante?&gt;&gt;</span> pensó decepcionado por la forma en que estaba siendo tratado, nunca lo habían tratado como a un maleante, es más, por su apariencia, siempre lo habían tratado como a un niño inocente<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Parece que en el mundo de los shinobis no puedes fiarte de nadie, bueno, al menos él no lo hace&gt;&gt;</span><br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Ok, no te creo una palabra de lo que dices, pero supongo que no puedo obligarte a irte de la aldea solo por mis sospechas, te guiare hasta la taberna, pero no te separaras ni un segundo de mí, no confió en ti, y estoy seguro que harás algo que perjudique a la aldea, me recuerdas a esos malditos de Uzushiogakure, vamos-</span> exclamo el hombre comenzando a caminar a un paso bastante acelerado.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- E-está bien-</span> respondió el niño bastante intimidado por el shinobi que tenía en frente<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; La intuición de este tipo es increíble, menos mal que guarde mi banda&gt;&gt;</span> pensó observando su mochila con una sonrisa bastante nerviosa.<br />
<br />
El paso del ninja mayor era muy rápido, y contando las largas piernas del hombre, se hacía un paso casi imposible de seguir para Ashito caminando, por lo que el Uzureño lo seguía a trote a sus espaldas.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-Eh, disculpe, ¿hasta dónde tenemos que ir?-</span> pregunto el peliazabache algo agitado por el trote luego de varios minutos de seguirlo en línea recta.<br />
<br />
El Kusareño se mantuvo en silencio evitando responder al niño, aunque luego se arrepentiría ya que el Uzureño comenzó a preguntar una y otra vez lo mismo.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Oiga señor, ¿hasta dónde tenemos que ir?, señor, señor, ¿falta mucho para llegar? oiga, oiga, señor ¿en dónde queda la taberna?-</span> a cada una de las preguntas una vena se marcaba más y más en la frente del ninja, hasta que ya no aguanto más.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¡¡¡Ya cállate o te matare maldito niño!!! ¿Ves esa torre grande de ahí? Es en donde se encuentran todos los locales de comida bebidas o cualquier cosa que quieras comprar, ya te dije hasta donde vamos, ¡Ahora cierra la boca o yo te la cerrare! ¿Entendido?-</span> tras la gran respuesta del shinobi, el mismo acelero aún más el paso dejando atrás al impactado peliazabache, quien se sorprendió por la reacción del ninja de la hierba, y se vio obligado a realizar una carrera para alcanzar a quien casi le había provocado un infarto instantes atrás.<br />
<br />
Solo pasaron unos minutos hasta que llegaron a la torre del ocio, habrían tardado más, pero debido al acelerado paso del Kusareño, se ahorraron varios minutos para llegar.<br />
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<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Es aquí, ven te llevare hasta una buena taberna, no vaya a ser que entres en un lugar de mala muerte y termines desapareciendo-</span> comento el hombre dando el primer paso para ingresar en la torre.<br />
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<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-Eh, ¿Qué? Desapareciendo, que clase de torre es esta, ¿no se supone que es una aldea shinobi? Debería estar más protegida que cualquier otro lugar-</span> exclamo claramente asustado por las palabras del adjunto.<br />
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<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No a estas horas, sin contar que la gente de aquí sabe a dónde debe o no meterse, en todo lugar hay algo oculto que escapa a las manos de la ley, no existe la paz o la justicia absoluta, eso es solo una ilusión, al menos mientras existamos los shinobis, la paz nunca será absoluta-</span> al decir esas palabras su ceño seguía fruncido, pero no tanto como antes, podía notarse la diferencia entre su cara con molestia o la que llevaba ahora que era un tanto seria.<br />
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<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Pienso diferente-</span> respondió el Uzureño colocando una cara seria al igual el shinobi de Kusa<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Somos nosotros quienes fracturamos el mundo, seamos o no shinobis, el mundo seguiría igual o peor, las cosas no cambiaran solo porque dejen de existir los ninjas, es más, el mundo necesita las sombras, todo se basa en equilibrio, no existirían héroes si no hubieran villanos, es la misma luz la que provoca la sombra, no hay nada que no tenga un contrario, demasiado dulce te empalada, demasiado salado te lastima, el punto está en encontrar el equilibrio, los ninjas son los que actúan en las sombras, lo que hacen los trabajos que otros no pueden hacer, sin los ninjas el mundo viviría de guerra en guerra, es gracias a los ninjas que se logró esta paz, aunque sea temporal, creo que estas menospreciando mucho nuestra profesión.</span><br />
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<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¿Nuestra profesión?-</span> pregunto el hombre colocando una diabólica mirada en el Uzureño.<br />
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<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- B-bueno, nu-nuestra, tu profesión, en cierta forma, ¿no todos somos shinobis? Después de todo, quien no tiene algo oculto en las sombras, o quien no ha hecho algo sin esperar ningún crédito, ¿eso no lo hacen los ninjas?-</span> respondió trabándose varias veces pensando en cómo arreglar la que se había mandado.<br />
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<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- ¡JAJAJA!-</span> la risa podía oírse en casi toda la torre del ocio, parecía haber escuchado al mejor cómico del mundo decir el chiste más recordado en la historia<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No te preocupes, hace mucho que deduje que eras un shinobi, no parecías ser un vándalo, solo te acompañe porque no creía que un ninja que oculta su bandana hiciera algo bueno en una aldea ajena, jaja, ya me estas empezando a caer bien, tu lógica no está nada mal, talvez si estoy menospreciando un poco nuestra profesión-</span> incluso riéndose, su ceño fruncido no desaparecía, su temperamento seguramente no era nada sencillo de controlar.<br />
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<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¿Eh? ¿Todo el tiempo supiste que era un ninja? Tienes idea de cuánto me costó idear esa excusa, casi siento que se me revienta la cabeza-</span> reclamo el niño haciendo pucheros con su boca.<br />
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<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Jajaja, se nota que pensar no es lo tuyo-</span> respondió el mayor colocando su mano sobre la cabeza del chico<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Ah, por cierto, olvide presentarme, soy Shiratori Kuma-</span> exclamo el mismo extendiendo la mano hacia el Uzureño.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-  Yo soy Kurusu Ashito-</span> correspondió el joven al saludo, aun con un leve recelo por lo que le había hecho.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Oye, que me estés comenzando a caer bien, no significa que confié en ti, es más, ahora que confirmo que eres un shinobi, puedes estar seguro que no te quitare el ojo de encima mientras estés en la aldea-</span> claro, podrá caerle bien todo lo que quieras, pero en el mundo shinobi, el único que cree completamente en alguien, es el antiguo Hokage de la hoja.<br />
<br />
Los pasos habían bajado el ritmo al ingresar en la torre, por lo que tardaron algunos minutos más en llegar al lugar a donde estaba siendo guiado el Kurusu, la puerta estaba algo gastada, incluso había partes astilladas, el ninja tomo la perilla la giro y empujo hacia adelante, el lugar era muy oscuro, un repugnante olor a alcohol y otras sustancias salieron de adentro, inundando su nariz de un aroma que para alguien que jamás había probado una gota de alcohol, era nauseabundo.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Demonios, si me trajo aquí porque no quería fuera a un lugar de mala muerte, no quiero ni imaginarme como sería un lugar de mala muerte&gt;&gt;</span> pensó dudando si entrar o no, Kuma ya había ingresado sin siquiera mirar en su dirección<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Ah, tendré que aguantarme, yo elegí venir aquí&gt;&gt;.</span><br />
<br />
Shiratori se dirigió directo a la barra, la cual se encontraba al final de la habitación a unos 5 metros de la entrada y pidió un trago, parecía que había olvidado el porqué de su presencia ahí. Con un gran suspiro, Ashito ingreso al lugar siguiendo los pasos del quemado y se colocó en la barra a un metro del shinobi.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- ¿Qué haces aquí? Este lugar no es para niños-</span> expreso el cantinero llamando la atención del Kurusu, Shiratori de verdad parecía haber olvidado que vino con él, ya que a pesar de estar a solo un metro de distancia, lo ignoraba totalmente, como si hubiera ido a beber después de un mal día.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, yo, estoy buscando a alguien-</span> pregunto el chico algo inseguro por la apariencia del lugar, era una taberna común y corriente, solo que Ashito nunca había estado en una y no se imaginaba un lugar tan lúgubre.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Pues estas en el lugar equivocado, esto no es una oficina de atención al público, nada aquí es gratis, si quieres una conversación, compra algo-</span> las palabras frías y secas del cantinero le hicieron ver que al parecer ya había dicho esa frase muchas veces, por lo que seguramente tendría la información que buscaba.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, ¿tiene algo sin alcohol?-</span> pregunto algo avergonzado, las tabernas son famosas por vender alcohol, y él va a una a comprar algo sin alcohol, tiene mucha lógica.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Agua-</span> respondió el hombre con una irónica sonrisa mientras fajinaba un jarro de vidrio.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Muy bien, deme cualquier cosa, de todas formas no planeo tomarlo-</span> expreso el Uzureño empezando a cansarse de la actitud del cantinero.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Aquí tienes, son 50 ryos-</span> claro, un niño jamás sabría de tragos, por lo que el tipo, sirvió el trago más barato cobrándole como el más caro, aunque a Ashito no le importo, 50 ryos no eran nada si lograba conseguir alguna pista de paradero de su familia, por lo que pago sin rechistar.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- ¿Ahora me dirás lo que quiero saber?</span> indago el joven guardando su monedero nuevamente donde estaba.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Si lo sé, no tengo ningún inconveniente-</span> respondió el hombre poniendo más atención en la palabras del chico.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Necesito saber cualquier cosa que sepas sobre la familia Yoshimitsu-</span> soltó sin morderse la lengua y sin importarle nada más que eso.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">-Oh, hace mucho que no oía ese apellido, si los conozco, aunque abandonaron Kusa hace bastante, para ser exactos, 15 años atrás, no se si lo que escuche es cierto, pero se escucharon rumores de que la familia volvería a unirse-</span> con cada palabra el ceño de Ashito se fruncía más y más, aunque no entendía ni un pimiento a que se refería con volverse a unir.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- A que te refieres con volverse a unir-</span> interrumpió el joven tratando de quitar sus dudas.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- De verdad no sabes nada ¿verdad?, la familia Yoshimitsu es más antigua incluso que los años que lleva el tratado de paz entre las tres naciones, eran un clan con mucha influencia en la aldea de la hierba antes de lo sucedido en el valle del fin, cuando las 5 grandes naciones cayeron, el poder del país del bosque se fue fortaleciendo, y a su vez disminuyendo el de la familia Yoshimitsu, aun después de que se formara el tratado de paz, el clan aun tenia gran autoridad en el país, pero con el pasar del tiempo, sus riquezas se fueron reduciendo y su autoridad disminuyendo, provocando así, que el clan se dividiera en dos, hubo algunas batallas internas para definir el control de la familia, aunque todo lo hacían a escondidas del Morikage, no querían involucrar a la aldea en asuntos del clan, luego de algunos años de discrepancia entre ambas partes, la mitad de la familia se mudó al país de la Espiral, donde se establecieron y fueron creciendo al servicio de Uzushiogakure, después de la separación, todo el asunto fue informado a la aldea, no muchos se enteraron, pero ni te imaginarias lo que las personas pueden decir estando ebrias-</span> una leve sonrisa salió de la boca del castaño que atendía la taberna mientras llevaba un trago a su boca<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Bueno, que mas, ah, ya se, al parecer la parte del clan de la Espiral quiso unir fuerzas con un clan que estaba empezando a crecer  y hacerse famoso en el país del fuego, Kursu o Krusu, algo así, pero algo salió mal, y todo el clan fue completamente aniquilado.</span><br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">-¿Qué? E-eso es imposible, no puede haber sido aniquilado-</span> interrumpió muy alterado el Kurusu tratando de hallar alguna explicación al asunto.<br />
<br />
<span style="color: limegreen;" class="mycode_color">- Oye, oye, no me interrumpas, la historia aun no acaba, no fue completamente aniquilado, quedaron los miembros más fuertes, ellos regresaron aquí, y pidieron ayuda a la otra mitad, podrían no vivir juntos, pero aun así, parece que aun llevan algo de compasión por su familia, 10 años, eso se tardaron en localizar a los responsables de la aniquilación, actualmente, la totalidad del clan Yoshimitsu se encuentra luchando contra el clan Kurusu en el país del fuego. Bueno, eso es todo lo que se, apenas si se algo, ja, tienes suerte de que me haya interesado la historia, dicen que luego de que acabe la batalla el clan volverá a ser uno solo-</span> Ashito solo se quedó sentado con la vista hacia abajo y luego con una sonrisa algo oscura sujetó el vaso que le habían servido y se lo tomo de un trago.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Puaj, esto es asqueroso, como puede gustarles esto-</span> exclamo el Uzureño tosiendo y sujetando su garganta<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Eh, gracias-</span> vocifero entrecortándose con la tos para luego girar y dirigirse hacia afuera siendo seguido por Shiratori.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">-¿Y? ¿Conseguiste lo que buscabas?-</span> pregunto el shinobi colocándose a su lado.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Si, y con creces-</span> respondió sin siquiera dirigirle la mirada <span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;Con esto estoy mucho más cerca, ya falta menos, Madre, Padre, ya falta poco, podrán descansar en paz&gt;&gt;</span> pensó mientras salía de la gran torre para dirigirse hacia la salida de la aldea.<br />
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- No creo que sea buena idea el irte a estas horas, podrás ser un ninja, pero créeme cuando te digo que los bandidos de por aquí no son nada débiles-</span> comento el quemado mirando en la dirección contraria<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">- Eso de allá, es una posada, podrás pasar la noche ahí-</span> acoto mientras señalaba con su dedo el lugar que indicaba.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Muchas gracias por todo, Shiratori-san-</span> el joven se puso en marcha hacia la posada indicada dejando al shinobi de Kusa parado sobre la calle mientras lo veía marchar, desde que había escuchado la historia del cantinero, la actitud del niño había cambiado drásticamente, era mucho más sombría que el Ninja que lo observaba, incluso podría llegar a causar miedo.<br />
<br />
<div align="center">***</div>
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Ahh… al fin en casa-</span> Exclamo parado frente a la puerta de Uzushiogakure, habían pasado poco más de un mes desde su partida, por lo que la alegría que recorría su cuerpo en ese momento no tenía comparación, había pasado por muchas cosas, desorientaciones, asaltos, peleas, visitas a desconocidos, entre otras, pero, al menos, había logrado cumplir con el objetivo del viaje, y eso lo tenía más que satisfecho, tenía unas ganas incontrolables de volver a ver a su hermana<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt;¿Estará preocupada por mí?, hace más de un mes que no me ve, estoy seguro que saltara de alegría al verme&gt;&gt;</span> el joven ingreso y se dirigió directo hacia jardín de los cerezos, donde siempre entrenaban después de la academia, y allí estaba, su cabello castaño seguía igual, parecía que no había pasado ni un día desde que se había ido, en la plataforma donde siempre lo esperaba se encontraba entrenando su ninjutsu, de verdad era habilidosa, seguramente se convertiría en una kunoichi más poderosa que él, estaba completamente orgulloso de ella.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">- Sakura, ya regrese-</span> exclamo a un lado de la plataforma.<br />
<br />
Sus ojos se iluminaron, comenzaron a brillar de tal forma que los rayos del sol rebotaban en ellos y encandilaban a quien la mirara, ceso su entrenamiento y entrecerró los ojos para poder vislumbrar a quien la hablaba, ya que el sol le impedía poder ver con libertad en su dirección.<br />
<br />
<span style="color: pink;" class="mycode_color">-¿Ashito?-</span> pregunto la castaña dirigiéndose a la orilla de la plataforma, mientras se iba acercando el ceño de la niña se entrecerraba, sus puños se tensaron y comenzó a correr en su dirección, Ashito, esperando una cálida bienvenida de su hermana, abrió los brazos y cerró los ojos, para después sentir una fuerte patada en su barbilla.<br />
<br />
<span style="color: pink;" class="mycode_color">- Idiota, porque te tardaste tanto, ni siquiera fuiste a una misión, estoy segura-</span> cada una de las palabras iba acompañada de un golpe de la niña, mientras él comenzaba a correr tratando de esquivarla<span style="color: orangered;" class="mycode_color">&lt;&lt; Estoy en casa&gt;&gt;</span> pensó mientras corría desesperadamente por todas las plataformas, sin duda alguna, no hay nada como estar en casa.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¡Día libre!]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-dia-libre</link>
			<pubDate>Tue, 20 Jun 2017 18:55:41 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Yuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-dia-libre</guid>
			<description><![CDATA[El calor comenzaba ya ha apretar en Kusagakure, así que había aprovechado para sacar sus kimonos cortos y yukatas del armario. La peliverde vestía un kimono de color rosa claro, excesivamente suelto dejando ver bajo él su habitual mono ceñido de color rojo. Aunque llevaba el obi anudado, el vestido se abría a la altura del pecho como si fuese el de un hombre, bastante corto pues apenas superaba las rodillas de la chica. Su shirasaya al cinto, cruzaba de forma horizontal en su espalda bajo el portaobjetos y su bandana a modo de adorno del cinturón, dejaban claro que no era una señorita cualquiera aunque estuviese atravesando el camino entre pistas que dirigían nada más y nada menos que a la Torre de Ocio de Kusagakure.<br />
<br />
Como era festivo la calzada estaba a reventar, vendedores ambulantes, familias enteras, parejas felices y no tan felices, mascotas y prácticamente el noventa por ciento de la aldea en constante ida y venida desde la torre o hacia ella.<br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">"Creo que bichearé un poco las tiendas y luego me pasaré un rato por la Carpa Dorada... tengo ganas de comer algo de sushi y hace tiempo que no voy"</span> caminaba distraída en sus pensamientos, sin prestar demasiada atención a sus alrededores por un día <span style="color: springgreen;" class="mycode_color">"También podría ir a la tienda de armas a ver si veo algo..."</span><br />
<br />
La chica seguía caminando relajadamente, ya se encontraba tan solo a unos veinte metros de la puerta de la torre.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El calor comenzaba ya ha apretar en Kusagakure, así que había aprovechado para sacar sus kimonos cortos y yukatas del armario. La peliverde vestía un kimono de color rosa claro, excesivamente suelto dejando ver bajo él su habitual mono ceñido de color rojo. Aunque llevaba el obi anudado, el vestido se abría a la altura del pecho como si fuese el de un hombre, bastante corto pues apenas superaba las rodillas de la chica. Su shirasaya al cinto, cruzaba de forma horizontal en su espalda bajo el portaobjetos y su bandana a modo de adorno del cinturón, dejaban claro que no era una señorita cualquiera aunque estuviese atravesando el camino entre pistas que dirigían nada más y nada menos que a la Torre de Ocio de Kusagakure.<br />
<br />
Como era festivo la calzada estaba a reventar, vendedores ambulantes, familias enteras, parejas felices y no tan felices, mascotas y prácticamente el noventa por ciento de la aldea en constante ida y venida desde la torre o hacia ella.<br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">"Creo que bichearé un poco las tiendas y luego me pasaré un rato por la Carpa Dorada... tengo ganas de comer algo de sushi y hace tiempo que no voy"</span> caminaba distraída en sus pensamientos, sin prestar demasiada atención a sus alrededores por un día <span style="color: springgreen;" class="mycode_color">"También podría ir a la tienda de armas a ver si veo algo..."</span><br />
<br />
La chica seguía caminando relajadamente, ya se encontraba tan solo a unos veinte metros de la puerta de la torre.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Automisión D] El gato de la buena suerte]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-automision-d-el-gato-de-la-buena-suerte</link>
			<pubDate>Sun, 07 May 2017 03:22:00 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=382">Tsukiyama Daigo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-automision-d-el-gato-de-la-buena-suerte</guid>
			<description><![CDATA[Aquella mañana Toshio se había levantado especialmente temprano, pues la noche pasada le había sido encomendada por Yuki una misión de improviso.<br />
<br />
<span style="color: darkred;" class="mycode_color">-Maldita Yuki, mira que asignarme una misión así, sin preguntar...-</span> Suspiró el chico mientras se preparaba para salir <span style="color: darkred;" class="mycode_color">-Aunque supongo que debo agradecércelo, pues necesitaré cumplir varias misiones como esta si quiero llegar a Chunin-</span> <br />
<br />
Al acabar de hablar consigo mismo, esbozó una leve sonrisilla mientras volvía a echarle un vistazo al pergamino que le dio Yuki.<br />
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">Misión rango D</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;">
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Peticionario:</span></span> Watanabe Miki<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Zona comercial (Calles de la aldea)<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitud:</span></span> Watanabe Miki ha perdido el gato de su abuela mientras le daba un paseo y no tiene tiempo para buscarlo ella misma, por ello solicita la ayuda de dos genin para que lo busquen por ella antes de que su abuela vuelva a casa.</div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;"> </div>
<br />
<span style="color: firebrick;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Buscar un gato... supongo que no le puedo hacer nada, es lo que toca.</span></span><br />
<br />
El chico se dirigió a casa de la familia Watanabe a paso apresurado, pues no quería hacer esperar a su compañero. Al llegar decidió esperar en frente hasta encontrar a alguien que pareciese ser la persona que busca.<br />
<br />
La verdad le habría encantado que su misión fuera algo más interesante, pero sabía que no se le podía pedir mucho más a una misión rango D.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Aquella mañana Toshio se había levantado especialmente temprano, pues la noche pasada le había sido encomendada por Yuki una misión de improviso.<br />
<br />
<span style="color: darkred;" class="mycode_color">-Maldita Yuki, mira que asignarme una misión así, sin preguntar...-</span> Suspiró el chico mientras se preparaba para salir <span style="color: darkred;" class="mycode_color">-Aunque supongo que debo agradecércelo, pues necesitaré cumplir varias misiones como esta si quiero llegar a Chunin-</span> <br />
<br />
Al acabar de hablar consigo mismo, esbozó una leve sonrisilla mientras volvía a echarle un vistazo al pergamino que le dio Yuki.<br />
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">Misión rango D</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;">
<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Peticionario:</span></span> Watanabe Miki<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Zona comercial (Calles de la aldea)<br />
<span style="color: steelblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitud:</span></span> Watanabe Miki ha perdido el gato de su abuela mientras le daba un paseo y no tiene tiempo para buscarlo ella misma, por ello solicita la ayuda de dos genin para que lo busquen por ella antes de que su abuela vuelva a casa.</div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid steelblue; font-size: 11px;"> </div>
<br />
<span style="color: firebrick;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Buscar un gato... supongo que no le puedo hacer nada, es lo que toca.</span></span><br />
<br />
El chico se dirigió a casa de la familia Watanabe a paso apresurado, pues no quería hacer esperar a su compañero. Al llegar decidió esperar en frente hasta encontrar a alguien que pareciese ser la persona que busca.<br />
<br />
La verdad le habría encantado que su misión fuera algo más interesante, pero sabía que no se le podía pedir mucho más a una misión rango D.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Un héroe?]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-un-heroe</link>
			<pubDate>Fri, 24 Feb 2017 14:15:26 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Yuki</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-un-heroe</guid>
			<description><![CDATA[La heredera de los Sanshōo se encontraba en la terraza exterior de uno de los bares de la Torre de Ocio, concretamente en la Carpa Dorada, uno de los restaurantes más lujosos y caros de la villa. Izumi estaba acomodada sobre un enorme y mullido sofá hecho en cuero marrón oscuro, frente a una enorme mesa redonda de madera noble, sobre la que descansaba el refresco de limón del que estaba disfrutando en aquella mañana. <br />
<br />
La peliverde vestía un kimono de color rosa claro, excesivamente suelto dejando ver bajo él su habitual mono ceñido de color rojo. Aunque llevaba el obi anudado, el vestido se abría a la altura del pecho como si fuese el de un hombre y lo mismo podía decirse por los bajos, por suerte el mono mantenía a raya la indecencia. Izumi no era una persona que destacase por su predilección por los modales y la etiqueta, así que cada vez que podía se los saltaba... y aquella era una ocasión, pues más que estar sentada estaba medio tirada en el enorme asiento, con los brazos sobre el respaldo. Había aprovechado el momento, para dejar su cabello libre en una melena casi tan salvaje como ella misma.<br />
<br />
Hoy tenía toda la terraza de la Carpa Dorada para ella sola, pues el resto de las mesas estaban totalmente vacías. Apenas había mediado la hora del Caballo y lo habitual es que todo el mundo estuviese ocupándose de asuntos más productivos. Desde donde estaba sentada, se podía ver una de las entradas principales a la Torre, así que la chica se entretenía observando las idas y venidas de los trabajadores y visitantes del lugar mientras se perdía en sus pensamientos bajo la sombra de la enorme sombrilla que tenía sobre su cabeza.<br />
<br />
<span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Últimamente apenas tengo tiempo para tomarme un respiro... la abuela esta más pesada que nunca con que estudie"</span> la chica alargó la mano para tomar la bebida de la mesa <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"No entiende que no quiero ser una matasanos... yo quiero combatir"</span> le dio un sorbo al refresco <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Es la única manera de poder convertirme en alguien importante y atraer así la atención de Kenzou-sama... Y poder ser una de sus guardaespaldas personales"</span> la última idea la hizo sonrojarse un poco, pues se imagino en el despacho del Morikage, justo a su derecha mientras este atendía sus labores diarias <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"¡Calma Izumi, calma! Poco a poco"</span> se dijo así misma tratando de controlar su imaginación <span style="color: foretsgreen;" class="mycode_color">"Antes de eso, primero necesito una buena katana..."</span> la chica dedicó una mirada con el rabillo del ojo a su bokken que descansaba apoyado sobre el sofá <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Aunque le tengo cariño, ahora mismo solo me sirve para entrenar"</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La heredera de los Sanshōo se encontraba en la terraza exterior de uno de los bares de la Torre de Ocio, concretamente en la Carpa Dorada, uno de los restaurantes más lujosos y caros de la villa. Izumi estaba acomodada sobre un enorme y mullido sofá hecho en cuero marrón oscuro, frente a una enorme mesa redonda de madera noble, sobre la que descansaba el refresco de limón del que estaba disfrutando en aquella mañana. <br />
<br />
La peliverde vestía un kimono de color rosa claro, excesivamente suelto dejando ver bajo él su habitual mono ceñido de color rojo. Aunque llevaba el obi anudado, el vestido se abría a la altura del pecho como si fuese el de un hombre y lo mismo podía decirse por los bajos, por suerte el mono mantenía a raya la indecencia. Izumi no era una persona que destacase por su predilección por los modales y la etiqueta, así que cada vez que podía se los saltaba... y aquella era una ocasión, pues más que estar sentada estaba medio tirada en el enorme asiento, con los brazos sobre el respaldo. Había aprovechado el momento, para dejar su cabello libre en una melena casi tan salvaje como ella misma.<br />
<br />
Hoy tenía toda la terraza de la Carpa Dorada para ella sola, pues el resto de las mesas estaban totalmente vacías. Apenas había mediado la hora del Caballo y lo habitual es que todo el mundo estuviese ocupándose de asuntos más productivos. Desde donde estaba sentada, se podía ver una de las entradas principales a la Torre, así que la chica se entretenía observando las idas y venidas de los trabajadores y visitantes del lugar mientras se perdía en sus pensamientos bajo la sombra de la enorme sombrilla que tenía sobre su cabeza.<br />
<br />
<span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Últimamente apenas tengo tiempo para tomarme un respiro... la abuela esta más pesada que nunca con que estudie"</span> la chica alargó la mano para tomar la bebida de la mesa <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"No entiende que no quiero ser una matasanos... yo quiero combatir"</span> le dio un sorbo al refresco <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Es la única manera de poder convertirme en alguien importante y atraer así la atención de Kenzou-sama... Y poder ser una de sus guardaespaldas personales"</span> la última idea la hizo sonrojarse un poco, pues se imagino en el despacho del Morikage, justo a su derecha mientras este atendía sus labores diarias <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"¡Calma Izumi, calma! Poco a poco"</span> se dijo así misma tratando de controlar su imaginación <span style="color: foretsgreen;" class="mycode_color">"Antes de eso, primero necesito una buena katana..."</span> la chica dedicó una mirada con el rabillo del ojo a su bokken que descansaba apoyado sobre el sofá <span style="color: forestgreen;" class="mycode_color">"Aunque le tengo cariño, ahora mismo solo me sirve para entrenar"</span>]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
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